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Asamblea de los bomberos de Málaga, durante su encierro. TWITTER @encierrobombmlg

Los bomberos de Málaga cumplen un año encerrados y en conflicto para frenar el “desmantelamiento” del Cuerpo

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En diciembre de 2016 arrancó un encierro espontáneo de bomberos en el Parque Central de Málaga con críticas a los recortes y a la precariedad en el servicio

España

Se planteó como un conflicto a corto plazo, pero este viernes se cumplen doce meses desde que un grupo de bomberos de Málaga comenzó su encierro en una habitación del Parque Central para protestar contra un calendario de turnos laborales impuesto por el Ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular. “Fue la gota que colmó el vaso”, explica Andrés Millán, uno de los portavoces sindicales de la plantilla.

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El encierro comenzó de forma espontánea por parte de un bombero al que se le sumaron varios compañeros. Aunque a día de hoy no siempre pernocta gente en la misma sala del Parque, lo cierto es que la movilización continúa en la calle y hay una huelga declarada y secundada desde marzo con amplios servicios mínimos aprobados por la plantilla. Sin embargo, el conflicto lleva todo este tiempo enquistado. “Durante los 12 meses, el pleno de Málaga ha aprobado dieciséis mociones sobre el conflicto, varias de ellas con unanimidad, es decir, con los votos a favor del propio PP”, remacha Millán, que dice no entender los votos a favor de unas mociones que luego “no se cumplen” en relación a la situación de los bomberos.

Solo ahora parece que se están dando pasos hacia el entendimiento. Así lo reconocen los representantes de los trabajadores, que sitúan este cambio de actitud de la administración en el momento en el que el grupo municipal de Ciudadanos advirtió al alcalde, Francisco de la Torre, que debía desbloquear la situación si quería ver los presupuestos aprobados. Cs, con tres concejales, es la llave de la gobernabilidad para los ‘populares’ en el Ayuntamiento de Málaga.

Concentración de bomberos de Málaga el pasado 21 de diciembre, frente al Ayuntamiento, coincidiendo con un pleno municipal. TWITTER @encierrobombmlg

Pero la reticencia es total en la plantilla, que desde hace años critica las graves carencias en personal y material. Culpan al Consistorio de los recortes en los fondos UNESPA (Unión Española de Aseguradoras y Reaseguradoras), una tasa que paga la patronal de dicho sector a las administraciones para que cubran sus servicios de prevención y extinción de fuegos. Málaga empezó a ingresar en 2013 esta asignación en la caja general, perdiendo así el carácter finalista que el fondo tenía para el servicio contraincendios.

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Millán, además portavoz del comité de huelga, resume las demandas actuales del colectivo en “las tres erres”: “Regularización de sus jornadas, reclasificación profesional y renovación del reglamento”. La jornada de los bomberos de Málaga es la mayor de toda España: el convenio colectivo la eleva hasta las 1.847 horas anuales. Son funcionarios de nivel C2, y reivindican el C1 para tener la categoría profesional de bombero especialista. Además, su reglamento actual es de 1959 e incluye varios protocolos preconstitucionales, como el hecho de tener que cuadrarse ante los superiores.

Las lavadoras del cuarte de bomberos de Málaga, insuficientes para desintoxicar y desinfectar el material de los profesionales. TWITTER @encierrobombmlg

Otras exigencias que denotan el estado de precariedad del material es la ausencia de maquinaria que descontamine los trajes ignífugos del personal, algo que reconoció el propio concejal de Seguridad, Mario Cortés, al término de una reunión la semana pasada: “Se está hablando de comprar lavadoras industriales para que esta descontaminación sea más efectiva”.

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Las reuniones se multiplican, pero los acuerdos no llegan

Tras un año en el que la actitud del Ayuntamiento frente al conflicto era la de desdeñar a la plantilla e ignorar sus reivindicaciones, las reuniones se han intensificado este mes. Pero los resultados son agridulces: en las mesas de trabajo con los concejales del partido naranja el tono es cordial. En otros encuentros, el tono no lo es tanto.

Los representantes de los trabajadores recuerdan que es “difícil controlar a un colectivo” que se siente “tan machacado”

Por su parte, el comité de huelga se ha comprometido “a tener un buen gesto y levantar el pie del acelerador del conflicto”, explica Millán, que también admite que es “muy difícil controlar un colectivo que se siente machacado”. El Consistorio acaba de anunciar que está trabajando en un nuevo reglamento para el Cuerpo de Bomberos. En palabras del concejal Cortés, un primer borrador podría estar listo “después de Reyes”.

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Sin embargo, este miércoles tuvo lugar otro encuentro entre sindicatos, jefatura y director de Personal para tratar el nuevo calendario de turnos para 2018. Y el problema que motivó el encierro hace un año ha vuelto a aflorar. “Yo el lunes no sé dónde voy a trabajar: vuelve a pasar lo mismo que hace un año y el talante del encuentro no ha sido el idóneo para llegar a acuerdos”, lamenta Millán. La de bombero, aduce, es una profesión en la que “se depende mucho del compañero”, y vuelve a acusar a la jefatura de plantear un calendario de turnos sin contar con los trabajadores para confeccionar y distribuir los equipos.

Todo esto en el marco de un conflicto que se alarga en el tiempo, que ha supuesto la interposición de denuncias cruzadas y expedientes disciplinarios entre trabajadores y administración municipal, y sobre la que no hay atisbos de solución en el horizonte.

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