Cargando...

Secciones

Publicidad

Opinión · Bulocracia

El abuelo de Pedro

Publicidad

Hasta ahora era mundialmente conocido, y desde hace décadas, el abuelo de Heidi, pero el que está últimamente de plena actualidad, otra vez, es el abuelo de Pedro. No el de Pedro el cabrero, sino el del nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Publicidad

La llegada del líder socialista a La Moncloa ha reactivado un bulo que se lleva viendo en Internet, con mayor o menor frecuencia, desde hace no menos de tres años, que afirma que Pedro Sánchez es nieto de uno de los militares franquistas con peor fama de la Guerra Civil.

Se trata del clásico letrero con una foto que se comparte en redes sociales, especialmente en Facebook e Instagram, y que hay que creerse porque sí, pues nadie lo firma. Aunque lo vienen reproduciendo como una cuestión cierta algunas páginas poco socialistas, que incluso afirman que es “un hecho que Sánchez procura ocultar entre sus amigos pero que sus familiares cercanos han confirmado”.

Lo cierto es que el de la foto no es el abuelo de Pedro Sánchez. Es Antonio Castejón Espinosa, nacido en 1896 en Manila cuando Filipinas aún era España y fallecido en Madrid en 1979. Militar sublevado contra la II República, comandante de la Legión durante toda la Guerra Civil, participante activo en masacres como la de Badajoz, autor de sentencias de muerte incluso para falangistas y apodado por todo ello “El Sanguinario” o “El Carnicero”. Fue ascendido a general al finalizar la guerra y más tarde a teniente general, y recibió numerosas condecoraciones, como la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla, que le fue retirada por unanimidad municipal en 2015.

Publicidad

Pero “El Sanguinario” se apellidaba Castejón, mientras que el segundo apellido de Pedro Sánchez es Pérez-Castejón. El abuelo del presidente del Gobierno no nació en Manila en 1896, sino en Lorca, Murcia, en 1921. De nombre completo Mateo Pérez-Castejón Díez y dependiente de comercio de profesión, se casó con Inés Barrios Jiménez, madrileña del Puente de Vallecas. Allí nació también la madre de Pedro Sánchez, Magdalena Pérez-Castejón Barrios, que contrajo matrimonio en 1971 con Pedro Sánchez Hernández, de Anchuras, Ciudad Real. Y un año después llegó al mundo Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Fantasmas

De este asunto de Pedro Sánchez y su abuelo, lo que más me llama la atención es que, suponiendo que Sánchez hubiese sido realmente nieto de un militar sanguinario, ¿qué culpa tendría él? Si uno tiene la desgracia de ser nieto de un asesino, de un genocida, de un delincuente, ¿lo es también?, ¿está condenado para siempre al repudio?, ¿no tiene derecho a ser diferente?

Publicidad

El sentimiento de culpa ha llevado a hijos y nietos de siniestros personajes a ver condicionadas por completo sus vidas, aunque un nieto pueda aborrecer incluso lo que hizo su abuelo. Ahí está para probarlo el testimonio de Matthias Göring, sobrino nieto del gerifalte del Tercer Reich Hermann Wilhelm Göring, que a los 40 años se convirtió al judaísmo afirmando que “existe una culpa espiritual en nuestra familia, en la nación alemana, y es nuestra responsabilidad declararlo abiertamente”. Más lejos fue Bettina, otra sobrina nieta de Göring, que se esterilizó a los 30 años “para no engendrar a otro Hermann Göring”.

De ser cierto lo que asegura el letrero de Internet, que no lo es, juzga a un nieto por lo que hizo su abuelo, y eso no puede ser justo en ningún caso, tampoco para lo bueno. Los nietos no son responsables de los actos de sus abuelos.

Publicidad

Publicidad

Publicidad