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Arabia Saudí ejecutará a un libanés condenado por brujería

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Internacional

Echar las cartas, leer la mano o consultar los astros para predecir el futuro se castiga con la muerte en Arabia Saudí. Ali Sabat, presentador de un popular show televisivo libanés sobre magia y tarot, será ejecutado en los próximos días, después de que fuera condenado por un tribunal saudí a la pena máxima por brujería, informó el jueves su abogado.

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En mayo de 2008, la policía religiosa saudí reconoció a Sabat cuando se encontraba en la Meca para realizar el preceptivo peregrinaje musulmán y fue arrestado acusado de brujería.

"Lo metieron en la cárcel", explica su abogado, May al Khansa, "y después lo llevaron ante un tribunal, pidiéndo que confesase haber actuado contra la religión musulmana y diciéndo que si lo hacía sería liberado y devuelto a su país". Sabat, padre de cinco hijos, confesó, pero no recobró la libertad.

En cambio, los jueces consideraron que Sabat merecía la muerte por haber practicado magia negra delante de millones de telespectadores durante años. Su ejecución "disuadirá a otros de seguir su ejemplo", sentenció el tribunal.

"Esta sentencia es siniestra y deplorable", denuncia Amnistía

Las posteriores peticiones de ayuda al presidente y al primer ministro libanés también cayeron en saco roto y sus familiares y amigos dudan de que la movilización internacional, su última baza, pueda salvarle de ser decapitado en una plaza pública, la forma de ejecución más habitual en el reino saudí.

"Si no fuese porque Arabia Saudí tiene un escalofriante historial de arrestos y condenas a muerte por brujería, este caso sonaría ridículo. La sentencia de Ali Sabat es siniestra y deplorable", denunció James Savage, de Amnistía Internacional.

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"Nada es demasiado estrambótico cuando hace referencia a la aplicación de la pena capital por parte de Arabia Saudí. Si JK Rowling viviese allí probablemente sería arrestada por practicar brujería en sus libros de Harry Poter", añade Savage.

"Pedimos a la Justicia saudí que impida esta ejecución, que debería avergonzar a las autoridades", concluye Anmistía Internacional en un comunicado. Riad ha desoído una vez más el comunicado, manteniendo la condena a muerte.

La ONG británica denuncia que en los tres primeros meses de este año ya han sido ejecutadas ocho personas en el país árabe, mientras que en 2009 la cifra ascendió a 69, una de las más altas del mundo.

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