Cargando...

Secciones

Publicidad

Un grupo de personas migrantes, de origen gambiano, se embarca en un vuelo de retorno voluntario a su países desde Libia, gestionado por la OIM.- REUTERS/Luc Gnago/File Photo

CIE en el norte de África Los países norteafricanos, hostiles ante la idea de la UE de crear CIE en sus fronteras

Publicidad

Países como Marruecos, Libia, Argelina o Túnez han rechazado la propuesta de las "plataformas regionales de desembarco" de migrantes en su territorio y las consideran un maniobra para endosarles el problema migratorio.

Internacional

Los países del norte de África han recibido con hostilidad la propuesta italiana de establecer centros de detención de migrantes en su territorio ya que consideran que es una maniobra para endosarles el problema migratorio.

Publicidad

Grupos de defensa de los derechos humanos locales y ONG sobre el terreno critican, por su parte, la decisión europea de crear "centros controlados en la Unión Europea (UE)", ya que en opinión solo servirá para dar más poder a gobiernos y fuerzas de Seguridad con grave déficit democrático, como los guardacostas libios.

La primera propuesta fue lanzada esta semana por el controvertido ministro italiano de Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, durante un viaje a Libia y fue rechazado de inmediato tanto por sus anfitriones como por Túnez y Argelia.

El líder del partido ultraderechista Liga desembarcó el martes en Trípoli, sede del gobierno sostenido por la ONU en esa capital, y dejó caer la propuesta frente a su viceprimer ministro, Ahmed Maitig. "Centros de acogida colocados en la frontera del sur de Libia para evitar que Trípoli se convierta en un embudo como es Italia", argumentó Salvini.

Publicidad

Maitig recogió enseguida el guante y aseguró que "Libia está preparada con su programa de inmigración y está de acuerdo con los europeos en muchas cosas". "Sin embargo, rechaza categóricamente los centros dentro de Libia. Eso está prohibido por la legislación libia", advirtió.

Marruecos también rechazó la idea el pasado jueves, durante la visita oficial  del ministro español de Exteriores, Josep Borrell. El ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita recordó que su Gobierno "siempre ha rechazado y rechaza" la idea de las llamadas "plataformas regionales de desembarco", y consideró quela solución al problema migratorio debe plantearse "lejos de soluciones fáciles y mecanismos contraproducentes", en alusión a estos centros

Publicidad

"Es imposible para Argelia abrir esos centros de detención"

En la misma línea se expresó días después el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Abdelkader Meshael, cuyo país es objeto de duras críticas por las expulsiones masivas de migrantes al desierto y devoluciones en caliente de migrantes. "Es imposible para Argelia abrir esos centros de detención. Nuestra política es devolver a los migrantes ilegales a su país de origen, de acuerdo con el pacto que hemos firmado con ellos", afirmó.

Según datos de la organización Human Right Watch (HRW) el régimen argelino ha expulsado en los últimos meses a miles de migrantes en condiciones inhumanas, en la mayoría de los casos al desierto sin apenas comida o agua.

"Las autoridades argelinas han irrumpido en áreas donde se sabe que viven los inmigrantes, los han detenido en las calles o en obras de construcción y los ha expulsado masivamente en la frontera con Níger y Malí, en la mayoría de los casos, sin alimentos y con poca agua", avisó.

Publicidad

Ya existen centros parecidos

La idea de Salvini de financiar centros de detención en Estados como Mali o Níger no es novedosa, en realidad países como Libia y el propio Níger ya practican algo similar con ayuda de la Organización Mundial de las Migraciones (OIM) y otras agencias vinculadas a la ONU.

Desde hace meses, cientos de inmigrantes han sido enviados a Niamey donde han sido internados en centros especiales, gestionados por las autoridades nigerianas con dinero extranjero, donde esperan que su situación se aclare.

Unos buscan que sus solicitudes de asilo o refugio sean aceptadas en otros países, mientras que algunos otros optan por acogerse a programas de repatriación voluntaria.

"Los centros no solucionan el problema. Son simples maniobras de la UE para desplazarlo al sur"

Según datos de la OIM, entre enero de 2017 y marzo de 2018, se procuró asistencia en estos "centros de tránsito" en Agadez, Dirkou, Arlit y Niamey a 1.310 mujeres, principalmente procedente de Nigeria y de Liberia, y a 714 niños acompañados y 445 no acompañados.

Los seis centros están apoyados por el Mecanismo de Respuesta y Recursos para Migrantes financiado por el Fondo Fiduciario de Emergencia de la UE para África, por medio de la Iniciativa Conjunta UE-OIM para la Protección y Reintegración de Migrantes, y los gobiernos de Alemania, Holanda, Francia y Suiza.

Clamor de las ONG de rescate en el Mediterráneo

"Ninguna de las dos propuestas soluciona el problema. Son simples maniobras de la UE para desplazarlo hacia el sur, esconderlo en los países de África para que el mar no se llene de pateras", explica a Efe un miembro de la ONG Médicos Sin Fronteras.

"Parece que lo único que persigue la UE es una solución a la turca. Pagar para que el problema se quede fuera y no hay presión mediática. Y ello incluye sacar de la partida a la ONG", agrega la fuente, que prefiere no ser identificada.

En la misma línea se expresan grupos de defensa de los derechos humanos en Libia, Argelia y Túnez, para quien las políticas europeas cometen el error de dejar la gestión de la migración a países con un gran déficit democrático.

Y a agentes, como los Guardacostas libios, con difusas relaciones en el pasado y en el presente con las propias mafias dedicadas al contrabando de personas, que no suelen respetar la legislación internacional.

"Ninguna de las dos propuestas va a evitar que la gente trate de cruzar el mar. Y lo que hacen es que el viaje sea incluso más peligroso", afirman.

Publicidad

Publicidad