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El profesor conoció a sus víctimas por internet.

Alicante El Supremo confirma 22 años de prisión a un profesor por prostituir a 7 menores

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El acusado grabó imágenes pornográficas de las víctimas con las que contacto por internet. En muchos casos incluían en prácticas sadomasoquistas.

Sociedad

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la condena a 22 años y 6 meses de prisión impuesta en enero pasado a un profesor por inducir a la prostitución y grabar imágenes pornográficas a siete menores de edad en dos pisos de su propiedad ubicados en Alicante.

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En un auto notificado recientemente a las partes, el alto tribunal sostiene que la sección primera de la Audiencia alicantina contaba con "prueba de cargo bastante" para dictar la correspondiente sentencia condenatoria.

Concretamente, la sala corroboró "las explicaciones aportadas por los testigos con la información extraída tras analizar el contenido de los archivos" (informáticos) hallados en el domicilio del procesado.

Éste era profesor de francés en la Escuela Oficial de Idiomas de Alicante, aunque las víctimas, que tenían entre 12 y 16 años en las fechas en que ocurrieron los hechos, no eran alumnos suyos, sino que contactó con ellos por internet.

Durante el juicio, el acusado admitió que había mantenido relaciones sexuales con los chicos, pero solo después de que cumplieran la mayoría de edad.

Los hechos sucedieron entre 2008 y 2013, cuando el docente contactó con los menores a través de internet y mantuvo sexo con ellos en su piso de Alicante y un apartamento de la Playa de San Juan a cambio de cantidades que oscilaban entre los 30 y los 50 euros.

Según se recoge en la sentencia de la Audiencia de Alicante, fechada el pasado 31 de enero, también grabó en vídeo varias de estas relaciones, que incluían en muchos casos prácticas sadomasoquistas en las que él solía recibir golpes y patadas mientras se masturbaba.

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En uno de esos encuentros llegó a participar un niño de 12 años al que el profesor pagó 10 euros para que le pateara y le diera pisotones junto a su hermano, que ya tenía 18 años, mientras le grababa con un teléfono móvil.

En octubre de 2013, una juez de Alicante ordenó el registro de las dos viviendas donde habían tenido lugar los hechos y la Policía encontró las imágenes de las relaciones sexuales grabadas en un teléfono, varios discos duros, memorias USB y un ordenador portátil.

La sección primera de la Sala de lo Penal del Supremo ha rechazado ahora la admisión a trámite del recurso de casación del condenado porque entiende que la resolución recurrida no incurrió en error alguno al valorar las pruebas

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