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Colombia Las FARC celebran el congreso que las convertirá en partido político tras 53 años de lucha armada

Unos 1.200 guerrilleros debatirán en el Centro de Convenciones de Bogotá su disolución como movimiento insurgente tras entregar sus armas a la ONU

El líder de la guerrilla colombiana FARC, Rodrigo Londono, conocido como "Timochenko", habla en el Congreso Nacional de las FARC en Bogotá /REUTERS (Jaime Saldarriaga)

Antonio Albiñana

En varias ocasiones en los últimos años, los servicios de inteligencia de la policía y el ejército han desarticulado operaciones de la guerrilla de las FARC que trataban de ocupar Bogotá y tumbar al Gobierno a partir de un levantamiento popular. La guerrilla del M-19 fracasó en ese intento en los 80. Durante el Gobierno de Uribe, la guerrilla llegó a hacer estallar varias bombas en el Palacio presidencial.

El domingo, más de mil guerrilleros llegaron al centro de la capital de Colombia en autobuses. Esta vez iban desarmados, vestidos de civil y escoltados por la policía hasta el Centro de Convenciones, donde les brindarán seguridad con cientos de efectivos. Durante los próximos días, hasta el final de su congreso, los hasta ayer guerrilleros se hospedarán pacíficamente en 12 grandes hoteles de Bogotá. Todo ello financiado por el Estado noruego y con el lema central de llegar a la “reconciliación nacional”, del que será agente activo el partido que se va a fundar en los próximos días.

El nombre de la nueva formación se sabrá el próximo viernes, cuando la Plaza de Bolívar, la más simbólica de Colombia, donde se ubican el Parlamento, la Presidencia y el Palacio de Justicia, sea tomada por los guerrilleros y la ciudadanía bogotana, esta vez para bailar al ritmo de reggae, rock y cumbia, en una fiesta abierta.

Los Acuerdos de Paz les garantizan de entrada cinco puestos fijos en cada instancia parlamentaria

Culminan así la lucha iniciada en un remoto lugar de Colombia el 27 de Mayo de 1964, varios intentos de de negociación y un proceso de paz de 4 años. 1.200 delegados, elegidos en las zonas donde se concentran los guerrilleros desarmados, con los 61 integrantes del Estado Mayor Central, acordarán cómo va a ser su nuevo partido y quienes serán sus dirigentes, diputados y senadores. Aunque se van a presentar a las elecciones del año próximo, los Acuerdos de Paz les garantizan de entrada cinco puestos fijos en cada instancia parlamentaria, cuyas cabezas ocuparán previsiblemente Iván Márquez y Pablo Catatumbo, quedando el líder máximo, “Timochenko", como Jefe del Partido.

Jesus Santrich, miembro de las FARC, ondea una bandera con el rostro de Victor Julio Suarez, antiguo líder de la guerrilla conocido como Mono Jojoy, en el Congreso Nacional de las FARC /REUTERS (Jaime Saldarriaga)

Jesus Santrich, miembro de las FARC, ondea una bandera con el rostro de Victor Julio Suarez, antiguo líder de la guerrilla conocido como Mono Jojoy, en el Congreso Nacional de las FARC /REUTERS (Jaime Saldarriaga)

El denominador común de los primeros discursos en el Congreso ha sido la aspiración a que se forme un “Gobierno de transición” de gran coalición democrática y un movimiento de convergencia nacional que en las próximas elecciones presidenciales en 2018 se comprometa con el cumplimiento de los Acuerdos de Paz suscritos en la Habana entre los representantes del Gobierno de Juan Manuel Santos y los dirigentes de la guerrilla. Con este fin, el naciente partido de las FARC renunciaría a jugar con un candidato propio y se sumaría a una amplia coalición democrática, ante el temor de que gane la elección un candidato de la ultraderecha que lidera el expresidente Alvaro Uribe, alguno de cuyos máximos dirigentes ha manifestado que si ganan “harán trizas” los Acuerdos.

El naciente partido de las FARC renunciaría a jugar con un candidato propio y se sumaría a una amplia coalición democrática

Al margen de esta aspiración, el Congreso de las FARC ha puesto ya de manifiesto las diferentes tendencias que van a tratar de hegemonizar en el movimiento. De un lado, el máximo líder, Rodrigo Londoño “Timochenko” se ha manifestado proclive a suavizar las proclamas revolucionarias y articular mensajes que permitan una adhesión ciudadana amplia: “tenemos que tener conciencia de la amplitud con que debemos dirigirnos a la Nación, sin dogmas ni sectarismos, ajenos a toda ostentación ideológica (…) no necesitamos convencernos de que somos revolucionarios, sino ganar gente al proceso de las grandes transformaciones del país”, sostuvo en la apertura del Congreso.

El comandante de las FARC Iván Márquez habla en el Congreso Nacional de la guerrilla en Bogotá /REUTERS (Jaime Saldarriaga)

El comandante de las FARC Iván Márquez habla en el Congreso Nacional de la guerrilla en Bogotá /REUTERS (Jaime Saldarriaga)

En contraste, el máximo jefe negociador en La Habana, Iván Márquez, se dirigía a los 1.200 ex guerrilleros presentes para moverles a “crear un partido revolucionario que represente una opción política para transformar el Estado y el orden social existente”.

El Congreso designará el nombre del nuevo partido, que debe sustituir a la guerrilla ”Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo”. La propuesta de Iván Marquez es la de conservar las siglas, cambiando “Armadas” por “Alternativas”. Según parece, la mayoría quiere pasar la página de las denominación que fijara hace 53 años el desaparecido comandante Manuel Marulanda “Tirofijo” y optaría por otras denominaciones como ”Nueva Colombia” o “Esperanza del Pueblo”. La elección dará pistas sobre la trayectoria que seguirá el nuevo partido, cuya disolución abre estos días una etapa de inédita paz en Colombia.

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