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Recreación artística del asteroide ´Oumuamua.-ESO/M.KORNMESSER

Buscan señales de vida extraterrestre en el primer asteroide interestelar

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Un millonario ruso financia la observación del extraño cuerpo alargado que atraviesa velozmente el Sistema Solar

Ciencias

El primer asteroide que procede de fuera del Sistema Solar observado nunca se descubrió hace muy poco, pero ya dispone de nombre y se sabe que tiene una extraña forma alargada que lo hace todavía más atractivo para los astrónomos, quienes aseguran que es algo nunca visto antes. El millonario ruso Yuri Milner quiere ahora comprobar si emite señales de radio que indiquen un desarrollo tecnológico y está financiando el seguimiento del cuerpo celeste por parte de reputados observatorios que llevan años intentando detectar signos de vida extraterrestre, hasta ahora sin éxito.

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Milner financia con 100 millones de dólares el programa Breakthrough Listen de búsqueda de vida inteligente fuera de la Tierra y no tiene reparos en reconocer que le interesa la posibilidad de que el asteroide sea en realidad una nave espacial. No lo dice él solo, sino también prestigiosos astrónomos que participan en el programa. “La presencia de ´Oumuamua en nuestro Sistema Solar nos da la oportunidad de alcanzar una sensibilidad sin precedentes a posibles transmisores artificiales y demostrar nuestra capacidad de seguir objetos cercanos que se desplazan a gran velocidad”, ha explicado Andrew Semion, director del famoso Centro de Investigación SETI en la Universidad de Berkeley. “Sea este objeto natural o artificial, es un gran objetivo para el programa Listen”.

La forma de aguja del asteroide es lo que asombra, ya que es la estructura ideal para el transporte espacial a gran distancia

La forma de puro o de aguja del asteroide es lo que asombra a los expertos y les estimula la imaginación, ya que es la estructura ideal que sugieren los que investigan el transporte espacial a gran distancia, porque minimiza la fricción y el daño ocasionado por el gas y el polvo interestelares. “Cuanto más estudio este objeto, más raro me parece y me hace pensar que pueda ser una sonda artificial mandada por una civilización extraterrestre”, escribió a Milner el director del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard, Avi Loeb, según The Atlantic, medio al que Milner declaró: “Sea o no artificial, lo conoceremos mejor sin ninguna duda”. Otros astrónomos son más escépticos: “Es improbable que se puedan detectar señales de vida porque es un resto del origen de otro sistema planetario”, ha declarado el británico Andrew Coates a la BBC, “pero como va tan deprisa ¿por qué no escucharlo ahora por si acaso?”

Los responsables del programa añaden que, aunque no hallen pruebas de inteligencia extraterrestre, las observaciones cubrirán partes del espectro radioeléctrico en las que no han estudiado todavía el asteroide los numerosos telescopios que lo han seguido, observaciones que podrían proporcionar información importante sobre la existencia o no de agua y hielo y la composición química de su envoltura gaseosa.

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El asteroide pasó muy cerca de la Tierra, unas 85 veces la distancia que nos separa de la Luna

´Oumuamua (“mensajero que viene de lejos y llega el primero” en hawaiano) es el nombre dado a este extraño objeto, del que el Observatorio Europeo Austral (ESO) dice que es algo nunca visto. De color rojo oscuro, mide al menos 400 metros de largo y quizás 40 de diámetro. Su forma es muy alargada, lo que no es normal en absoluto entre los asteroides, y gira sobre su eje una vez cada 7,3 horas. Fue descubierto en octubre, cuando caía sobre el plano en el que giran los planetas alrededor del Sol, plano que atravesó entre la estrella y la órbita de Mercurio siguiendo una ruta hiperbólica que confirmó que procede del espacio interestelar. Pasó entonces muy cerca de la Tierra en términos astronómicos, a una distancia de unas 85 veces la que separa nuestro planeta de la Luna.

Radiotelescopio Robert C. Byrd en Green Bank.-/NRAO/AUI/NSF

Los astrónomos creen que el asteroide puede llevar centenares de millones de años viajando por el espacio sin “engancharse” a ninguna estrella antes de este encuentro con el Sistema Solar. ´Oumuamua atravesará el año que viene la órbita de Júpiter y en la próxima década se alejará más que Plutón del Sol por lo que es urgente intentar detectar las posibles señales de radio.

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Las primeras observaciones, realizadas con el mayor radiotelescopio orientable del mundo, en Green Bank (Estados Unidos) no han dado resultado positivo, aunque todavía no se ha analizado en detalle la ingente cantidad de datos recogidos en solo dos horas.

El programa científico que financia el millonario ruso busca pruebas de vida tecnológica en el Universo. Pretende escuchar las emisiones de un millón de estrellas cercanas, todo el plano de nuestra galaxia y 100 galaxias más en un amplio rango de frecuencias de radio y ópticas.

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