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¿Quieres luchar contra el cambio climático? No tengas hijos

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Si quieres luchar contra el calentamiento global, moderar tu consumo de carne puede ayudar. Y reducir o eliminar todos esos vuelos de avión superfluos, como están haciendo muchos escandinavos, tampoco viene mal. Pero si de verdad quieres combatir el cambio climático desde su raíz, lo mejor que puedes hacer es ir hoy mismo a la clínica de fertilidad más cercana y hacerte la vasectomía o la ligadura de trompas: cuantos menos humanos haya en el planeta, menos impacto soportará, no solo el clima sino todos los recursos, desde el agua dulce hasta los combustibles fósiles.

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Esta infografía ha sido elaborada por la revista Enviromental Research Letters a partir del informe 'The climate mitigation gap' de los investigadores Seth Wynes (Universidad de British Columbia) y Kimberly Nicholas (Universidad de Lund). En él se enumeran las maneras más efectivas que tenemos las personas de mitigar el aumento global de las temperaturas. De menor a mayor:

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Acciones de bajo impacto:

-Reemplazar las bombillas por otras de bajo consumo

Acciones de impacto medio:

-Lavar la ropa a mano

-Reciclar

-Lavar la ropa en agua fría

-Reemplazar el coche convencional por un híbrido

Acciones de alto impacto:

-Adoptar una dieta vegetariana

-Desprendernos también del coche eléctrico

-Consumir energía renovable

-Evitar un vuelo transatlántico al año

-Vivir sin coche

-Tener un hijo menos

Esta última acción (reducir nuestra descendencia) es, con mucho, el acto más importante que podemos hacer (o no hacer, mejor dicho) para mitigar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, en tanto “las emisiones acumulativas de nuestros descendientes disminuyen sustancialmente si se reducen las emisiones de cada país”. Cada hijo extra aporta 55 toneladas de CO2 a la atmósfera al año, en tanto un vuelo transatlántico “apenas” supone 1,7 toneladas de CO2, 30 veces menos.

La relación entre el aumento de la población y el de las temperaturas es lineal y está de sobras comprobado. Esta otra gráfica elaborada por Enerdata en 2015 muestra cómo las emisiones de CO2 a la atmósfera empiezan a crecer en los albores de la Revolución Industrial (1850), explotando un siglo después, en 1950, con el 'boom' demográfico. Aunque el crecimiento de la población se ha moderado en este siglo y posiblemente se estabilice en torno a 2080. para entonces puedes ser demasiado tarde, porque la inercia del calentamiento por las emisiones pasadas es ya imparable. Es el Antropoceno, amigos.

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Como dejó escrito el estudioso Travis Rieder en ‘Ingeniería de población y la lucha contra el cambio climático’, como se titula un trabajo académico que recoge los puntos principales del libro ‘Toward a Small Family Ethic’:

“Al procrear no sólo estamos creando una nueva persona que emitirá gases de efecto invernadero sino que además esa persona puede procrear a su vez (…) Si reducimos las tasas de natalidad hasta las proyecciones de “baja fertilidad” de la ONU supondrá una reducción anual de 5.100 millones de toneladas de carbón para 2100”.

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Puedes leer un resumen de 'The climate mitigation gap' , en Research Gate. Con información de Phys y Cultura Científica.

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