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Juicio sobre la huelga general del 14 de noviembre de 2012, en la que Ester Quintana perdió un ojo. EP

Los mossos se contradicen sobre la posición de sus furgonetas cuando Ester Quintana perdió un ojo

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Ocho agentes han declarado este martes como testigos en el juicio sobre la huelga general del 14 de noviembre de 2012. La Fiscalía pide dos años de cárcel para dos acusados.

Sociedad

MADRID.- Los ocho agentes de los Mossos d'Esquadra que han declarado este martes como testigos en el juicio sobre la huelga general del 14 de noviembre de 2012 en la que Ester Quintana perdió un ojo, presuntamente por un proyectil policial, se han contradicho en sus versiones sobre la posición de sus furgonetas cuando se produjeron los hechos.

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El cabo de la furgoneta 414, que iba situada en la última posición de las tres que formaban la unidad -en el cruce de Paseo de Gràcia con Gran Via-, ha asegurado que el vehículo "no sobrepasó" nunca al que tenía delante, la furgoneta 403.

El cabo de la furgoneta 403 ha declarado que los de la furgoneta de atrás -la 414-- intentaron sobrepasarla hasta en tres ocasiones y que él le dijo al conductor que no lo hiciera, y el conductor de la 403 lo ha negado: "ponerme en medio de ellos, nunca".

En un momento dado de la investigación judicial, con la instrucción ya muy avanzada, en entonces conseller de Interior, Ramon Espadaler, dijo que los agentes de la 414 les había ocultado datos relevantes y finalmente habían reconocido, después de varios meses, que habían disparado salvas.

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Disparos

La cuestión de si los agentes de la furgoneta 414 dispararon o no es fundamental para el caso, ya que los dos únicos policías encausados son el subinspector y el escopetero de la tercera de las furgonetas que formaban la unidad, la Drago 40: El primero por dar la orden y el segundo por disparar.

El cabo de la furgoneta 414 ha asegurado este lunes que el escopetero bajó de la furgoneta pero dejó la escopeta en el vehículo "porque le dolía la espalda" y que, en el recuento final, supo que se habían disparado dos salvas y ocho proyectiles en total, pero nunca en la zona donde ocurrieron los hechos, y el mando de la 403 ha asegurado que el escopetero de su unidad también bajó pero sin el arma.

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Algunos de los agentes han declarado que no oyeron disparos en la zona y, otros, que sí los oyeron pero no han podido identificar si se trataba de una escopeta o de petardos debido a la confusión del momento y el ruido de fondo al que, según ellos, se sumaban las propias sirenas policiales.

El escudero -que acompaña al escopetero- de la furgoneta 414, ha dicho que cuando llegaron a la zona de Paseo de Gràcia con Gran Via, los policías de las otras dos unidades -Drago 40 y 403- ya estaban retrocediendo para subir a sus respectivos vehículos.

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La Fiscalía, que pide dos años de cárcel para los dos acusados, sostiene que el subinspector ordenó disparar pese a que en aquel momento -poco antes de las 21 horas- y en aquella zona no había altercados y se podrían haber usado otros métodos.

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