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Combatientes del ejército sirio. REUTERS/Khalil Ashawi

Estado Islámico Desmantelado en Siria el grupo de yihadistas que secuestraba y torturaba a rehenes extranjeros

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Los combatientes kurdos en Siria capturan a los dos últimos miembros del grupo bautizado en su día como los 'Beatles' y del que también formaba parte Mohamed Emwazi, más conocido como 'Jihadi John'.

Internacional

Dos supuestos miembros británicos del grupo terrorista Estado Islámico han sido capturados por los combatientes kurdos en Siria, en una intervención que ha supuesto la desarticulación final del grupo bautizado en su día como los 'Beatles' y del que también formaba parte Mohamed Emwazi, más conocido como 'Jihadi John'.

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Fuentes estadounidenses citadas por The New York Times han confirmado la detención de Alexanda Kotey y El Shafee Elsheij, los dos últimos supervivientes de un grupo responsable de secuestrar, torturas y asesinar a rehenes extranjeros. Emwazi murió en 2015 como consecuencia de un ataque aéreo, mientras que el cuarto miembro de la célula, Aine Davis, está encarcelado en Turquía.

Los acentos británicos de todos ellos -vivían en Londres- derivaron en el apodo por el que fueron conocidos, aunque si ganaron especial notoriedad fue por la brutalidad con la que trataban a sus prisioneros. El Gobierno de Estados Unidos le atribuye la decapitación de al menos 27 rehenes.

A 'Jihadi John' se le señala también como responsable directo de los asesinatos de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff, así como del cooperante, Abdul-Rahman Kassig.

Comprobación de EEUU

Kotey, de 34 años, y Elsheij, de 29, cayeron en manos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por la insurgencia kurda y activas a lo largo del río Éufrates, cerca de la frontera con Irak. Las autoridades norteamericanas fueron informadas de la posible captura a mediados de enero, según The New York Times.

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Las FDS, que colaboran sobre el terreno con la coalición que lidera estados unidos, sospecharon que se trataba de dos combatientes extranjeros y permitieron a las fuerzas especiales norteamericanas acceder a ellos. Fue entonces cuando se confirmó sus identidades, mediante la comprobación de las huellas dactilares y otros datos biométricos.

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