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La canciller alemana y líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel, y el líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, se saludan después de una rueda de prensa tras las negociaciones para formación de Gobierno, en Berlín (Alemania). EFE

Alemania Merkel y Schulz alcanzan un acuerdo de gobierno en coalición en Alemania

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La reedición de la gran coalición, a falta del visto bueno de los socialdemócratas, deja claro el reparto de carteras ministeriales. Schulz renunciará como líder del SPD y asumirá la cartera de Exteriores.

Internacional

El bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel, y el Partido Socialdemócrata -SPD- de Martin Schulz alcanzaron este miércoles un acuerdo para formar un gobierno de gran coalición, más de cuatro meses después de las elecciones.

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Tras cerca de 24 horas reunidos en la sede de la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Berlín, fuentes de los equipos negociadores citadas por los medios señalaron que se han superado las principales discrepancias y se ha acordado el reparto de los ministerios, aunque falta cerrar definitivamente algún punto.

El acuerdo deja claro el reparto de carteras ministeriales. Martin Schulz renunciará a su puesto como líder del SPD y asumirá la cartera de Exteriores en el futuro Gobierno de coalición. La líder del grupo parlamentario de la formación, Andrea Nahles, estaría dispuesta a ocupar el puesto que dejará vacante Schulz, además de mantener el actual.

Además, los socialdemócratas estarán al frente del Ministerio de Finanzas, uno de los departamentos clave del Gobierno. El alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, será quien ocupe dicha cartera. Consiguen también ocupar las carteras de Trabajo y Bienestar Social, Justicia, Familia y Medio Ambiente. 

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A falta de la luz verde del SPD

El acuerdo llega más de cuatro meses después de las elecciones y tras un intento fallido por parte de Merkel de crear una coalición con los liberales y los ecologistas. No obstante, aún quedan algunos pasos por superar antes de que la nueva 'gran coalición' vea la luz, el más importante de ellos el aval de los militantes del SPD.

En este sentido, está previsto que Schulz inicie el 17 de febrero una campaña para animar a los militantes de su partido a votar a favor del acuerdo de Gobierno, mientras que la CDU de Merkel tiene intención de votar el acuerdo final de coalición en un congreso en Berlín a finales de este mes.

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Entre el 3 y el 4 de marzo, el SPD procederá a hacer el recuento de la consulta realizada entre sus cerca de 440.000 afiliados, cuyo voto sobre el acuerdo de coalición es vinculante. El resultado es incierto, ya que las Juventudes Socialdemócratas están haciendo campaña en contra.

A continuación, hacia el 6 o 7 de marzo, podría convocarse una sesión extraordinaria del Bundestag en la que Merkel sería elegida canciller para asumir su cuarto mandato consecutivo y el tercero en coalición con el SPD, tras el primer mandato (2005-2009) y el de la última legislatura.

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Podría ser el fin del gobierno en funciones

La consecución de este acuerdo puede poner fin a la crisis política que se ha mantenido por las dificultades para formar gobierno que ha afrontado el bloque conservador liderado por Merkel, gobernando en funciones, desde su victoria en las últimas elecciones legislativas.

Las negociaciones entre conservadores y socialdemócratas se prolongaron más allá del plazo inicialmente previsto, que concluía el domingo. Merkel admitió, al inicio de la última jornada de reuniones, que se necesitarían "compromisos dolorosos" por ambas partes y se mostró "dispuesta" a afrontarlos si las ventajas predominaban sobre las desventajas por "el bien del país".

Schulz, por su parte, aseguró tener "buenos motivos" para suponer que alcanzarían en esta jornada "decisiva" unos "resultados buenos, constructivos, sólidos y compartidos" para Alemania y para conformar un "gobierno estable" y "duradero".

Las conversaciones con el SPD han sido asimismo complejas porque, tras su debacle en las elecciones de septiembre, los socialdemócratas habían rechazado reeditar la gran coalición de la pasada legislatura (2013-2017).

Entre numerosas presiones, Schulz dio un giro de 180 grados, negoció un preacuerdo con Merkel y convenció a su partido en un congreso extraordinario de que se debían iniciar conversaciones formales, aunque sólo el 56 % le dio la luz verde.

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