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Los feretros de Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero llevados por sus compañeros / EFE

Derechos Defensa niega la pensión a la viuda de uno de los agentes asesinados por Igor el Ruso

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La AUGC denuncia que el ministerio desestima el recurso interpuesto por la mujer del guardia civil Víctor Jesús Caballero Espinosa. Para justificar esta decisión, el Gobierno se escuda en que los ingresos de la viuda superaban “1,5 veces el salario mínimo interprofesional vigente” en el momento de la muerte del agente.

España

La viuda de Víctor Jesús Caballero Espinosa, uno de los dos Guardias Civiles asesinados en Andorra (Teruel) el 14 de diciembre de 2017 por el ex militar bosnio Norbert Feher, alias Igor el Ruso, no tiene derecho a recibir pensión de viudedad, un hecho que es calificado de "insulto" por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que denuncia el caso.

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Según una resolución de Defensa, el ministerio desestima el recurso interpuesto por la mujer del guardia civil. Para justificar esta decisión, el Ejecutivo cita la Ley de Clases Pasivas del Estado y se escuda en que los ingresos de la viuda superaban "1,5 veces el salario mínimo interprofesional vigente" en el momento de la muerte del agente, como indica el artículo 38.

No obstante, esta asociación asegura que sus servicios jurídicos recurrirán esta decisión y subraya que sí debe contemplarse la solicitud de esta pensión de viudedad, ya que este doble asesinato constituye "un hecho extraordinario".

"La decisión de Defensa constituye un desprecio absoluto a la pareja del agente, que murió en un acto de servicio junto con su compañero", comenta la AUGC en una nota, y añade: "Cabe recordar, en este sentido, el caso de las viudas de los soldados muertos en el Yak-42, a las que el Gobierno sí reconoció la pensión por decreto". De hecho, éste será uno de los argumentos que usará la representación letrada para el recurso.

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Las AUGC aprovecha para recordar la polémica suscitada acerca de los chalecos antibalas que ambos agentes utilizaban cuando cayeron asesinados por Igor el Ruso; mientras que el que portaba Víctor Jesús Caballero —que ni siquiera era de su talla— no detuvo las balas del asesino, el de su compañero, Víctor Romero, sí, pero éste último lo adquirido por su cuenta.

“Resulta a todas luces incomprensible que el Estado actúe así ante el asesinato de sus servidores públicos”, concluye la AUGC, que añade: “La frialdad y ausencia de empatía de esta decisión da buena cuenta de que hoy por hoy la Administración sigue considerando a los guardias civiles ciudadanos de segunda”.

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Esta misma semana, la jueza de Alcañiz que investiga el crimen ha levantado el secreto de sumario de la pieza tecnológica del caso, informa El Plural

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