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Una mujer ondea una bandera de Venezuela durante una manifestación en contra de Nicolás Maduro. / REUTERS - ANDRES MARTINEZ CASARES

Crisis en Venezuela ¿Venezuela es una dictadura o una democracia?: Las claves del debate

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Elecciones libres o amañadas, autoritarismo gubernamental, libertad de expresión… la realidad actual del país sudamericano genera distintas interpretaciones. Distintos expertos aportan sus valoraciones en un momento de máxima expectación.

Internacional

El buscador de Google podría considerarse el nuevo espejo del alma. También de las luchas ideológicas. Mientras las calles de toda Venezuela viven pendientes de lo que pueda ocurrir de un momento a otro, en el famoso buscador se registran 135.000 resultados que contienen el término “dictadura venezolana”. Le sigue “dictadura chavista” con 94.800 y “dictadura madurista” con 12.800. Sin embargo, gana con creces la teoría contraria: “Venezuela no es una dictadura” aparece, así como suena, 184.000 veces. Es la guerra del lenguaje.

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Nada de esto es casual. En medio de un escenario tan inestable como peligroso, se recrudecen los cruces de interpretaciones sobre el carácter del gobierno que, al menos de momento, encabeza Nicolás Maduro. La Real Academia Española define el término “dictadura” de la siguiente manera: “Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales”. También lo describe como “país con un gobierno dictatorial” o “régimen autoritario en cualquier ámbito”.

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¿Encaja algo de eso con lo que vive Venezuela? Eneko Compains, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco (UPV) e investigador sobre el proceso bolivariano, lo niega tajantemente. “Creo que no es una dictadura bajo ningún concepto, y que además esa afirmación no se sostiene bajo ningún criterio académico ni científico”, afirma.

Técnicamente hablando, en Venezuela hay elecciones periódicas. Nicolás Maduro ganó holgadamente las celebradas en mayo pasado, boicoteadas por la mayor parte de la oposición –que dudaba sobre sus garantías democráticas- y marcadas, al mismo tiempo, por un altísimo porcentaje de abstención. De aquellos barros estos lodos: Juan Gerardo Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y miembro del partido opositor Voluntad Popular (afiliado desde 2014 a la Internacional Socialista, la misma a la que pertenece el PSOE), se cree hoy legitimado para autoproclamarse “presidente encargado” con el apoyo –entre otros- de Estados Unidos.

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“En Venezuela hay elecciones libres que se celebran de forma regular, hasta tal punto que desde la llegada del chavismo, Venezuela es en el continente latinoamericano el país que más elecciones celebra, prácticamente una por año”, continúa Compains, quien resalta un aspecto clave: “Se celebran elecciones libres con un sistema electoral que según el Centro Carter, nada sospechoso de ser chavista, es uno de los más perfectos a nivel mundial porque ofrece doble garantías, ya que se vota tanto electrónicamente como en papel”.

Para este académico vasco, “en Venezuela rigen los principios esenciales de un estado de derecho: el imperio de la ley, la separación de poderes y el respeto a los derechos fundamentales”. También rechaza que allí existan impedimentos en materia de libertad de expresión, un aspecto que ha estado estos últimos días sobre la mesa tras la detención de tres periodistas de la agencia Efe. “Pretender proyectar que no hay libertad de expresión es una auténtica burrada: en Venezuela hay decenas de medios de comunicación opositores. De hecho, son la mayoría”, sostiene.

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Hungría, Polonia…

Por su parte, el historiador e investigador Pablo Sánchez León mantiene un punto de vista crítico sobre este asunto. “En términos genéricos, Venezuela es una democracia. ¿Acaso la Hungría de Viktor Orban o la Polonia actual son democracias? Si uno dice que Venezuela no lo es, entonces tiene que aplicarlo también a los lugares que parecen intocables”, afirma. De hecho, subraya que “al oír la palabra dictadura” se acuerda antes de Arabia Saudí que del proceso bolivariano.

Del mismo modo, considera que debe tenerse en cuenta “el contexto propio venezolano”: “Si se considera que el régimen de Maduro no es completamente democrático –indica-, la pregunta que debe hacerse es por qué se ha colocado en esa tesitura”. En esa línea, destaca que frente a Maduro ha habido una oposición “antidemocrática, ilegítima y a menudo ilegal, con un discurso golpista”.

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“Cuando un régimen que no tiene una gran tendencia al pluralismo, como son los movimientos nacional-populares, se topa con una oposición integrista, completamente antidialogante, es muy fácil que entre en una dinámica de degradación de las propias instituciones democráticas. El resultado final es que el régimen de Maduro, en comparación con el de Chávez, no es promotor del pluralismo y del diálogo, y ha terminado en una especie de bucle hacia dentro de sí mismo”, apunta Sánchez León.

"Deriva autoritaria"

El analista Rodrigo Amírola, licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, observa en el caso venezolano “un estado cada vez más arbitrario y sin cauces institucionales claros para resolver la crisis”. “La Venezuela de Maduro, en su deriva autoritaria, ha acabado por convertirse en una dictadura desde el momento en que se destruye la legitimidad democrática de la Constitución de 1999 y se rompe el orden constitucional y la configuración institucional que se deriva de él para perpetuarse en el poder”, afirmó. No obstante, sostuvo que esa situación “no legitima ni convierte en demócratas a una parte ‘bolsonarista’ de la oposición, ni las maniobras internacionales de EEUU, la OEA, Brasil, Argentina...”.

En tal sentido, sostuvo que “las maniobras oportunistas de EEUU y de algunos países de la región como el Brasil de Bolsonaro o la Argentina de Macri reconociendo a Guaidó como ‘Presidente encargado’ solo dificultan más las posibilidades de diálogo, consolidando una legitimidad paralela y violando desde cualquier punto de vista el Derecho internacional”.

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