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Inventan una máquina que te suicida en cinco minutos

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Opinión

En la distópica película de 1973 Cuando el destino nos alcance (de Richard Fleischer) aparecían unas instalaciones en las que que se proporcionaba una agradable eutanasia al usuario, con copa de vino y proyección de bellas imágenes sobre una pantalla (al ritmo de La Primavera de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi) incluidas. Pues bién, la escena más conmovedora de este mítico film, ambientado en el año 2022, en la que un anciano amigo del protagonista decide morir de esta forma aparentemente tan bucólica, puede volverse realidad el próximo año.

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Sí, una vez más, un elemento de una película de ciencia ficción se ha convertido en realidad: The Sarco, una máquina con pinta de cabina de rayos UVA inventada por un médico australiano defensor del derecho a morir dignamente, te da matarile con gas a los cinco minutos de haber apretado el botón de “¿desea continuar?”. Además, no te vas a morir construyéndola,  basta con tener en casa una impresora 3D.

Doctor Muerte

Philip Nitschke, un doctor australiano conocido popularmente “el Doctor Muerte” y que, según, Magnet fue el primer médico en practicar la eutanasia en los Países Bajos tras su legalización en 2001, lleva años obsesionado con el derecho a morir. Cree firmemente que todos somos “entidades autónomas” que debemos decidir libremente si queremos quitarnos de en medio o no. Como informó El País en 1999, una de sus ideas ha sido la de crear una píldora de suicido indoloro.

“El objetivo es que el propio enfermo pueda acabar él mismo con su vida. Se tratará de una combinación de barbitúricos que el propio enfermo se podrá fabricar y que los gobiernos no podrán prohibir.”

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Y es que, suicidarse no es algo fácil, como comentaba Nietschke al entonces mismo medio.

“La forma más común del suicidio en Australia es colgándose, pero antes de escoger esta forma hay casi siempre varios intentos fracasados con barbitúricos. La gente quiere una muerte pacífica.”

Precisamente, tras darle muchas vueltas, el humanista australiano conocido como “el Elon Musk del suicidio asistido” ha creado la máquina definitiva para dejar este valle de lágrimas: The Sarco.

Un sarcófago para decir “adiós, mundo cruel”

Tiene la apariencia de una cabina de rayos UVA, pero en este imprimible en 3D que asegura facilitar una muerte indolora y pacífica a todo aquel humano que lo desee, uno entra para salir cadáver.  Una vez en su interior, se activa el “protocolo”, se libera una cantidad de nitrógeno  y en cinco minutos estás fiambre. Nitschke lo ha explicado así a The Vice:

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“Al minuto y medio te empiezas a notar desorientado, como si te hubieses tomado una copa de más. Un par de minutos después, pierdes el conocimiento. En cinco minutos, te has ido.

La única manera de controlar este letal ingenio es desde dentro del mismo, así que no se puede matar a nadie con él.  Puedes elegir también que la cobertura de la maquina sea oscura o transparente. Esta última opción permite disfrutar de las vistas mientras abandonas tu plano de existencia. Puedes, aunque no Nitschke no deja claro cuanto pesa, transportar la máquina a lo alto de un monte y contemplar tu ciudad, el mar, o a tus seres queridos rodeándote mientras te sumes en el sueño eterno.

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Los primeros planos de la máquina, según su inventor, estarán disponibles a principios de 2018. El primer Sarco verá la luz probablemente en Suiza, dado que alguien ya ha mostrado su interés por construir allí la máquina.

Abogados holandeses han asegurado al parecer a Nitschke que usar la maquina no es ilegal, dado que no es un crimen quitarse la vida. El Doctor Muerte asegura que él simplemente colocará online las instrucciones para su impresión, así como el manual de uso. No participa de ninguna manera en operar los aparatos. El usuario final (nuna mejor dicho) es responsable de todo el proceso.

¿Quién puede usarla?

Philip Nitschke afirma que no se necesita a ningún médico para practicarse la eutanasia y que el único requisito para el uso de su invento sería estar en plena posesión de las facultades mentales. Para recibir el visto bueno y los planos del Sarco, basta con responder correctamente a las preguntas de un cuestionario online que imaginamos estará disponible en The Exit, la “empresa de información sobre posibilidades para la finalización de la vida” que dirige el australiano.

Según comenta Nitscke, en el futuro próximo, la inteligencia artificial agilizará los trámites para determinar si eres un candidato idóneo para su uso. The Exit solo atiende, según Magnet, a personas de más de 50 años de edad.

En el caso de personas que sufran depresión, el promotor del proyecto Sarco opina que estas tienen la capacidad mental y el pleno conocimiento de que la muerte no es algo reversible, por lo que considera que la depresión  no es un factor excluyente para meterse en su invento y apretar el botón de “ON”. Si te arrepientes, hay dos botones de emergencia, así que quizás lo de llevarte la máquina a lo alto de un fiordo con vistas epatantes quizás no sea tan buena idea después de todo.

No hemos encontrado recomendaciones del inventor de The Sarco sobre las impresoras ni los materiales idoneos, así que no nos extrañaría nada que en los próximos años le lluevan demandas por suicidios fallidos, daños neurológicos causados por fugas de nitrógeno debido a un mal ensamblaje de las piezas y casos similares. Eso, por no contar con que algún psicópata se decida a ofrecer a sus víctimas el elegir entre la sierra eléctrica o a entrar en la máquina que guarda en el sótano.

BONUS TRACK. La eutanasia de Sol en “Cuando el destino nos alcance”

https://www.youtube.com/watch?v=PivwYiG7blQ

Visto en The Vice. Con información de El País, The Exit y Magnet

Jaime Noguera  es autor de la novela distópica España: Guerra Zombi.

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