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Imagen cedida por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía de la reforestación de Doñana.

Parque de Doñana La factura ambiental del incendio de Doñana costará dos millones a la Administración

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La Junta de Andalucía comenzará en otoño la reforestación del Parque, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. No se prevén nuevas medidas de prevención a pesar de que el área quemada por el fuego arrasó el ochenta por ciento del paraje natural de Doñana.

Sociedad

Domingo 24 de junio de 2017. Una jornada apacible de playa y extremas temperaturas en el entorno del Parque de Doñana desatan un incendio de extrema gravedad que arrasa 8.486 hectáreas en el humedal más importante de Europa. El foco se inicia en el paraje de La Peñuela en Moguer (Huelva). Llega en pocas horas hasta la carretera de Matalascañas y Mazagón, zonas repletas de turismo de playa. ¿Qué estaba ocurriendo? Vecinos como José María Galán, representante de los guías del Parque quedaría totalmente bloqueado ante tremendo episodio. “Primero veíamos mucho humo, pero quedaba lejos y no creíamos que se iba a originar aquel desastre”.

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En pocas horas, José María es desalojado de su vivienda. Más de veinticinco aviones bañan la extensión quemada de pinares, matorral y marisma, pero tal y como recuerda Galán a Público el “fuego es incontrolable”. Los efectivos del Infoca (Plan de Prevención de Incendios Forestales de Andalucía) tardarían casi 65 horas en apaciguar las llamas en los límites del Parque. La Junta de Andalucía concretaría, en un primer balance una afectación de casi el 80 por ciento del Parque Natural de Doñana.

La factura ambiental sigue siendo severa, aunque van brotando especies silvestres, además del crecimiento del matorral y arbolado que se había quemado tras el incendio. El fuego destrozaría el hábitat de casi 75 especies vegetales, 70 de aves y 38 de mamíferos. Así lo confirmaba un estudio, llevado a cabo por la Sociedad Española de Ornitología, donde señala la afectación de especies emblemáticas como el águila imperial ibérica y el lince.

Cuatro millones para planes de restauración y medidas de urgencia en Doñana

La reforestación en Doñana comenzará el próximo otoño, tal y como ha adelantado el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del gobierno andaluz, José Fiscal. El plan de restauración contará con una partida de 1,9 millones de euros. Se intervendrán 7.647 hectáreas de la superficie afectada por el incendio. El objetivo de este plan se centrará en la plantación de especies de alto valor ecológico, más resistente al fuego.

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La revegetación del Parque se realizará con las especies que se han cultivado, desde el pasado verano, en los viveros de la Consejería. La ayuda de los distintos grupos de voluntarios ambientales ha sido fundamental para la recolección de las semillas de muchas de las especies que se implantarán en Doñana.

Hasta el pasado mes de mayo, la Junta de Andalucía ya había ha invertido en total de 720.000 euros en medidas urgentes, complementadas con las actuaciones financiadas por el Ministerio de Transición Ecológica, que destinó un millón de euros. “Se han desarrollado tareas vinculadas a la seguridad de los ciudadanos (retirada de árboles con riesgo de caída en zonas transitadas, retirada de pasarelas en las zonas de costa, etc)”.

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El grupo de trabajo científico-técnico, vinculado al Consejo de Participación de Doñana seguirá la hoja de ruta para las labores que se vayan tomando de cara al futuro del Parque. Una de los más relevantes será “el seguimiento de la respuesta del medio natural tras el incendio junto a un exhaustivo estudio de la conservación de Hábitats de Interés Comunitario”. Estas medidas ayudarán a que Doñana continúe disfrutando de la catalogación como Patrimonio de la Humanidad, declarado por UNESCO en 1994.

Cincuenta años de espera para ver Doñana en las mismas condiciones

Juanjo Carmona representante del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) afirma a Público que se tardará “más de cincuenta años en ver el Parque en un estado normalizado”. Incluso los parajes habituales del entorno del lince ibérico, una de las especies más amenazadas del Parque y con mayor partida presupuestaria. Carmona, lleva desde su juventud trabajando mano a mano en el Parque Nacional de Doñana. “Nunca había visto un incendio tan grave y que haya costado tan caro a este entorno único en Europa”, declaraba a este medio el portavoz de la organización ecologista.

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Expertos de WWF han visitado recientemente la zona y han comprobado la alta regeneración natural de especies adaptadas al fuego como palmitos, brezos o romeros. “Las actuaciones de emergencia realizadas hasta el momento por la Junta de Andalucía y el Gobierno de España han sido adecuadas y han evitado impactos mayores tras el incendio” añade Carmona a Público.

La reforestación de Doñana.

Un año después, esta organización internacional plantea un paquete de medidas para recuperar los bosques de Doñana y que no vuelva a suceder un desastre como el de 2017. Entre ellos favorecer la recuperación del bosque mediterráneo autóctono y no de especies “vulnerables al paso del fuego” que permitan la prevención de nuevos focos. Respetar la regeneración natural de la vegetación es otra de las medidas impuestas por los ecologistas.

Luisa es también vecina del pueblo de Mazagón, una de los municipios costeros en Andalucía con mayor afluencia de población en la etapa veraniega y que linda directamente con Doñana. Aquel día la temperatura era especialmente alta, casi 40 grados al lado del mar. Y la sequía de varios meses provocaba una alta temperatura en los suelos del Parque. Pronto se dio cuenta de las llamas durante la tarde del 24 de junio de 2017. “Cuando logré llegar a mi casa por la carretera que cruza Doñana no se podía apenas divisar, el humor resultaba irrespirable. Cogí a mis hijos y salimos corriendo”, aclara a Público. No solo fue un día de pánico, ni una noche, el fuego duraría desde el sábado 24 hasta cuatro días mas tarde, el 27 de junio.

Para Luisa ver a sus vecinos en aquella carretera en llamas o a los turistas en la puerta de las playas pidiendo auxilio resultaba espantoso. “Nadie se olvidó de aquella primera noche. Gente asustada gritando llamando a la guardia y viendo aviones pasar en medio de un humo negro que cada vez ascendía más rápido”, recuerda la afectada.

Tanto el 112 como la Policía y el Infoca advirtieron de la necesidad de estar lejos del foco de humo. “Quien pudo, se quedó unos días en casas de familiares, en otros puntos de Huelva. Recuerdo que las familias que tuvieron que quedarse en la zona les fue habilitado un alojamiento en polideportivos e instalaciones del ayuntamiento. “El interés de la Policía era controlar rápido el fuego. Y mientras mucho de nosotros estuvimos días refugiados con un calor insoportable apenas con lo que llevábamos puesto”, concluye Luisa.

Con medidas urgente pero sin planes de prevención

El último aspecto clave en el primer aniversario del incendio de Doñana, se centra en las campañas de prevención establecidas de cara al verano de 2018. El objetivo evitar nuevos desastres como el ocurrido cerca del entorno de los 14 municipios que rodean el Parque. Organizaciones internacionales como Greenpeace alertan que la situación no ha mejorado, y mucho menos en Andalucía en materia de prevención. “Casi el 75 por ciento de los municipios andaluces situados en zona de alto riesgo de incendios forestales cuenta con planes de emergencias pero no con planes de prevención para cualquier incendio forestal”.

Mónica Parrilla, responsable de la campaña de Incendios de Greenpeace, , ha señalado que Andalucía "destaca por sus planes de emergencia, pero queda mucho recorrido para asegurar una planificación preventiva, de emergencias" como se requiere en el área de Doñana. “En zonas de riesgo de incendio forestal se crean viviendas sin que la población perciba el peligro y, por tanto, se prepare para prevenir incendios y mitigar sus impactos".

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