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El nuevo presidente del Parlament, Roger Torrent (centro), recibe la felicitación de sus compañeros tras ser elegido durante la sesión constitutiva del Parlamento catalán de la XII legislatura. | EFE

Parlament de Catalunya Las ausencias marcan el estreno de un Parlament dividido en dos bloques

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Roger Torrent (ERC) se estrena como presidente del Parlament con un discurso muy institucional en el que hace un llamamiento a la necesidad de recuperar las instituciones. El también republicano Ernest Maragall, presidente de la Mesa de Edad, le precedió con una intervención en clave claramente independentista. La delegación del voto por parte de los tres diputados presos genera la primera polémica del mandato, al ser rechazada por Ciudadanos y PP.

Política

Las ausencias han marcado el estreno de la duodécima legislatura del Parlament de Catalunya desde la recuperación de la democracia. Los lazos amarillos en los escaños vacíos de los diputados que están en prisión (Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sànchez) o en Bélgica (Carles Puigdemont, Clara Ponsatí y Lluís Puig por parte de Junts per Catalunya, y Antoni Comín y Meritxell Serret, de ERC) han evidenciado el excepcional inicio de un mandato que llega después de las elecciones del 21 de diciembre. Unos comicios convocados por el Gobierno español a raíz de la intervención de las instituciones catalanas a través de la aplicación del ya célebre artículo 155 de la Constitución. Con muchas incógnitas pendientes de resolver en los próximos días, como por ejemplo si Carles Puigdemont podrá ser investido como presidente de la Generalitat sin comparecer presencialmente en la cámara, la sesión de constitución ha servido para escoger a los miembros de la mesa y confirmar, como trascendió el día anterior, el republicano Roger Torrent como nuevo presidente del Parlament.

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Torrente ha sido escogido en la segunda vuelta, gracias al voto de las tres formaciones independentistas. El resto de la mesa la conforman Josep Costa (JxCat) como vicepresidente primero; José María Espejo-Saavedra (Ciutadans), como vicepresidente segundo, y Eusebi Campdepadrós (JxCat), David Pérez (PSC), Joan García (C's) y Alba Vergés (ERC) como secretarios. La primera noticia de la jornada ha sido la decisión de JxCat y ERC de no pedir la delegación del voto de los diputados que están en Bélgica, mientras que sí que lo han hecho con los tres que están en la prisión. Más allá de las dificultades reglamentarias para autorizar la delegación de los parlamentarios que se encuentran en Bruselas –todos ellos miembros del último gobierno de la Generalitat–, la clave es que las formaciones independentistas no necesitaban sus votos para garantizarse la mayoría a la mesa del Parlament.

La mesa de edad, curiosamente formada por tres diputados de ERC –el parlamentario más veterano, Ernest Maragall (75 años), y los dos más jóvenes, Rut Ribas (27) y Gerard Gómez de Moral (28)– sí que ha autorizado la delegación de voto de los tres diputados en prisión, una decisión que ha motivado el primer choque de la legislatura. Tanto Ciudadanos como el PP lo han rechazado, al entender que no se ajustaba a la casuística que establece el reglamento del Parlament, pero en cambio el PSC se ha desmarcado del resto del llamado bloque del 155. Su líder, Miquel Iceta, ha manifestado "estar de acuerdo" con la decisión de la mesa de edad, porque "es la mejor interpretación posible tanto de la interlocutoria del juez como del informe de los letrados". Al acabar el pleno, la líder de C's, Inés Arrimadas, ha insistido en quejarse de la decisión de la mesa de edad, ha reiterado que su formación será clave para impedir que se culmine el proceso independentista y ha atacado a 'los Comuns' por, en su opinión, estar junto a los independentistas e impedir la elección de un presidente del Parlament de C's.

El pleno ha culminado con el canto de Els Segadors, el himno nacional de Catalunya, y gritos de "libertad!, libertad!" desde los escaños independentistas, que han llegado después de la elección del nuevo presidente de la cámara, Roger Torrent. Su discurso ha tenido un acento marcadamente institucional, y se ha centrado especialmente en defender la necesidad de recuperar el diálogo, y sobre todo, las instituciones para ponerlas al servicio de la ciudadanía. En cambio, el presidente de la mesa de edad, Ernest Maragall, había pronunciado una intervención de un cariz mucho más político y con un acento marcadamente independentista. Torrent, que en los próximos días abandonará el cargo de alcalde de Sarrià de Ter (Gironès) que ostenta desde el 2007, se ha estrenado con una máxima propia de su antecesora, la ahora diputada de ERC Carme Forcadell: "En el Parlament se tiene que poder hablar de todo porque sino, ¿para qué sirve? Cuando un debate es vivo para la sociedad, cuando forma parte de los anhelos y deseos de la mayoría es imprescindible que pueda tener cabida en esta cámara".

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El diputado de la CUP Carles Riera (d) acompañado de los demás miembros de la formación cantan 'Els Segadors', puño en alto, al finalizar el pleno de constitución que ha dado inicio a la XII legislatura. EFE/Quique García

Torrent no se ha olvidado de los "escaños vacíos" y ha recordado que "para un gran número de juristas y expertos en derechos es absolutamente injustificado" que haya tres diputados en prisión preventiva. Para él, el primer paso de la legislatura es "poner fin inmediatamente a la intervención de las instituciones" y a partir de ahí poderlas poner "al servicio de la ciudadanía". El nuevo presidente del Parlament ha hecho un llamamiento a hacer de la cámara "un espacio de entente y diálogo para construir una sociedad mejor" y ha apostado para hacer de la "democracia y la convivencia los pilares fundamentales de mi mandato".

Maragall: "El voto del 21-D es la confirmación del 1-O"

A sus 75 años, Ernest Maragall ha sido el encargado de presidir la mesa de edad de la sesión de investidura como diputado más veterano de la cámara. El parlamentario de ERC ha hecho un discurso muy reivindicativo, marcadamente independentista y muy crítico con el papel del Estado español para "negarse" al diálogo. La intervención de Maragall ha sido especialmente criticada por la líder de la oposición y líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que directamente lo ha tildado de "mitin de ERC". Maragall ha lamentado que es la "primera vez" que se celebra un pleno de la constitución de la cámara legislativa catalana con el "banco del Govern vacío" y ha subrayado que habría querido poder saludar "al presidente de la Generalitat y a sus consejeros", pero que obviamente no lo puede hacer "porque algunos están en prisión, otros al exilio y otros destituidos".

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El diputado, que ha confesado sentir una "acumulación de indignación frente las agresiones que vivimos cada día" pero también un "cúmulo de razones para poder construir el país nuevo, justo, digno y libre que queremos ser", ha recordado que "sin las elecciones impuestas por el Estado al amparo del artículo 155 de la Constitución yo no estaría aquí. Sería un ciudadano más, más espectador que no actor, más asistente a manifestaciones que no representante de los manifestantes". Maragall también ha manifestado que en esta jornada "tendríamos que estar haciendo otro debate, uno de encomendero" para hablar de cuestiones como por ejemplo la creación de una mesa de diálogo con el Estado sobre la situación "surgida el 1 de octubre" que permitiera encontrar vías de acuerdo para canalizar la voluntad de los catalanes. En este sentido, el parlamentario ha afirmado que "el 1 de octubre será recordado como el día en que la ciudadanía se hizo maestro de su destino y quizás por eso el Estado ahora prescinde del diálogo". Asimismo, ha subrayado que el voto de las elecciones del 21 de diciembre es "la confirmación del 1 de octubre" y, a la vez, la "conformación de la sociedad catalana de hoy en día", que es "diversa y compleja". Maragall ha concluido asegurando que "no abandonaremos la vía democrática".

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