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Regino Hernández ha ganado la tercera medalla de España en unos JJOO de Invierno después de 26 años de vacío. EFE /SERGEI ILNITSKY

JJOO DE INVIERNO España en los Juegos Olímpicos de Invierno: 26 años sin medallas por la falta de recursos

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La delegación española ha conseguido dos medallas de bronce después del metal que obtuvo Blanca Fernández Ochoa en slalon en Albertville 1992.

Deportes

Las medallas que ha ganado España en unos Juegos Olímpicos de Invierno se pueden contar con los dedos de una mano. El poco éxito de España en las competiciones olímpicas de invierno se debe a múltiples causas, que dan comienzo con el clima español y terminan con la falta de financiación. Esta situación impide que nuestros deportistas de disciplinas de invierno puedan competir al mismo nivel que otras delegaciones nacionales.

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Los expertos consideran “milagroso” lo que ha logrado la delegación española a lo largo de las 20 ediciones de Juegos de Invierno en los que ha participado -una medalla de oro y tres de bronce- porque solo conseguir la clasificación para unos JJOO requiere años de esfuerzo, trabajo e importantes inversiones.

A pesar de las dificultades, hay deportistas que consiguen llegar al primer nivel. El ejemplo más claro es el de Javier Fernández, campeón europeo, del mundo y ahora también medallista olímpico. Y los riders Lucas Eguibar, Regino Hernández y Queralt Castellet, que en los últimos años han posicionado a España entre los mejores puestos en campeonatos mundiales de snowboard.

Hasta los JJOO de Pyeonchang, España solo contaba con dos medallas en su palmarés

La delegación española en estos Juegos ha estado conformada por 13 deportistas, ocho de nieve y cinco de hielo. En patinaje artístico han competido Javier Fernández, Felipe Montoya, Sara Hurtado y Kirill Khaliavin, y la lista de deportes de hielo la completa Ander Mirambell, que ha participado en la disciplina de skeleton.

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Sobre la nieve se han deslizado Juan del Campo y Quim Salarich en esquí alpino, Imanol Rojo y Martí Vigo en esquí de fondo y Queralt Castellet, Laro Herrero, Lucas Eguibar y Regino Hernández en snowboard.

De todos ellos, dos han alcanzado el podio para España tras 26 años de vacío. Es el caso de Regino Hernández, que ha obtenido el bronce en la prueba de boardercross y del patinador Javier Fernández que, a pesar de partir de la segunda posición en el programa corto, fue adelantado finalmente por dos patinadores japoneses, sus grandes rivales. Hasta entonces, la delegación española solo había conseguido dos medallas en unos Juegos de Invierno: el oro y el bronce de los hermanos Ochoa en slalon.

Queralt Castellet, que competía en la disciplina de halfpipe, también posiciona a España entre las mejores y se lleva un diploma olímpico a casa por su séptima posición.

La geografía española

El clima cálido de España es muy favorable para atraer turistas, pero dificulta y desincentiva la posibilidad de practicar deportes de invierno al mismo nivel que otros países más gélidos. “Algo que es habitual en Noruega, en Suecia o en Finlandia es que los niños desde pequeños se calcen unos esquíes para ir a jugar a casa del vecino. Aquí eso no existe”, explica la periodista de TVE, Paloma del Río, que retransmite deportes como el patinaje artístico. Esa falta de cultura y tradición nos hace jugar con desventaja y repercute en una baja demanda de estas disciplinas.

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La mayoría de deportistas de disciplinas de invierno tienen que emigrar

A su vez, esto nos lleva a una eterna pregunta: ¿Vale la pena invertir en instalaciones de deportes de invierno? Su construcción puede fomentar la práctica de estas disciplinas, pero también existe el riesgo de que queden en desuso. De momento, en España son pocas las instalaciones disponibles. “Aquí no hay una pista de skeleton, no hay una pista de bobsleigh, no hay trampolines de salto”, explica del Río. La periodista también apunta a que el número de pistas de hockey hielo y patinaje está en torno a quince en toda España, “mientras que solo en algunas ciudades estadounidenses, canadienses o europeas pueden contar con unas diez”.

Esto lleva a que la gran mayoría de los deportistas de disciplinas de invierno tengan que emigrar a otras regiones que apuesten por estas especialidades.
Íñigo Vidondo, patinador de velocidad, y Javier Fernández, patinador artístico, han tenido que emigrar a Canadá ya sea porque España no dispone de las instalaciones adecuadas para sus disciplinas o para tener la oportunidad de entrenar con los mejores preparadores.

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La patinadora Sara Hurtado pasa la mayoría del año en Moscú y ya vivió 5 años en Montreal. Ella y su compañero de danza sobre hielo, Kirill Khaliavin, han debutado en estos JJOO consiguiendo la duodécima posición y también alcanzaron el octavo puesto en el último europeo. En la competición olímpica se quedaron a cinco puntos de la décima plaza y como la sexta mejor pareja europea tras firmar uno de sus mejores resultados.

Sara Hurtado y Kirill Khaliavin durante su ejercicio en el programa libre de patinaje en los JJOO de Pyeonchang. EFE/EPA/HOW HWEE YOUNG

“La principal dificultad es la falta de entrenador de mi disciplina en España, por lo que siempre me tengo que ir fuera; además de no dar opción al propio deporte crecer en el país”, afirma Sara Hurtado.

Sara Hurtado ensaya diariamente sobre la pista de hielo, pero su condición de turista en Moscú le impide tener un trabajo y los trajes, patines, cuchillas, viajes y alquiler de instalaciones suponen un gran desembolso. “Sólo uno de nuestros trajes puede llegar a los 1.500 euros”, alerta.

"Para mí, poder preparar una temporada en España sería un sueño hecho realidad"

“Me he encontrado con un montón de patinadores españoles a los que les gustaría probar la danza sobre hielo y practicarla, pero su ilusión se acaba pronto al no tener ni la opción de probar. Para mí, poder preparar una temporada en España sería un sueño hecho realidad”, cuenta la patinadora olímpica.

“Los deportes de hielo son los únicos deportes olímpicos que en España no cuentan con un Centro de Alto Rendimiento específico”, explican desde la Federación de Deportes de Hielo (FEDH), que ya está trabajando en la instalación de una pista de hielo para estos fines.

El proyecto ya ha sido presentado ante el Centro Superior de Deportes “y ha sido muy bien recibido”, apuntan desde la Federación. “Si con las condiciones actuales ha salido una generación como la nuestra, con mejores condiciones se abre un abanico de beneficios para todas las nuevas generaciones”, concluye Hurtado.

Financiación y recursos

La falta de tradición y demanda de estos deportes hace que tanto instituciones como posibles patrocinadores no se fijen en los deportistas de disciplinas de invierno o no aporten las mismas cantidades de financiación que sí se dan a otros deportes más seguidos. La consecuencia de esto es que muchos de los deportistas que practican esquí, snowboard o patinaje no pueden vivir de lo que aman y tienen que afrontar importantes costes para cumplir con las exigencias del deporte de élite.

El piloto de skeleton, Ander Mirambell, se ha enfrentado en esta edición de Pyeonchang a su tercera participación en unos Juegos de Invierno, tras Vancouver y Sochi, y ha alcanzado el puesto número 23, su mejor posición en unos JJOO. El pasado año se clasificó como el noveno piloto de esta disciplina en toda Europa. Tras su último descenso por el hielo de Corea de Sur, Mirambell achacaba su puesto al material del que disponía, mucho más precario que el de otros competidores.

“Rivales a los he ganado casi siempre acabaron por delante de mí saliendo más lentos y con bajadas parecidas a las mías. Está claro que han mejorado el trineo o encontrado unas cuchillas perfectas para Pyeongchang”, apunta Mirambell.

Los de Pyeonchang han sido los terceros Juegos Olímpicos de Ander Mirambell. EFE/EPA/DIEGO AZUBEL

“Si no tienes la tecnología punta de la que disponen otras federaciones u otros comités olímpicos nacionales, que cuentan con el mejor aparato, la mejor cera o las mejores cuchillas, estás partiendo con una gran desigualdad a la hora de competir”, afirma la experta Paloma del Río.

“Competimos con países que gastan más de un millón y medio de euros. Nosotros no podemos pagar un entrenador”

En España, la financiación está muy lejos de alcanzar las cifras internacionales. “Competimos con países que gastan más de un millón y medio de euros y nosotros no podemos pagar un entrenador”, explica el piloto de skeleton y añade: “Hasta que no demostré que podía llegar a unos JJOO no se empezó a invertir en este deporte”.

El deportista catalán se interesó por el skeleton tras descartar el bosbleigh -una disciplina similar a la primera, pero en grupo- porque esta disciplina individual era más económica. A pesar de ello, en sus inicios, tuvo que invertir el dinero que había ahorrado para comprarse un coche en el skeleton. “No fue nada fácil, sin material, sobreviviendo en hoteles y trabajando de noche para pagar la temporada”.
La situación actual sigue sin poder equipararse a la de otros países. Ander no dispone de una pista de empuje para poder practicar sobre el hielo. Tampoco puede disponer del mejor trineo o las mejores cuchillas, e incluso comparte el mismo entrenador con deportistas de otros países.

Mirambell defiende que se debería apostar por una estructura más profesionalizada, facilitar el acceso a los deportes de invierno a la sociedad, crear programas de invierno en las escuelas y difundir las carreras de skeleton a través de los medios de comunicación y en las redes sociales para ayudar a mejorar la situación. “Estoy seguro que los deportes de invierno tendrían su hueco, sobre todo los de velocidad”, concluye el piloto.

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