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Una usuaria maneja su móvil. ¿Sufrirá a partir del viernes 'spam' de propaganda política? Bruna Mereu | PIXABAY (CC0)

Campaña electoral 2019 Ningún partido político pide acceso a la 'Lista Viernes' contra el 'spam' electoral

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A las puertas del inicio de la campaña electoral para las elecciones generales y valencianas del 28 de abril, seguimos sin saber qué pretenden hacer las formaciones políticas con nuestros datos personales.

España

Mientras pregonan en campaña su honradez y transparencia, ningún partido político ha querido sumarse de momento a la 'Lista Viernes', una especie de 'Lista Robinson' para poder pedir en un solo sitio y de forma fácil que los partidos no puedan usar nuestros datos para enviarnos 'spam' electoral. No están obligados a sumarse a la iniciativa, que fue puesta en marcha por un grupo de juristas expertos en privacidad, pero de momento las formaciones no se han mostrado interesadas. Un silencio que, en este caso, vale más que mil anuncios.

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Las campañas electorales del 28 de abril y del 26 de mayo vienen cargadas de incertidumbres, con un país cada vez más polarizado y discursos políticos incediarios que apelan directamente a la emoción. También existe cierta preocupación por el uso de las redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp para difundir mensajes interesados de forma masiva, a raíz de la última reforma de la Ley Electoral (vía Ley de Protección de Datos) en diciembre que permite el rastreo de nuestras opiniones políticas por parte de los partidos en periodo electoral.

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Se trata de una de las reformas que más consenso obtuvo en una legislatura convulsa y con un Congreso atomizado desde la moción de censura protagonizada por Pedro Sánchez: ningún partido votó en contra a esa medida en concreto. De esta forma, nuestros políticos dieron carta de naturaleza a una actividad parecida a la que realizaba Cambridge Analytica —el uso de datos personales sin consentimiento para conocer las opiniones políticas y enviar propaganda a medida—, que en otros países supuso un escándalo mayúsculo. La propia Comisión Europea y algunos europarlamentarios han expresado su alerta acerca de esta normativa, informa Infolibre.

Una de las iniciativas surgidas de la sociedad civil para intentar contrarrestar esta actividad es esta 'Lista Viernes', puesta en marcha hace un mes con el fin de facilitar a los ciudadanos ejercer el derecho de oposición de forma fácil. Algo que no debería suponer un problema a los partidos políticos que han asegurado que no realizan recogidas masivas de datos y opiniones políticas en internet. Otros prefieren guardar silencio.

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"Ninguno se ha puesto en contacto con nosotros", confirma por teléfono a Público el abogado Jorge García Herrero, uno de de los promotores de la 'Lista Viernes' y perteneciente a un grupo privado de expertos denominado Secuoya Group. "Los partidos no tienen la obligación de consultar la 'Lista Viernes', pero es un esfuerzo que hemos hecho para facilitarles una manera de mostrar su compromiso contra el mal uso de los datos de los ciudadanos y la tentación de elaborar perfiles ideológicos de los potenciales votantes", añade.

"Sería deseable que el número de ciudadanos que se inscribieran en la 'Lista Viernes' fuese tan significativo que los partidos sintiesen la obligación de solicitar acceso a la lista", apunta este abogado, tras comentar que de momento algo más de 5.000 ciudadanos se han sumado a la iniciativa.

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"Vamos a enviar un correo electrónico a los 'héroes' que se han apuntado para explicarles que si el viernes, cuando arranque la campaña electoral, reciben notificaciones electrónicas de propaganda o 'spam' electoral, esto no significa que la 'Lista Viernes' no ha funcionado, sino que simplemente los partidos no han querido prestar atención a esta herramienta", lamenta García Herrero, y teme que el "el bombardeo de mensajes políticos enviados sin permiso se concentre en los tres últimos días de campaña y, sobre todo, en las últimas 24 horas" antes de los comicios.

"Creo que cuando arranque la campaña, a medida que pasen los días y la gente vaya recibiendo más y más propaganda en sus móviles, se apuntarán más personas y quizá los partidos se animen a hacerles caso", concluye este letrado, quien tiene la esperanza de que la 'Lista Viernes' sea más efectiva de cara a las elecciones europeas, municipales y autonómicas que se celebrarán el 26 de mayo.

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Ley Electoral y redes

Las introducción de una disposición final en la reforma de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), que a su vez introduce un nuevo artículo en la Ley Electoral (LOREG), el "58 bis", ha generado mucha inquietud desde que entró en vigor en diciembre. Las razón fundamental es que otorga una habilitación legal a los partidos políticos para recoger datos sobre opiniones políticas de los ciudadanos "obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticas durante el periodo electoral".

También da carta blanca a las formaciones para enviar propaganda electoral por medios electrónicos o sistemas de mensajería (WhatsApp) a partir de los datos personales que encuentren en "páginas web y otras fuentes de acceso público". Es decir, directamente da amparo al 'spam electoral'. Pese a la circular de la Agencia de Protección de Datos que alerta de una interpretación restrictiva de la norma, la ley dice lo que dice.

Por esa razón, el grupo de jurista que crearon la 'Lista Viernes', junto a otros compañeros y expertos, plantearon al Defensor del Pueblo que recurriese la norma ante el Tribunal Constitucional, algo que este organismo hizo a principios del mes de marzo.

La 'microsegmentación' publicitaria, que se basa en la recopilación y análisis de una enorme cantidad de datos, permite a los gigantes de internet como Google o Facebook tener una idea muy precisa de quiénes somos, qué deseamos, qué odiamos y qué tememos.

En manos de un partido político, esa valiosa información es vital para construir los mensajes más adecuados para intentar provocar un comportamiento —el voto a alguien, contra alguien, o incluso la desmovilización y la abstención— a un determinado perfil. No es fácil anticipar con exactitud el efecto de determinados contenidos como los bulos, la desinformación, las 'fake news' o los intento de manipulación, pero sí existe un consenso general en que algún efecto tienen.

Y ése es, precisamente, el riesgo de la reforma de la Ley Electoral que estrenamos a partir de este viernes, inicio de la gran campaña electoral de las generales: que los partidos puedan diseñar a medida sus campañas con el uso de datos personales sin nuestro permiso, y que además no nos demos ni cuenta.

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