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Monturas de gafas en una tienda de ópticas.

La supuesta bajada del IVA de las gafas que correrá a cargo de las ópticas

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La reclamación por parte de Hacienda de una subida del tipo impositivo de las monturas de las gafas que nunca llegó a producirse, obliga a las ópticas al pago retroactivo de entre 100 y 200 millones.

Economía

El pasado mes de marzo el Consejo de Ministros anunciaba la esperada bajada del IVA de las monturas de las gafas del 21% al 10%. El proclamado descenso del tipo impositivo no ha estado exento de polémica, desencadenando un conflicto entre Hacienda, proveedores y ópticas -y no tendrá ningún efecto sobre el bolsillo del consumidor-.

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El inicio de las disputas se remonta a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del año 2013, en la cual estipulaba que las monturas no adquieren el estatus de gafa graduada hasta que se las incorpora la lente graduada. Semejante interpretación abría el camino a una diferenciación entre productos sanitarios con un IVA reducido (lente de contacto, gafas y productos necesarios para su mantenimiento) y productos accesorios (las monturas) a un tipo general. Tras el rechazo del sector a esta medida, el Gobierno calmaba los ánimos un año después anunciando que, tanto las lentes de contacto y cristales como las monturas, continuarían computando al 10%.

A sabiendas de que no subiría el IVA de las monturas, el sector siguió facturando de manera habitual al tipo reducido. Para sorpresa del sector, el gobierno incumplía sus promesas (una vez más) sin previo aviso. El 28 de diciembre de 2016 los comercios empezaban a recibir cartas de sus proveedores reclamando el 21% de IVA.

Ante la incredulidad, algunos ópticos pensaron en un primer momento que se trataba de una inocentada, puesto que la carta venía remitida por la DGT. “Cuando recibí la carta y dada la fecha pensé: ¿Qué tiene que ver la Dirección General de Tráfico con las ópticas? Pero no, investigando me di cuenta que era la Dirección General de Tributos”, recuerda con sorna Enrique Convalia –propietario de una óptica en Alcorcón-. Nada más lejos de la realidad.

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En una respuesta a un proveedor del sector al que reclamaban el 21% de IVA, publicada en la revista especializada Lookvision, Hacienda repetía los argumentos del tribunal europeo –y rectificaba la promesa anunciada al sector- estableciendo el tipo reducido para “los artículos constituidos por una lente con montura o por una lente, pero nunca únicamente por una montura”.

En opinión del director de la revista Julio Rozas, siguiendo la lógica que aplica Hacienda, “los audífonos deberían tributar del mismo modo: 10% su sistema interno y 21% la carcasa”. “No demos ideas, pero es igual: ¿Qué pinta el sistema técnico de un audífono sin su carcasa y soporte para su colocación? ¿Y las lentes sin un soporte como la montura? Ambos artículos, tanto monturas como carcasas, son partes indispensables del audífono o la gafa”, puntualiza el director de Lookvision. De este modo, el área dirigida por Cristóbal Montoro aplicaba una reforma retroactiva al sector óptico bajo una opacidad pasmosa.

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Los proveedores reclaman el pago del IVA correspondiente a 2015 y 2016

En la carta, previa notificación de Hacienda, que los proveedores mandaban a las ópticas reclamaban a los comerciantes el pago del IVA correspondiente a los ejercicios del 2015 y 2016. Una cantidad que puede oscilar entre los 100 y 200 millones, según cálculos de Hacienda, y que ha alterado sobremanera las cuentas de los pequeños ópticos autónomos.

Este repentino cambio de criterio del Ministerio de Hacienda tiene su origen en la actividad de los inspectores en las aduanas. Según relatan fuentes del sector a este diario, Hacienda venía observando la actividad sospechosa de ciertos proveedores a la hora de importar las gafas. Mientras que las monturas para gafas graduadas gravan al 10%, las gafas de sol llevan una carga impositiva del 21%. “Hay proveedores que se han dedicado a introducir en España gafas de sol como si fueran graduadas y, como en el resto de países de Europa el IVA de las monturas graduadas está al 21%, algún gran proveedor se ha dedicado a meter todas sus importaciones por España porque estaban al 10% y era más barato”, detalla una fuente que prefiere permanecer en el anonimato.

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Las pequeñas ópticas se unen

Fruto de la disconformidad con la reclamación del IVA retroactivo por parte de Hacienda y los proveedores, el pasado mes de abril los afectados decidían aunar fuerzas creando la Asociación Nacional de Empresarios de Óptica y Profesionales (ANEOP). El principal desamparo que señala este colectivo viene por parte de la patronal del sector (FEDAO) y “la posición de dominio que ejercen los proveedores sobre estos comercios”.

Según relata el portavoz de esta asociación de ópticos, Enrique Convalia, tanto la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico como los proveedores a los que representa conocían con diez meses de antelación que Hacienda reclamaría el 21% de IVA y siguieron facturando las monturas al tipo reducido. “Si nos hubieran avisado de la intención de Hacienda podríamos haber tenido cierto margen de maniobra comprando menos o subiendo precios. Ahora nos vienen a reclamar un IVA de hace dos años con cartas amenazantes y no tenemos posibilidad de comprar menos, ni de reclamar al cliente esa cantidad de un producto que ya he vendido”, detalla Enrique Convalia.

Desde el equipo técnico de FEDAO subrayan: “La única información fehaciente que tuvo todo el sector fue el 26 de diciembre de 2016 con la respuesta de los técnicos de Hacienda a una consulta de un proveedor. Cualquier otro comentario al respecto son especulaciones que no van a modificar en absoluto las obligaciones tributarias de cada sujeto pasivo”.

Revisión de la vista con el oftalmólgo 

En aras de arrojar más luz en este conflicto, los más de 400 ópticos englobados en ANEOP se escudan en que están dentro del llamado “régimen especial de equivalencia”, mientras que los comercios de mayor tamaño adoptan la forma de sociedades limitadas. Bajo este régimen especial, los comercios abonan en cada compra a los proveedores un recargo del 5’2% si se aplica el 21% de IVA, y un extra de 1’4% en caso de comprar un producto con IVA reducido, que va a parar a las arcas del Estado. “Estar en régimen de equivalencia supone que nosotros no tenemos que hacer liquidación, porque ya pagamos nuestra parte correspondiente a Hacienda en cada compra”, puntualiza el portavoz

Enrique Convalia, portavoz de ANEOP, lamenta la actitud llevada a cabo por los grandes proveedores, quienes –en su opinión- lejos de llegar a un entendimiento les han endosado unas facturas que no les corresponden: “Mucho nos hemos negado a pagar y los proveedores están tratando de compensar pagando el 15% más, pero permitiéndonos devolver monturas y tratando de ajustar de diferentes maneras. Hay otros proveedores que están utilizando métodos más intimidatorios obligando a pagar o si no dejan de suministrarnos productos”. Amparados por la organización de reciente creación, muchos ópticos han decidido presentar recursos ante los tribunales económico-administrativos de cada comunidad autónoma. Las resoluciones no sentarán jurisprudencia, dado que este tribunal solo atiende demandas particulares por un importe económico específico.

El Gobierno se desmarca anunciando una bajada de las monturas que no llegó a estar vigente

Con este panorama desolador para los empresarios de óptica, el Gobierno se vuelve a desmarcar anunciando una bajada del IVA de las monturas de las gafas que nunca llegó a estar vigente. “Cuando Gobierno y oposición anuncian que el IVA vuelve al 10% están engañando a la gente. Las monturas siempre estuvieron al 10% y solo -a posteriori y sin previo aviso- la actividad de los inspectores de Hacienda elevó los impuestos de las monturas al 21%”, detalla Enrique Convalia.

Un conflicto que podía haberse resuelto con la redacción de los Presupuestos Generales, en opinión del oftalmólogo Felipe Sánchez (Inoftalmic): “Al aprobar los presupuestos en vez de decir que se mantenía al 10% han dicho que se bajaba, obligando a pagar el IVA retroactivo de 2015 y 2016”. Desde el sector, profesionales como Felipe Sánchez consideran que al menos esta lucha ha servido para unir a los pequeños ópticos presentes a lo largo del país y que, de otra manera, hubieran seguido estando desprotegidos ante la posición dominante del resto de actores.

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