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20/03/2019.- El primer ministro húngaro, Viktor Orban (c), llega a la asamblea política del Partido Popular Europeo (PPE) este miércoles en Bruselas (Bélgica). / EFE

Viktor Orbán Los conservadores europeos suspenden al partido xenófobo de Orbán

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Fidesz no tendrá derecho a voto, ni proponer candidatos, ni participar en las reuniones del partido, empezando por la cumbre previa al Consejo Europeo que se celebra en Bruselas.

Internacional

Tras una reunión que ha durado más de tres horas, el Partido Popular Europeo y Viktor Orbán llegaban a un acuerdo. Fidesz, el partido del primer ministro de Hungría, será suspendido de membresía mientras un consejo de sabios evalúa la situación. “Si no hubiera habido acuerdo, habría dejado el PP,” ha asegurado Orbán en rueda de prensa.

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“El Partido Popular Europeo ha decidido hoy suspender la membresía de Fidesz a la familia popular europea,” ha anunciado el líder del partido en el Parlamento Europeo y candidato de los populares a la presidencia de la Comisión Europea. La votación se ha saldado con 190 votos a favor y 3 en contra. El texto, acordado con Orbán, recalca que la suspensión del Fidesz es voluntaria. Fidesz no tendrá derecho a voto, ni proponer candidatos, ni participar en las reuniones del partido, empezando por la cumbre previa al Consejo Europeo que se celebra en Bruselas mañana.

La deriva autoritaria de Viktor Orbán y la lista de salidas de tono es larga

Además, un comité de sabios vigilará el comportamiento del enfant terrible de los populares. Se trata de tres grandes líderes del partido, Herman Van Rompuy (ex presidente del Consejo Europeo), el ex canciller austriaco Wolfgang Schüssel y Hans-Gert Pöttering, ex presidente del Parlamento Europeo. El objetivo es evaluar que Orban pone fin a la campaña contra el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, pero también que acaba con la persecución contra la Universidad de Europa Central. Lo primero parece más factible que lo segundo. Aunque Orbán se ha atrevido a asegurar, entre las risas de la audiencia, que los paneles que asegura que Juncker quiere islamizar Europa “son una campaña informativa,” ya ha cumplido con la promesa de retirarlos.

El comité trabajará de manera indefinida con el objetivo de "crear confianza entre el Fidesz y el Partido Popular Europe,” ha asegurado Weber al término de la reunión. Orbán ha dicho que no espera una evaluación antes de las elecciones y que este compromiso permite al EPP “mantener la unidad de cara a las elecciones pero también a más largo plazo.”

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La deriva autoritaria de Viktor Orban y la lista de salidas de tono es larga. Pero ni su persecución contra la Universidad de Europa Central o las ONG que proporcionan asistencia a migrantes y refugiados; ni sus ataques a la libertad de prensa; ni su discurso de defensa de la”democracia iliberal”; ni las dudas de las organizaciones internacionales sobre elecciones que le dieron una amplísima mayoría absoluta; ni la activación por parte del Parlamento Europeo del artículo 7 de los Tratados por violaciones de los principios fundamentales de la UE han sido suficientes para que el Partido Popular Europeo cuestionara la pertenencia del Fidesz al partido.

Orbán, que ha pasado década a la cabeza el gobierno en Hungría, lleva años sacando de quicio a Bruselas con sus políticas y su discurso anti-europeo, y despertando recelos entre algunos de sus compañeros de partido. Y sin embargo, ha sido campaña contra el presidente de la Comisión -y miembro del partido- y los insultos a sus colegas, a los que Orbán llamó “idiotas útiles” en una entrevista, lo que ha llevado al partido a suspender su membresía.

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Orbán aspira a la presidencia de la Comisión Europea

Sus políticas migratorias o su nacionalismo exacerbado encuentran eco dentro del partido. De hecho, Weber ha aclarado que no ha habido discusión sobre la sustancia, que nadie cuestiona sus políticas migratorias o su adhesión a los valores de la familia democristiana. “No cambiaré mis políticas ni mi enfoque político”, ha asegurado el primer ministro húngaro. “Queremos una Europa unida,” ha insistido, “no queremos migración, queremos proteger los valores cristianos.”

“En las últimas elecciones tuvimos el 70% de los votos, nadie quiere que nos vayamos,” ha espetado Orbán. Y tiene razón. Polacos y húngaros son los partidos con mas peso en el PPE, ante la caída en la intención de voto a los partidos tradicionales, la salida del Fidesz del EPP sería un golpe importante para el partido. Pero Orbán no quiere perder influencia y peso en el Parlamento saliendo de un grupo como el popular, que aspira a la presidencia de la Comisión Europea, precisamente en la figura de Weber.

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El líder del grupo en el Parlamento Europe y candidato por el partido a la presidencia de la Comisión Europea, Manfred Weber ha jugado durante mucho tiempo un papel de bisagra. El pasado septiembre votó en el Parlamento Europeo a favor de activar el Artículo 7 del tratado de la UE para abrir un expediente a Hungría, por su violación del estado de derecho. Sin embargo, al mismo tiempo, Weber hacía de abogado del diablo defendiendo una posición controvertida: Orbán no debía ser expulsado porque es mucho menos peligroso fuera que dentro.

Ese sector del PPE asegura que si Fidesz se alía con los populistas y escépticos de cara a las elecciones europeas de mayo, será peor. Orbán tiene las puertas abiertas del partido de los Reformistas y Conservadores por Europa podría ganar la adhesión de la Lega de Matteo Salvini o Vox en España. Los últimos en hacer ese movimiento fueron los Toris. Solo unos meses después, David Cameron convocó el referendum para la salida de Reino Unido de la UE. El actual mayor dolor de cabeza de Bruselas.

Ha recordado Orbán que no es el primera vez que el partido amenaza con suspender la membresía de una formación. Ya ocurrió con el Partido Popular Austríaco cuando entró en coalición con la extrema derecha del FPÖ. El mismo partido con el que gobierna hoy sin consecuencias. Entonces se constituyó también un comité de sabios.El que fuera canciller de Austria entonces, Wolfgang Schüssel, formará parte del que evaluará al Fidesz.

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