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Opinión · Comiendo tierra

La tontuna de Cifuentes

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Así que, Cifuentes, cuando tienes que decir una mentira la dices con la contundencia de un oráculo, pero cuando te pillan mintiendo, todo lo que se te ocurre es poner cara de sorprendida y decir: ¡Uy, qué despiste!

Quien conozca a las mujeres de este país, sabe que no solamente recuerdan donde están las llaves que no encuentras o cómo se llama el hijo de la pareja del quinto, sino que también saben cómo se llega a fin de mes, cómo se trabaja en casa y fuera, cuánto cuesta el colegio y los libros y cuál es el límite de la factura de la luz o del teléfono este mes. Por eso, Cristina Cifuentes, es un insulto cuando tú, o Esperanza Aguirre o Cristina de Borbón o Ana Mato decís que no sabíais nada de la corrupción de vuestro partido o de vuestra familia. Sois mujeres con alma de hombres, competitivas, controladoras, rencorosas y encallecidas. Insultáis con vuestra fingida ignorancia a todas esas mujeres que no se pueden permitir el lujo de no saber todo lo que vosotras ignoráis, porque cuando vuestro partido roba, a vosotras siempre os va mejor, pero todo lo que ha robado vuestro partido se traduce para la mayoría en recortes que hacen que no llegues a fin de mes o no tengas los servicios públicos que te corresponden como derecho. Como derecho, no como caridad vertical, arbitraria y discrecional que no cambia las causas de las desigualdades.

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Ahora sabemos que cuando Cifuentes dijo que no se iba a coger vacaciones era porque no quería que cogiera alguien el fax del juzgado que le decía que además de que los papeles del Canal de Isabel II no estaban bajo secreto de sumario, Cifuentes tenía la obligación de entregárselos a la oposición. Y se quedó sin vacaciones porque si esos papeles se conocían, es muy probable que Cifuentes terminara, en el mejor de los casos, como Aguirre, y en el peor, como Granados o Ignacio González. Porque Cifuentes lleva más de veinte años en la dirección del PP, y desde ahí también en el Consejo de Administración del Canal de Isabel II.Ocultando esos papeles, solo estaba encubriendo a alguien o a ella misma.

Qué desparpajo Cifuentes. El problema es que la trama de ladrones que confunden España con su cortijo tiene mucho de corte y siempre os habéis sentido amparados. A la cumbre de Davos en Suiza este año van especuladores, defraudadores y el amigo de la reina Leticia, el compiyogui Javier López Madrid, amigo también del delincuente Granados. Hoy mismo, Javier López Madrid ha sido señalado por un ruiseñor de la Púnica, Marjaliza, como receptor de comisiones ilegales. A Marjaliza le tienen que poner escolta, no vaya a aparecer suicidado en este país de bien. No sabemos si la Reina le seguirá enviando mensajes de solidaridad a López Madrid.

Parece, Cifuentes, que se te estrecha el cerco y solo aguantas porque Ciudadanos, esos que para ser bancarios suman fatal, te siguen sosteniendo. No te vas a poder hacer, como tú dices, la rubia. Aunque os resulte extraño, igual que hay diputados y diputadas que no se dejan confundir por vuestros perfumes, hay jueces honestos que en este país, por fin, van a peluquerías de barrio.

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