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Opinión · Punto de Fisión

El punto de la i sobre el CNI

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"Ten cerca a tus amigos, pero más cerca a tus enemigos" es un principio que el CNI y los servicios secretos españoles observan a rajatabla. Tan cerca suelen tener al enemigo que a veces está ahí mismo, trabajando junto a ellos codo con codo, y no se enteran del atentado hasta que nos estallan varias bombas en unos trenes o un tipo se pone a atropellar gente por las Ramblas. Da mucha tranquilidad y mucha confianza descubrir que algunos de los principales autores de los peores atentados de la historia de este país eran confidentes de los cuerpos de seguridad españoles. Más seguros no podemos estar. Así todo queda en casa.

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La verdad, no es muy fácil explicar cómo es que Abdelbaki Es Satty, cerebro de la matanza de las Ramblas acaecida hace dos años en Barcelona, estaba en comunicación con el Centro Nacional de Inteligencia hasta el mismo día del atentado. Es más, según la exclusiva de Público, en el CNI tenían conocimiento incluso de las conversaciones entre los terroristas acerca de sus proyectos y objetivos, pero se pensaban que era una party line. Por eso mismo, para evitar enojosas explicaciones que no iban a conducir a ningún sitio, PP, Ciudadanos y PSOE vetaron en el Congreso de los Diputados la creación de una comisión de investigación que aclarase los vínculos entre el imán y el CNI. Vete a saber lo que podía salir de ahí, lo mismo una cloaca o dos cloacas, de manera que decidieron correr la bola y seguir jugando a la gallina ciega, donde son unos hachas. Así, además no le quitaban trabajo a los periodistas.

Todo esto del imán de Ripoll, del CNI y de la comisión de investigación abortada por intereses políticos daría para un volumen especial de Mortadelo y Filemón si no fuese por el montón de muertos y heridos que hay debajo. El juego del contraespionaje es muy difícil, muy delicado, como montar una bomba con todos los cables del mismo color. Y lo del espía que al final te sale rana, un clásico del género desde los tiempos de Kim Philby, que se la metió doblada durante década al MI6 hasta que fue a jubilarse a Moscú con todos los honores. No obstante, hay que decir, en descargo de los servicios secretos españoles, que muchos de sus miembros andaban por aquel entonces muy ocupados inventando pruebas falsas contra Podemos y organizando un espionaje ilegal contra políticos catalanes: tampoco podían estar en todo. Cabe preguntarse, en cualquier caso, si lo de Inteligencia no les irá algo grande, si la I del CNI no será por Impuntualidad, por Incompetencia o por Insania. Del punto de la i sobre la I mejor no hablamos.

Hablando de espías, andan ahora los británicos muy mosqueados porque, en la próxima película de la saga de James Bond, el sitial de 007 lo va a ocupar una mujer, negra para más inri, haciéndole la competencia a Daniel Craig. Primero obligaron a Bond a dejar el tabaco y ahora quieren que trate a las mujeres como si fuesen seres humanos; lo siguiente va a ser cambiarle la Walther PPK por un tirachinas y que multe a sus enemigos por exceso de velocidad en lugar de estrellarlos por un precipicio. En España fuimos aun más lejos al poner en lugar de un agente secreto a Torrente, el brazo tonto de la ley, sin saber que Torrente estaba profetizando a Villarejo.

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