Hamed Abderraman Ahmed, más conocido como el talibán español, fue absuelto en 2006 por el Tribunal Supremo después de que la Audiencia Nacional le condenara a seis años de prisión en octubre de 2005 por pertenecencia a banda terrorista.
El informe le acusa de ser especialista en "armas y explosivos"
La Audiencia actuaba a instancias de Estados Unidos, que consideraba a Ahmad como "una grave amenaza" para sus intereses y los de sus aliados. Así lo revelan los documentos del Departamento de Estado estadounidense filtrados por WikiLeaks a diversos medios internacionales, entre ellos El País, en los que se puede ver cómo la Administración norteamericana encarceló en Guantánamo a decenas de detenidos sin pruebas.
Tal fue el caso del ceutí Ahmad, quien ingresó en la prisión estadounidense en febrero de 2002, tras ser apresado en la frontera pakistaní y entregado a las autoridades estadounidenses en enero de ese mismo año. Su entrada en Guantánamo se justificó por ser sospechoso de estar relacionado con Al Qaeda y haber participado en la red de la organización terrorista en Europa.
Era considerado una "grave amenaza para EEUU y sus aliados"
El informe del Departamento de Estado, fechado el 30 de agosto de 2003, le acusaba de ser un especialista en "armas, explosivos y tácticas" terroristas. Además, le consideraba un "individuo clave" en la red extremista en Europa y de mantener su dedicación en "la causa yihadista contra Estados Unidos".
El documento explica que en 1999, Ahmad viajó a Marruecos para relacionarse con el movimiento Jamaat Tablighi y donde habría mostrado interés por la Yihad Chechenia. En Marruecos, siempre según el informe, entró en contacto con un hombre llamado Naiz, quien supuestamente le facilitó el acceso a un campo de entrenamiento terrorista en Afganistán. Allí se le dijo que, concluido su entrenamiento, sería devuelto a España a la espera de instrucciones.
En este punto se incluye la declaración de Ahmad, quien supuestamente aseguró que "solo fue instruido en el uso del AK-47" y que tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, "se le dio la opción de abandonar o de seguir y luchar" y que él eligió abandonar. Mientras huía a través de la frontera con Pakistán fue apresado y ahí comenzó la pesadilla carcelaria del llamado talibán español.