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'Las guardianas'

Nathalie Baye: "Entre hombres y mujeres hay una guerra no escrita"

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La prestigiosa actriz rinde homenaje a esta generación de mujeres en la película ‘Las guardianas’, del director Xavier Beauvois. Adaptación de la novela de Ernest Pérochon, el filme retrata un momento esencial en la historia del empoderamiento femenino.

Culturas

Ernest Pérochon, un maestro del departamento de Deux-Sèvres que luchó en la I Guerra Mundial, comprendió antes que la mayoría que la revolución que las mujeres habían comenzado poco antes se había blindado con poderosos argumentos y para siempre justo en ese momento de la Historia. Desmovilizado tras un ataque al corazón, se dedicó a escribir y en su novela Las guardianas rindió homenaje al papel de las mujeres en la guerra y con esa obra dejó testimonio del inicio de un gran cambio. Ahora, el cineasta Xavier Beauvois lleva esta historia al cine con la actriz Nathalie Baye en el papel principal.

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Con un estilo muy clásico y una detallada búsqueda de la belleza en cada plano, su película retrata, desde la historia de una familia en una granja de La Rochelle, la labor que hicieron las mujeres de estos principios de siglo cuando los hombres marcharon al frente. “Las mujeres se encargaron de todo durante la guerra. Condujeron trenes, trabajaron en las fábricas, alimentaron al país.... Luego los hombres regresaron y todo volvió a ser lo mismo... Sin embargo, el gusano ya estaba en la fruta”, afirma Beauvois.

"Pensaron que se reconocería su labor"

Las guardianas revela cómo fueron las mujeres las que activaron la labor en el campo, trabajando de sol a sol, animándose a emplear maquinaria que hasta entonces no se utilizaba y, muy importante, compartiéndola con otras granjeras que no tenían medios para acceder a ello. Cuidaron de sus casas, de los niños, de las familias y de la comunidad. Crearon lazos de solidaridad que permitieron, como nunca antes, revitalizar las cosechas y seguir alimentando al país. Demostraron que podían hacer lo mismo que los hombres y pensaron, y en esto sí se equivocaron, que su labor se reconocería y a partir de ahí lograrían sus derechos políticos, civiles y económicos.

“Cuando terminó la guerra y los hombres regresaron, todo volvió a ser como antes. En las películas de la Guerra de 1914 siempre se habla de los hombres en el frente, nunca se habla de las mujeres. Y las mujeres estaban en las fábricas, en las granjas, cuidando a los niños, sufriendo la muerte de sus hijos, maridos y hermanos. Ellas fueron las que hicieron que siguiera girando Francia. Cuando volvieron a la sombra, nunca se les reconoció lo que habían hecho. Entre hombres y mujeres hubo y hay una guerra no escrita”, explica Nathalie Baye.

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'Las guardianas'

Las pioneras

La actriz interpreta el papel de Hortense, la veterana, madre de una familia y la mujer que se convierte en guardiana de ésta y de su granja cuando sus hijos parten a la guerra. Para ayudarla, contrata a una huérfana de los servicios sociales, Francine, que cree que allí por fin ha encontrado un hogar. Sin embargo, el valioso matriarcado de esos días vivía todavía ensombrecido por la cultura patriarcal y esta mujer devuelve el control de la granja a sus hijos cuando regresan.

Estas mujeres fueron las primeras revolucionarias y gracias a ellas se puede seguir viviendo hoy. Fueron pioneras y yo siento un gran orgullo porque hayan confiado en mí para contar la historia de estas mujeres en esa época —dice Baye—. Entrar en una historia como ésta es realmente una magnífica manera de llevar nuestros testimonios de admiración por esa generación de mujeres”.

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La complicidad de las mujeres

Acompañada de su hija Laura Smet, que se parece extraordinariamente a su padre, Johnny Hallyday, y de la joven actriz Iris Bry, la película es, en palabras de la intérprete, “un testimonio histórico magnífico y una obra de arte hecha por un artista. Esta película me ha abierto los ojos”. Las guardianas muestra las inquietudes de las mujeres más jóvenes y las ataduras de esta veterana a las tradiciones. “Ella es la madre, preserva el dominio, la familia, la reputación de la familia. Es la guardiana del patrimonio, es como una loba que saca los colmillos. Es fuerte y se ha hecho así por la dureza de la vida. Pero sí, al final, aunque se avergüenza de que todo vuelva a ser como antes, devuelve el control”.

“Me gusta muchísimo de esta historia lo que revela del poder que tiene la complicidad de las mujeres, la solidaridad entre ellas —añade—. Desde la Guerra del 14 hemos avanzado muchísimo, pero deberíamos aprender de todo lo que se pierde. Los errores los cometemos todos, hombres y mujeres, pero seguimos avanzando. Solo con los errores avanzamos. Hombres y mujeres somos animales diferentes, pero nos necesitamos unos a otros”.

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