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Los sindicatos y la Inspección afloran 7.000 falsos autónomos en la industria cárnica

UGT y CCOO comienzan a cerrar acuerdos con las empresas para laboralizar a los trabajadores de sus cadenas de despiece, hasta ahora integrados en cooperativas de manera fraudulenta, mientras el sector mantiene una bolsa de entre 8.000 y 13.000 empleados en esa situación.

Las industrias cárnicas todavía emplean a más de 8.000 falsos autónomos en sus cadenas, según las estimaciones de UGT.

Los sindicatos UGT y CCOO han comenzado a pinchar el globo de los falsos autónomos en la industria cárnica, en la que desde el pasado verano han conseguido la laboralización, es decir, el pase de las cooperativas a la plantilla de las empresas, de 7.000 de estos empleados.

Esas regularizaciones suponen haber trasladado a situaciones de legalidad a entre un tercio y la mitad de las plantillas que se empleaban de manera fraudulenta en mataderos y salas de despiece y manipulación de carne, aunque todavía queda trabajo para normalizar el sector: "Se habla de 15.000 personas en esa situación, que es la cifra que parece darse por buena, pero creemos que había más de 20.000", explica Sebastián Serena, de FICA (Federación de Industria, Construcción y Agro) de UGT.

La operativa de este fraude laboral, que tenía dos modalidades, es sencilla. Por una parte, las propias cárnicas promovían la creación de cooperativas de trabajo a las que se asociaban como autónomos los empleados de sus cadenas y con las que contrataba la tarea, lo que les generaba un importante ahorro en Seguridad Social: del 29,9% del salario de al cero que supone operar con autónomos.

Y, por otro lado, algunas empresas utilizaban la fórmula de la cooperativa para canalizar la mano de obra hacia las cárnicas.

El caso de Servicarne

El caso paradigmático de esta segunda operativa se encuentra en Servicarne, la mayor cooperativa de trabajo asociado de España con más de 5.000 miembros, a la que el Ministerio de Empleo ha iniciado los trámites para retirarle la licencia de cooperativa, según informó Europa Press, ante la magnitud del fraude detectado.

La empresa, cuya supervisión incluyó la Inspección en su Plan de Actuaciones para 2017, niega haber cometido irregularidades, sostiene que "nuestras jornadas y sueldos se equiparan a los del Régimen General" de la Seguridad Social y asegura que el salario medio de sus asociados se sitúa en 1.800 euros mensuales.

Sin embargo, las empresas a las que suministraba mano de obra han comenzado a atender a los requerimientos de la Inspección de Trabajo y han empezado a contratar como trabajadores a los empleados que se integraban en sus cadenas procedentes de Servicarne.

Entre ellas se encuentran algunos de los principales grupos cárnicos del país, como Prolongo (800 laboralizaciones), Uvesa (900), Sada (200) o Disavasa (200), entre otros. "Servicarne tenía cerca de 6.000 trabajadores asociados con los que operaba por todo el país y hoy conserva alrededor de 2.000", anota Serena.

4.000 más en Zaragoza

"Esto era lo habitual hasta hace siete u ocho meses", explica José Ángel Arcéiz, de UGT Aragón, sindicato que junto con CCOO ha acordado con el Grupo Jorge, de Zaragoza, laboralizar a partir del próximo 1 de abril a los 2.000 falsos autónomos que trabajaban en seis de sus centros a través de la cooperativa TAIC.

El pacto incluye el alta en el Régimen General con contrato indefinido y el periodo de prueba superado y la aplicación del convenio de la industria cárnica o el de la limpieza, según el caso, además de una indemnización laboral de entre 2.000 y 4.000 euros en caso de despido en los tres primeros años y una compensación, a pagar en mayo, de entre 600 y 3.100 euros en función del tiempo que permanecieron como falsos autónomos.

"Se han regularizado a un total de 4.000 trabajadores en esa situación solo en Aragón y a otros 1.500 en Catalunya", indica Arcéiz.

Cambio de criterio en la Inspección

¿Y qué ha ocurrido para que las empresas comiencen a aceptar esos acuerdos sin que lo ordene la Inspección? Básicamente, que esa orden iba a llegar más temprano que tarde, ya que Trabajo, que llevaba años desestimando demandas por prestamismo de trabajadores, ha modificado su criterio y ha comenzado a considerar esa operativa como un fraude laboral.

"Las cooperativas de trabajo asociado son legales. Otra cosa es que hayan abusado del sistema y hayan cometido un fraude", anota el sindicalista.

"Vamos empresa a empresa. La intención es seguir trabajando y poniendo demandas, y cerrando acuerdos con cada industria para aplicar los convenios de sector, mientras no haya una solución global", señala Serena, que destaca que esos pactos están acabando con prácticas como los destajos (ocupación a tanto alzado por tarea).

¿Cuántos falsos autónomos hay en España?

La intervención de los sindicatos y de la Inspección en la industria cárnica, sin embargo, solo afecta a una pequeña parte de los falsos autónomos del país, una figura extendida en sectores como los del reparto y en otros que se presentan como modelos de economía colaborativa sin serlo, según han comenzado a sentenciar los tribunales, y también en otros como el transporte y las telecomunicaciones.
¿Cuántos falsos autónomos trabajan en España? La cifra es difícil de determinar, aunque algunas estimaciones la sitúan entre los 240.000 y los 335.000, lo que supone, en el segundo caso, que uno de cada ocho trabajadores por cuenta propia se encuentran en esa situación.

La Variable de Submuestras de la EPA (Encuesta de Población Activa) cifra en 321.300, con dos años consecutivos de descenso después de tres seguidos de aumento, el volumen de trabajadores por cuenta propia que se ganan la vida como empleados (con jefes pero sin subordinados), como encargados y capataces y, también, como mandos intermedios, figuras que quiebran el principio de independencia y autonomía que formalmente debería caracterizar su actividad profesional.

El descenso global de los falsos autónomos coincide con las primeras sentencias de los tribunales y las actuaciones de la Inspección de Trabajo sobre esta materia, que han obligado a regularizar a miles de ellos como asalariados.

El número de falsos autónomos que se ganan la vida como empleados es casi un 10% inferior al de hace seis años, aunque tuvo un repunte el año pasado, mientras el de los mandos intermedios vuelve a caer después de tres de aumentos y el de encargados se desploma tras haber llegado a superar a los primeros.

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