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El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en su comparecencia ante los periodistas tras su reunión con el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. REUTERS/Susana Vera

Rivera juega con dos barajas y exige al PSOE que se comprometa por escrito a no convocar el referéndum catalán

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El líder de Ciudadanos se alía ahora con Rajoy para presionar a Sánchez, pese a que pide un Pacto Nacional contra la corrupción. El presidente del Gobierno en funciones acepta pedir a la UE la flexibilización del déficit. Ambos partidos seguirán negociando.

Política

MADRID.- Jugar a dos bandas. Esa es la estrategia que a partir de ahora seguirá Ciudadanos, después de que el presidente del partido, Albert Rivera, y el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, acordaran este jueves abrir una mesa de negociación para buscar un acuerdo de investidura. 

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Si los naranjas constataron durante toda esta semana su acercamiento a Pedro Sánchez en sus respectivas reuniones con el equipo negociador de los socialistas, hoy su líder ha hecho lo propio con su homólogo en el PP. Así, ambos se han aliado para exigir al candidato a la investidura propuesto por el rey que se comprometa a no convocar un referéndum en Catalunya, como le exige Podemos. ¿La anécdota? El encuentro entre ambos, que duró algo más de hora y media, se produjo en una sala presidida por un cuadro del catalanista Antoni Tàpies: Jeu de Paume.

"Ciudadanos será garantía de igualdad y unión de todos los españoles. El PP comparte esa idea. Y espero que el PSOE también", manifestó Rivera, que exige que las condiciones de un futuro pacto de Gobierno queden constatadas por escrito y conlleven un calendario de aplicación de las reformas acordadas. "Hay que mandarle un mensaje a los separatistas: que sepan que los tres partidos piensan igual y que no van  vencer", agregó, constatando que, de momento, existe un "nexo común" con el PP (también lo hay con el PSOE) en lo que a algunas "reformas estructurales" se refiere. 

Así, Rajoy y Rivera intercambiaron sus posiciones respecto al paro, la desigualdad, la precariedad y la estabilidad presupuestaria, y, al menos en este último punto, también estuvieron de acuerdo, según la versión del presidente de los naranjas. C's propuso a los socialistas ya el lunes que el futuro acuerdo incluya la petición a la Europa de que permita a España flexibilizar el objetivo de déficit. Su intención es aplazar hasta finales de 2017 (y no de 2016) el cumplimiento de reducción al 3% para poder "impedir que se suban impuestos o se hagan recortes". El PSOE, por su parte, propuso algo similar, aumentando ese plazo incluso hasta 2019. Y hoy el PP, al parecer, se mostró de acuerdo con "defender conjuntamente una posición de Estado en Europa". "Ellos mismos lo querían proponer", aseguró Rivera, a pesar de que fueron los conservadores quienes dejaron un agujero de casi 10.000 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado para 2016. 

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Sorprendentemente, según Rivera, Rajoy también se mostró dispuesto a valorar la firma de un Pacto Nacional contra la Corrupción, una "condición fundamental" para el Ciudadano a la hora de negociar "cualquier acuerdo entre PP-PSOE y C's". El líder de C's le afeó que "el Gobierno en funciones no ha hecho lo suficiente para luchar contra la corrupción" y le pidió que tenga en cuenta su propuesta de "pinchar la burbuja política": suprimir el Senado y las Diputaciones, los aforamientos, la prohibición de indultos por corrupción, la expulsión de imputados de las listas o la exigencia de primarias internas, entre otras cuestiones. 

Imagen dela reunión el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en el Congreso de los Diputados. REUTERS/Susana Vera

Aun así, Rivera no ahondó en las últimas heridas del PP, como la referente al aforamiento de Rita Barberá ni le dijo expresamente lo que tantas veces ha sentenciado en los medios de comunicación: "Rajoy no puede abanderar la lucha contra la corrupción". "Le he dicho que el Gobierno no ha hecho lo suficiente y él es el presidente", se limitó a responder, dejando caer que eso es suficiente para que Rajoy se dé por aludido. 

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Las contradicciones de Ciudadanos

De hecho, Rivera rebajó el tono de crítica frente al PP, también en otras cuestiones. Aunque ayer el portavoz de C's en el Congreso, Juan Carlos Girauta, le recordó a Rajoy que es a Sánchez a quien le toca intentar gobernar, hoy Rivera ha relajado esta postura: "Siempre hemos dicho que estábamos dispuestos a hablar con ambos y para eso no es una condición quién está o no presentándose a la investidura, sino si hay o no acciones comunes", dijo, no sin antes recordar que el PP tiene "7 millones de votantes y mayoría absoluta en el Senado". 

Rivera, sobre la abstención de los conservadores para permitir que gobierne Sánchez: "Si PSOE y C's no tienen aún un acuerdo, ¿qué le voy a pedir yo al PP?"

"Nuestra postura no ha cambiado", intentó excusarse después. "Siempre hemos tenido la puerta abierta para dialogar con el PP y aunque es el tiempo de Pedro Sánchez, que es el candidato, también veremos los puntos en común entre los tres", especificó. Pero volvió a caer en una contradicción. Si bien se había arrogado siempre el papel de "árbitro" entre "dos formaciones que no quieren hablar", ahora dice que no ha pedido a Rajoy que se abstenga para que permita gobernar al socialista. Una condición sin la que, él mismo lo reconoce, no se puede producir la formación de un Ejecutivo "constitucionalista, reformista y europeísta" encabezado por Sánchez. "No le he pedido que cambie de opinión ni he hablado de ningún pacto porque todavía no tenemos un acuerdo con el PSOE. Si PSOE y C's no tienen aún un acuerdo, ¿qué le voy a pedir yo al PP?", zanjó la cuestión.

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Tampoco hablaron de la posible investidura de Rajoy en caso de que Sánchez no la consiga. Ni de la posible exigencia de C's, en ese caso, de que el propio Rajoy se aparte para facilitar un acuerdo que permita ese Pacto anticorrupción o abrir 'el melón' de la reforma constitucional, por ejemplo. "Yo no le hago los deberes a los demás partidos, ni les voy a hacer las primarias", se limitó a responder. 

En cambio, siguió con su discurso habitual de 'partido de centro' que busca la 'gran coalición' PP-PSOE-C's. "O buscamos en qué discrepamos, o buscamos puntos en común. Creemos que toca buscar lo que nos une", mitineó. Y, para ello, no sólo continuarán las reuniones entre los equipos negociadores de PSOE y C's sino que comienza el juego con dos barajas. Las mesas entre el de C's y el PP se abrirán, probablemente, el próximo martes, día en el que está previsto que Patxi López fije la fecha del pleno de investidura. Antes de eso queda por ver qué pasará este viernes con la reunión entre Rajoy y Sánchez. Rivera, de momento, no es muy optimista: "Puede que mañana salgan con buenas relaciones, pero no lo creo", concluyó.

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