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Una mujer, en la vigilia donde ocurrió la masacre de Las Vegas. REUTERS/Chris Wattie

Las Vegas El autor de la masacre de Las Vegas tenía un arsenal de 42 armas entre su casa y la habitación del hotel

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Las autoridades encontraron 23 de esas armas en la habitación del hotel desde donde Paddock disparó a discreción a las 22.000 personas que asistían a un concierto al aire libre de un festival de música country. Las otras 19, en su domicilio

Internacional

Stephen Paddock, el hombre que causó 59 muertos y más de 500 heridos con sus disparos el domingo en Las Vegas, poseía un total de 42 armas de fuego entre su casa de Mesquite, a unos 130 kilómetros del lugar de los hechos, y la habitación del hotel donde se hospedaba.

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Las autoridades encontraron 23 de esas armas en la habitación del hotel desde donde Paddock disparó a discreción a las 22.000 personas que asistían a un concierto al aire libre de un festival de música country, informó Todd Fasulo, ayudante del sheriff del condado de Clark, al que pertenece Las Vegas. Otras 19 armas de fuego han sido halladas en su residencia de Mesquite, una pequeña ciudad del estado de Nevada, donde también se encuentra Las Vegas.

Paddock, según Fasulo, poseía también dos dispositivos que, colocados en la culata de sus armas semiautomáticas, le permitieron abrir fuego de forma completamente automática. Además, la policía encontró en el coche del atacante varios kilos de nitrato de amonio, un material empleado para la fabricación de explosivos.

El tirador, de 64 años, pasó sus últimos momentos disparando desesperadamente contra la Policía a través de la puerta de su habitación en el hotel Mandalay Bay, según el sheriff del condado de Clark, Joseph Lombardo. Paddock disparó a un guardia de seguridad y abrió fuego contra un equipo de la unidad de elite SWAT, formado por seis agentes que fueron revisando el hotel piso a piso. "Creemos que el individuo se quitó la vida antes de que entráramos a la habitación", sostuvo Lombardo.

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En un principio, según los testigos, los disparos se confundieron con la explosión de tracas de petardos, pero poco a poco el pánico se fue contagiando entre los asistentes cuando se empezaron a ver personas cayendo abatidas por las balas. La escena fue recogida por numerosas personas que grababan el concierto con sus teléfonos móviles y que posteriormente publicaron las grabaciones en sus cuentas en las redes sociales de internet.

En estos vídeos se pueden escuchar claramente largas ráfagas de disparos mientras se ve a la gente correr despavorida, de pie preguntándose qué sucede o tirada ya sobre la hierba protegiéndose de las balas o ya víctima de ellas. "Abajo, quedaos abajo", se escucha a una mujer en uno de ellos, mientras otra persona grita que lo que hay que hacer es salir corriendo, antes de que surja el estruendo de otra ráfaga de fusil, de cuyo origen no parecen tener la más mínima sospecha.

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El tiroteo y los crecientes gritos de los asistentes al concierto comenzaron hacia las 22.00 horas locales mientras el cantante Jason Aldean actuaba en la jornada de cierre del festival de música country Route 91 Harvest. Según los testigos, hacia esa hora se escucharon las primeras largas ráfagas de disparos efectuados posiblemente con un fusil de asalto, que provocaron el pánico entre los asistentes y que continuaron incluso después de que la banda dejara de tocar. El Daesh se atribuyó el ataque pero el FBI niega cualquier vínculo del agresor con grupos terroristas extranjeros.

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