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Los representantes de ANC y de Omnium Cultural, en el acto celebrado en Bilbao.

La ANC dice que descartó movilizarse en Madrid por temor a un "ambiente hostil"

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Los vicepresidentes de las entidades soberanistas catalanas participan en un acto en Bilbao organizado por la plataforma ciudadana en favor del derecho a decidir Gure Esku Dago

España

De un lado se escuchó “moltes gràcies”. Del otro, "eskerrik asko". Ya fuese en catalán o euskera, la sede del Colegio de la Abogacía de Bizkaia fue testigo este jueves de un nutrido intercambio de agradecimientos, abrazos y aplausos. Agustí Alcoberro y Marcel Mauri, vicepresidentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Omnium Cultural, desembarcaron en la capital vizcaína para recibir la solidaridad de quienes en Euskadi también consideran que el ejercicio de decidir es un derecho, no un delito. Lo hicieron justo un día antes de que se cumplan cuatro meses de los encarcelamientos de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

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El acto “por la libertad, la justicia y los derechos políticos” ha sido organizado por Gure Esku Dago (GED), la plataforma que promueve la celebración de consultas soberanistas en este territorio. También se involucró el grupo Erabakizaleak, formado por abogadas y abogados que también defienden (con argumentos jurídicos en la mano) la posibilidad de que la ciudadanía vasca se pronuncie sobre el modelo territorial y el marco de relaciones que desea tener con el Estado español. En esta ocasión, sus integrantes se centraron en la situación que atraviesa Catalunya.

“Con Omnium y ANC siempre hemos tenido una relación muy cordial, dijo a Público la portavoz de GED, Zelai Nikolas, quien apeló además a los “habituales lazos de fraternidad entre el pueblo vasco y el catalán”. Antes de que empezara el acto, esta jurista vizcaína explicó que la idea de realizar un evento solidario de este tipo llevaba tiempo madurándose. De hecho, en septiembre pasado –antes de que se realizara el referéndum- esta plataforma convocó dos manifestaciones a favor del derecho a decidir en Catalunya, mientras que en noviembre pasado se adhirió a otra movilización para pedir la libertad de los independentistas catalanes encarcelados.

Con esos antecedentes sobre la mesa, la cita de este jueves sirvió para poner el foco sobre los líderes presos de Omnium y ANC. Fue precisamente el número dos de esta última entidad quien lanzó un mensaje rotundo: “la victoria es inevitable”, dijo Alcoberro. En cualquier caso, admitió que la sociedad catalana vive “un momento de gran estrés en muchos sentidos”. A modo de ejemplo, indicó que “ha disminuido la asistencia a lugares de ocio”, al tiempo que ha aumentado el consumo de noticias políticas.

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En ese contexto, aseguró que en Catalunya “se ha producido un cambio irreversible”. “Hay más de dos millones de catalanas y catalanes que ya no se sienten ciudadanos del Estado español. No solo ven que no es su estado, sino que es un estado que actúa como su enemigo”, afirmó. Dirigiéndose también a Madrid, advirtió que no se podrá “mantener el dominio de un territorio sobre la base de la coerción”. Acusó además al gobierno de Rajoy de “gobernar por teléfono” en Catalunya tras la aplicación del artículo 155.

En el turno de preguntas, un asistente consultó si se habían planteado realizar una manifestación en Madrid. Alcoberro afirmó que la ANC lo valoró, aunque decidió descartarlo porque se crearía un “ambiente hostil” y sería visto como “una provocación no solo por los sectores fascistas, sino en general”, al tiempo que “no se podría garantizar la seguridad de las personas que fuesen” a la capital española. Dijo además que una movilización de ese tipo podría haber sido utilizada “como un elemento más para la ilegalización” de esta organización.

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“Están en juego nuestros derechos fundamentales, y también el propio sistema democrático”, dijo por su parte Marcel Mauri, quien criticó que la vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, se haya “jactado de haber descabezado al movimiento independentista en Catalunya”. Recordó que Omnium fue clausurada durante el franquismo, aunque marcó algunas diferencias respecto a la situación que atraviesan en la actualidad. “Entonces no se atrevieron a meter a nuestro presidente en la cárcel o a que la Guardia Civil estuviera doce horas registrando nuestra sede”, apuntó. Lamentó también que el gobierno de Rajoy, tal como se conoció este jueves, pretenda “cargarse el modelo de éxito de inmersión lingüística en Catalunya”. “Lo que no han ganado en las urnas, nos lo están imponiendo”, afirmó.

Mirando hacia dentro, admitió que el independentismo catalán creía que “este proceso político iba a ser más corto”. “No estábamos preparados como sociedad para la represión”, indicó. En tal sentido, dijo que podrían “tomar consejos del pueblo vasco, que ha sufrido la represión durante muchos años”. De todos modos, apuntó que “la represión no puede hacernos olvidar los objetivos políticos, porque eso querría decir que los que nos reprimen han ganado”. Respecto a las dificultades para formar gobierno en Catalunya, pidió dar “un poco de tiempo” a las formaciones que ostentan la mayoría del Parlament. “El 155 –añadió- quiere atacar todos los grandes consensos en nuestro país”.

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Un Constitucional “sumiso”

Un poco antes, la abogada Irantzu Perello, representante de Erabakizaleak, denunció que “el poder político está por encima del poder judicial”, que está siendo “instrumentalizado”. Reivindicó además que el referéndum del día 1 de octubre “fue totalmente legal”. “El Tribunal Constitucional es sumiso del gobierno español”, afirmó. Rechazó además, desde un punto de vista jurídico, que se pueda aplicar el delito de rebelión contra los independentistas catalanes. En si lugar, habló de “fraude de ley” e “inseguridad jurídica” por parte de quienes deben hacer justicia.

Asimismo, los responsables de GED aprovecharon el acto de este jueves para dar a conocer que habían enviado cartas a ambos líderes encarcelados. En tal sentido, Nikolas confirmó a este periódico que habían recibido una respuesta de Jordi Sànchez. “Nos invitó a que sigamos concitando complicidades a favor del derecho a decidir”, aseguró la portavoz.

Tras las distintas intervenciones, el público ofreció una sorpresa a los invitados catalanes: utilizando unas hojas que habían sido previamente dejadas en las butacas, cantaron L’Estaca, tanto en catalán como su versión en euskera. También hubo tiempo para otra canción: “Zenbat gara” (Cuántos somos) del célebre compositor vasco Benito Lertxundi. “Libertad, justicia, paz”, dice una de sus estrofas.

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