Cargando...

Secciones

Publicidad

Ilustración de la nave Cassini de la NASA adentrándose el 15 de septiembre de 2017 en la atmósfera de Saturno. NASA /JPL-Caltech

Misión Cassini Final espectacular de la misión Cassini

Publicidad

Tras más de una década explorando Saturno, sus anillos y satélites, la sonda Cassini ha completado su misión desintegrándose en la atmósfera del gigante gaseoso.

Ciencias

Justo a su hora, como siempre, la señal de la sonda Cassini se desvaneció tras su entrada en la atmósfera de Saturno. La misión internacional ha tenido su espectacular final al adentrarse en la atmósfera del sexto planeta del sistema solar, concluyendo así 13 años de exploración alrededor del gigante. La nave se precipitó contra su atmósfera a una velocidad de 35 km/s y con una inclinación de 15 grados, desintegrándose ya en las capas superiores.

Publicidad

La misión finaliza porque, tras más de una década en el espacio, su combustible se ha agotado. Para garantizar esta segura puesta fuera de servicio y evitar un impacto no planificado en alguno de los satélites helados de Saturno, como Encélado y su inmaculado océano, la nave se ha dirigido al interior del gigante gaseoso. Su desintegración se ha ajustado a los requisitos de protección planetaria que tratan de evitar la posible contaminación de las lunas saturnianas, donde podría haber condiciones aptas para la vida.

Cassini es un programa internacional fruto de la cooperación entre la NASA, la ESA y la agencia espacial italiana ASI, además de otros colaboradores académicos e industriales internacionales de cerca de una veintena de países.

Que Cassini finalice su misión aterrizando en Saturno es "una oportunidad única para hacer ciencia nueva"

Pero durante el descenso, el orbitador no ha dejado de aprovechar el final de su vida para seguir estudiando Saturno lo más cerca posible. Ocho de sus instrumentos (CDA, CIRS, INMS, MAG, MIMI, RPWS, RSS, UVIS) han recopilado datos durante la inmersión final, transmitiéndolos a la Tierra en tiempo casi real. Las señales de radio tardan unos 83 minutos en atravesar los 1.400 millones de kilómetros que separan la Tierra de Saturno.

En su zambullida, estos instrumentos dedicados a la medición del campo magnético, el plasma, el gas y el polvo de los anillos han estado operativos porque este final ofrecía, según Nicolas Altobelli, científico de proyecto de la ESA en la misión Cassini-Huygens, “una oportunidad única para hacer ciencia nueva, en concreto, para medir con detalle los campos magnético y gravitatorio de Saturno, lo que ayudará a entender mejor su estructura interna”.

Publicidad

¿Los anillos se formaron a la vez que Saturno?

También se ha aprovechado para intentar dilucidar una de las cuestiones más persistentes del sistema del planeta: si los anillos se formaron al mismo tiempo que Saturno o si son más jóvenes. Para ello, se previó que Cassini midiera su masa en sus últimos instantes antes de desintegrarse.

Ilustración de la nave Cassini de la NASA sobre el hemisferio norte de Saturno, dirigiéndose hacia su primera inmersión entre el planeta y sus anillos en abril de 2017. NASA/ JPL-Caltech

Lamentablemente, la sonda no ha tomado imágenes durante su descenso, ya que la velocidad de transmisión de información necesaria para enviarlas era demasiado elevada, e impedía mandar otros datos científicos mucho más valiosos. A modo de legado post-mortem, las fotografías finales que ya ofrece la NASA se han tomado hasta el 14 de septiembre, y está previsto que retraten Titán, Encélado, el satélite menor 'Peggy' y una hélice en los anillos, además de ofrecer un montaje en color del planeta y sus anillos, incluyendo la aurora del polo norte.

Publicidad

Última semana de Cassini. NASA/ JPL-Caltech

La misión Cassini contaba con 12 instrumentos científicos, con los que equipos científicos de varios países han logrado una mejor comprensión de Saturno y su entorno. Los resultados se vienen publicando en miles de artículos académicos desde hace más de una década.

Cassini y Huygens en Titán

Cassini también llevó la sonda Huygens de la ESA hasta Saturno, donde se separó y viajó durante 20 días hasta descender sobre la mayor luna saturniana, Titán. Huygens se posó en ese satélite el 14 de enero de 2005, convirtiéndose en la primera sonda en aterrizar sobre un cuerpo del sistema solar exterior.

Publicidad

Transportaba seis instrumentos, cuatro de ellos a cargo de investigadores principales europeos y dos a cargo de investigadores estadounidenses. Reveló un paisaje sorprendentemente similar al de la Tierra bajo la densa y brumosa atmósfera, rica en nitrógeno, de esta luna, que tiene costas y canales fluviales excavados de metano líquido en lugar de agua, dadas las temperaturas superficiales de unos -180 ºC.

Cassini ha efectuado 127 sobrevuelos cercanos en Titán y ha sobrevolado los géiseres de Encélado

Durante las dos horas y media de su descenso, Huygens elaboró un perfil de la atmósfera en términos de presión, temperatura y densidad, midió sus vientos superrotativos y efectuó mediciones in situ de la composición química de las partículas de su bruma. Huygens siguió transmitiendo datos desde la superficie de Titán durante 72 minutos más, hasta que Cassini desapareció por el horizonte, aunque los datos siguen dando trabajo a los científicos aún hoy.

Después Cassini continuó realizando descubrimientos en Titán durante sus 127 sobrevuelos cercanos (además de los numerosos sobrevuelos distantes), estudiando todos los aspectos de esta luna, desde su estructura interna hasta su superficie rica en hidrocarburos, su atmósfera y más allá, hasta la interacción con el viento solar.

Otro de los satélites saturnianos que ha explorado la nave es Encélado, donde los científicos piensan que un océano subterráneo se oculta bajo su corteza helada. En el polo sur hay grietas en el hielo y de ellas surgen géiseres que expulsan chorros de material. Cassini voló a través de esas emanaciones en 2008 y detectó agua salada, amoníaco, silicatos e hidrocarburos, lo que haría factible la posibilidad de vida.

En los últimos meses, desde abril, Cassini llevaba realizando inmersiones semanales a través del hueco de 2.000 km que separa Saturno de sus anillos. Este ‘gran final’ maximiza el retorno científico de la misión, al llevar a cabo inmersiones más allá de los límites interiores y exteriores de los anillos y de las pequeñas lunas del planeta, así como encuentros cercanos en los límites superiores de la atmósfera de Saturno.

Aunque la NASA lidera las operaciones finales de la nave, las 22 órbitas del gran final han contado con el apoyo de las estaciones terrestres de la ESA, que han recibido señales de Cassini para recopilar datos científicos gravitacionales y de radio de importancia crucial, según los científicos.

El sobrevuelo lejano de Titán del día 11 de septiembre ofreció la asistencia gravitatoria necesaria para llevar la nave a la trayectoria de impacto con Saturno que se ha completa hoy, dejando en el espacio un enorme silencio.

Publicidad

Publicidad