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Campo de turbinas eólicas en la localidad conquense de Tebar. REUTERS/Sergio Perez

En 2019 habrá un récord de instalación de plantas eólicas

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España se apresura a cumplir con el objetivo europeo de que un 20% de la energía generada proceda de fuentes renovables en 2020, desde su nivel actual de alrededor del 17%.

Economía

El fabricante de aerogeneradores Siemens Gamesa está reservando 14 gigantescas grúas, ha contratado nuevo personal y ha aumentado la capacidad en hasta un 80% en sus fábricas españolas mientras los desarrolladores se esfuerzan por cumplir el plazo de 2020 para reducir las emisiones de carbono.

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Se espera que en 2019 se construyan en España más parques eólicos que en cualquier año anterior, según cálculos de la asociación de compañías de energía renovable APPA, superando el auge previo a la recesión en 2008 y poniendo una presión sin precedentes en la cadena de suministro.

"Es un enorme desafío ... Somos conscientes del sentido de la urgencia que hay", dijo Enrique Pedrosa Gómez, consejero delegado del negocio onshore de Siemens Gamesa para el sur de Europa y África. El fabricante, controlado por la alemana Siemens compite con la danesa Vestas por el liderazgo del mercado global de parques eólicos.

Gómez dice que es complicado pero factible para la industria instalar los 4.600 megavatios de energía eólica que, junto con 3.900 MW más de capacidad solar, deben estar implementados a principios de 2020 para cumplir con los términos de las subastas gubernamentales celebradas en 2016 y 2017.

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La construcción de la capacidad eólica subastada costará más de 4.500 millones de euros, según la Asociación Española de Energía Eólica.

Sin embargo, algunos en el sector dudan de que todas las plantas previstas puedan ponerse en funcionamiento a tiempo, lo que subraya la magnitud del desafío que enfrenta España para gestionar su alejamiento del carbono después de años de no instalar nueva capacidad. "Estarán cerca, pero no pueden construirlo todo", dijo Brian Gaylord, analista senior para América Latina y el sur de Europa en Wood Mackenzie. "Fue imprudente adjudicar tanta capacidad".

España se apresura de esta manera a cumplir con el objetivo europeo de que un 20% de la energía generada proceda de fuentes renovables en 2020, desde su nivel actual de alrededor del 17%.

La Asociación de Energía Eólica dice que este objetivo, que si no se cumple podría llevar a procedimientos de infracción de la UE y a posibles multas, está al alcance, pero exige un marco estable para alcanzar objetivos futuros.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convertido la promoción de la energía verde en una parte troncal de su política y está trabajando en una ley de cambio climático que prevé la instalación de al menos 3.000 MW cada año hasta 2030.

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"Lo que hace falta es una regulación que ayude a que de forma continua esa inversión siga llegando al mercado en España", dijo Juan Virgilio Márquez, director general de la Asociación Empresarial Eólica (AEE). "No se trata de hacer acelerones y frenazos, sino de que cada año vayamos poco a poco hacia el cumplimiento de los objetivos a 2030".

La Agencia Europea de Medio Ambiente dijo el mes pasado que los avances de la UE hacia el uso de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética se estaban desacelerando, poniendo en riesgo su capacidad para cumplir sus objetivos de 2020 y 2030.

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De la hambruna al festín

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2008 precipitó una profunda recesión en España y puso en tela de juicio varios años de importantes aumentos de capacidad de energía renovable en el país, ya que los recortes a los subsidios estatales para la energía alternativa congelaron la inversión y abrieron una serie de litigios contra el cambio regulatorio.

Los aproximadamente 1.400 MW de capacidad que APPA espera que se instalen para finales de este año palidecen en comparación con la construcción prevista para el próximo año, pero aún así es el mayor incremento desde 2012. "No se puede pasar de un mercado básicamente de hambruna a otro que festeje de manera tan rápida", dijo Gaylord.

Mientras que el mercado interno se hundía, las empresas españolas especializadas en tecnología de energía eólica se centraron en la exportación, pero ahora la marea está cambiando.

En Aguado Wind Services, en las afueras de Madrid, el responsable de logística, Carlos López, dijo que el año pasado la mayor parte de su negocio consistió en el transporte de rotores, carcasas para componentes de turbinas y mástiles para la exportación, pero ahora tiene alrededor de 40 proyectos pendientes en España.

La ubicación más popular para los nuevos parques eólicos es la región noreste de Aragón, seguida por la de Castilla y León.

Los desarrolladores están intentando que los proyectos se realicen lo antes posible, pero el clima invernal podría retrasar la construcción en los próximos meses, advirtió López. "Es posible que en las zonas más conflictivas a lo mejor no se pueda ir todo lo rápido que se quiere. Muchas veces hay que estar parado por el tema de nieves o incluso de niebla", explicó López.

La instalación de turbinas cuyos rotores pueden superar los 130 metros de diámetro plantea un desafío logístico particularmente grande, pero los desarrolladores de plantas solares también sienten la presión del tiempo.

"Nos queda un año para que estos proyectos funcionen, se puede hacer perfectamente pero hay que ir rápido", explicó Pablo Burgos, fundador del grupo de energía solar Solarpack.

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