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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. - EFE

El comisario que investiga la corrupción policial desafía a Interior y opta a número dos de la Policía

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Marcelino Martín Blas fue cesado como jefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía por investigar en el caso del pequeño Nicolás a importantes mandos policiales. Su currículo es de los más aptos entre los pocos candidatos que se han presentado a la plaza de Director Adjunto Operativo (DAO), que queda vacante por la jubilación de Eugenio Pino.

Política

MADRID.- El ministro del Interior ha topado con una roca en su camino de nombrar a dedo al nuevo número dos de la Policía: el comisario Marcelino Martín Blas, ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos, que fue destituido tras investigar a altos mandos policiales muy cercanos al actual Director Adjunto Operativo, Eugenio Pino.

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El Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, aseguró hace unos días que en España había una policía independiente y no política, defendiéndose de las acusaciones de utilizar a la actual cúpula policial para elaborar "informes fantasma" contra los rivales del Partido Polular. Sin embargo el puesto de DAO de la Policía es de libre designación, no como en la Guardia Civil.

Pero Jorge Fernández Díaz debe posar su dedo entre los candidatos que se presentan a la plaza de DAO publicada esta semana, para la que se requiere ser comisario principal y en la que se valora la antigüedad, los méritos y la experiencia en gestión operativa y de unidades. Y estos requisitos los reúne Martín Blas, según las diferentes fuentes consultadas, que fue nombrado comisario de Policía con 30 años y que ha sido secretario general de la Comisaría General de Información, comisario de zona o jefe de la Unidad de Asuntos Internos.

En 2011 era una persona de confianza del Partido Popular, pero los casos investigados en la Unidad de Asuntos Internos a lo largo de su mandato le han granjeado grandes enemigos entre la cúpula policial y el propio Gobierno. Fue el responsable de la investigación sobre el comisario Carlos Salamanca, gran amigo de Francisco Granados según la Operación Púnica, y otros policías por su relación con Gao Ping. También investigó la relación entre la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y la agencia de detectives Método 3 durante el mandato del comisario José Luis Olivera, un hombre muy vinculado al ministro del Interior y a María Dolores de Cospedal.

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Pero lo que llevó a Interior a destituirle de su puesto en Asuntos Internos en 2015 fue investigar al comisario José Manuel Villarejo Pérez dentro del caso del pequeño Nicolás, aunque este aparece en las agendas del presunto estafador. Fue el juez de este caso, Arturo Zamarriego, quien le recuperó para el procedimiento creando una comisión judicial independiente de Interior y que sólo responde ante el titular del juzgado de instrucción número 2 de Madrid.

Márgenes legales

Según las fuentes de diferentes sindicatos policiales consultadas por Público, el envite del comisario Martín Blas pone en una compleja tesitura al ministro del interior. “Sería escandaloso que Fernández Díaz nombrara a un comisario de su cuerda que no se haya presentado a la plaza o que elija a un candidato con peor curriculum. El resto de candidatos podrían recurrir el nombramiento por la vía contencioso administrativo y sería una fea manera de acabar la legislatura”.

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“Sería escandaloso que Fernández Díaz nombrara a un comisario que no se haya presentado a la plaza"

En este caso, además, el ministro está en funciones y no pueden producirse nombramientos políticos, pero Interior apela a que este es un puesto de suma importancia y no puede quedar sin ocupar en medio de unas elecciones, a la espera de formación de gobierno y estando en alerta terrorista nivel 4. "Lo normal es que Interior intente guardar las formas, sobre todo no teniendo seguro que el PP vaya a volver a gobernar", señalan.

Sin embargo, explican, “lo normal es que nadie se presentara a esa plaza precisamente porque una vez se forme el nuevo gobierno, el próximo ministro y director general pueden nombrar a su equipo de confianza. Es decir, ningún comisario principal con las opciones de ser DAO se presentaría en estos momentos para ocupar ese puesto sólo dos meses y con eso es con lo que contaba Interior para tener margen de maniobra y colocar a uno de los suyos”.

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Los candidatos del ministro

En un primer momento el nombre que más sonaba en el ministerio era el del jefe de Recursos Humanos, Antonio Rodríguez, el candidato natural en unas condiciones de provisionalidad como se dan en estos momentos. Él mismo ha dejado caer que aceptaría el cargo, aunque las fuentes consultadas aseguran que no se ha presentado oficialmente a la plaza.

Quien tampoco lo ha hecho es otro de los preferidos del Partido Popular, el comisario José Luis Olivera, que fue jefe de la UDEF y ahora ocupa el cargo de director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO). Durante su paso por la unidad de delincuencia económica llegaron diferentes informaciones que apuntaban directamente a Francisco Granados y a Ignacio González, pero que jamás se concretaron en una investigación ni en un informe.

Barón ofreció a los políticos populares los servicios de dos comisarios

Precisamente otro de los nombres que más fuerte han sonado es el del comisario general de Información, Enrique Barón, que fue Jefe Superior de Policía de Madrid y trabajó para el PP como Director General de Seguridad de la Comunidad de Madrid durante la presidencia de Esperanza Aguirre. Según han manifestado diferentes testigos que han pasado por la comisión de investigación sobre corrupción que se celebra en la Asamblea madrileña, Barón ofreció a los políticos populares los servicios de dos comisarios para que les ayudaran a solventar sus problemas con diferentes investigaciones.

Hace una semana su hija periodista publicó que 140 yihadistas habían salido de las filas de ERC y la CUP, algo que además de ser desmentido por fuentes de la Comisaría General de Información y por la Dirección General ha creado un gran malestar entre diferentes mandos policiales.

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