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Extracto de las conversaciones recuperadas del teléfono de Javier López Madrid, ex consejero delegado de OHL, que hacen mención al rey Felipe VI.

EXCLUSIVA | Operación Tándem Villarejo guarda una bala contra Felipe VI: las conversaciones de López Madrid con el rey

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Los comisarios de Policía detenidos en la Operación Tándem atesoran información de los negocios del rey emérito Juan Carlos I y conversaciones privadas del actual jefe del Estado que han obtenido a través de sumarios como el de la doctora Elisa Pinto; que han conseguido gracias a clientes como OHL y Francisco Granados, o que guardan de operaciones que nunca pusieron en marcha en la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en tiempos de José Luis Olivera.

Política

El excomisario José Manuel Villarejo lleva años amenazando a la Casa Real, así como a empresarios, funcionarios de policía, fiscales y periodistas, con hacer pública información sensible sobre ellos. Este fin de semana, su mujer –Gema Alcalá, imputada en Tándem y en la causa del pequeño Nicolás– enviaba otro aviso a los jueces al hacer mención a un archivo sobre "togas" que podría poner en jaque a la Justicia. Sin embargo, su verdadero objetivo en esta extorsión para que el Estado deje de perseguir sus actividades presuntamente ilícitas es el rey Felipe VI

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Desde que el ahora preso –acusado de organización criminal y blanqueo de capitales– fue imputado por el presunto apuñalamiento a la doctora Elisa Pinto, tras ser contratado por el exconsejero de OHL Javier López Madrid, la obsesión de Villarejo ha sido hacerse con los teléfonos y ordenadores del yerno de Juan Miguel Villar-Mir y de la doctora, para obtener información dañina con la que chantajear al propio al jefe del Estado. 

Reuniones sobre el AVE a la Meca y cenas con Peña Nieto

En 2016, el excomisario se hizo con el volcado del teléfono móvil de López Madrid, donde se podían leer conversaciones con sus amigos los reyes Felipe VI y Letizia Ortiz. Ahí conocimos que el hombre de los mil líos judiciales –tarjetas black, Lezo, Púnica– era el compi-yogui de la familia real. Y también que utilizaba la agenda de Felipe VI para concertar reuniones entre el emérito Juan Carlos I y sus socios en el AVE a la Meca, como destapó entonces Público.  

En septiembre de 2017, este medio también desveló que Elisa Pinto se oponía a que la jueza –que tiene imputados a Villarejo y López Madrid por acosar y apuñalar a la doctora– diera acceso al comisario jubilado a las charlas privadas que guardaba en su ordenador, para preservar la intimidad de sus familiares, pacientes o amigos, y de las terceras personas que pudieran verse salpicadas por la información que guardaba y sobre la que el comisario jubilado había solicitado una copia. Era la segunda vez que Pinto realizaba esa petición,pero el Juzgado de Instrucción Nº39 no atendió su solicitud.

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"El empeño de Villarejo sólo tenía un objetivo: hacerse con e-mails y charlas que ha mantenido con ella López Madrid acerca de los actuales reyes de España, mientras ellos compartían mesa y mantel, por ejemplo, con el expresidente de México Enrique Peña Nieto, con quien OHL tuvo una estrecha relación sobre su campaña",  aseguran a Público fuentes conocedoras del contenido del disco duro. 

Expertos en tecnología que no borran bien los mensajes

Lo que sorprende mucho a las fuentes consultadas por Público es que en el teléfono de López Madrid "no se consiguiera eliminar del todo mensajes comprometidos que tenía en su teléfono y que la Guardia Civil fue capaz de recuperar cuando realizó el volcado", a pesar de que el yerno de Villar Mir contrató los servicios de Villarejo y todo su emporio de investigación y tecnología, además de pedir ayuda al comisario Enrique García Castaño –también detenido en la operación Tándem como Villarejo– y a otros expertos en tecnología. 

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Es más, en la Operación Púnica en la que está imputado López Madrid, junto a su amigo y ex secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados –gran amigo y presunto cliente también de Villarejo, Castaño y Carlos Salamanca, los tres comisarios detenidos en Tándem–, la Guardia Civil pudo rescatar un mensaje revelador sobre uno de los servicios que estos policías le prestaron: "Estoy hablando con los hackers que llevan temas de la Policía. Destruir el móvil completo es lo más seguro", confirmó Alejandro de Pedro (conseguidor de la trama) a López Madrid. 

García Castaño, puesto en libertad tras cinco horas de declaración en la Audiencia Nacional, aparece citado también en el sumario de Púnica como "el pincha discos de los pincha teléfonos", en una alusión que investigadores de la Benemérita siempre asociaron con quien fue jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), en la Comisaría General de Información y que tenía acceso a alta tecnología para intervenir comunicaciones o localizar a personas.

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Público desveló esa información en agosto de 2015, lo que provocó el enfado del comisario conocido como El Gordo o Blasillo (por su relación con Fuerza Nueva y su líder Blas Piñar), quien se puso en contacto con la redactora de este medio para explicarle quién era él y asegurar que no tenía nada que ver con Villarejo ni con Salamanca. Sin embargo, hoy los tres están imputados en la misma Operación Tándem. 

Los negocios de Juan Carlos I que no investigó la UDEF

Los miembros de Las cloacas de Interior han ido guardando concienzudamente información referente a la Casa Real, pero sobre la que quedan vestigios en otras investigaciones. Un claro ejemplo, y que ha podido también desencadenar la filtración de las grabaciones a Corinna, sería la información que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que dirigía el comisario José Luis Olivera ocultó sobre un pelotazo que había dado un amigo del rey emérito Juan Carlos I cuando tuvo conocimiento de este pelotazo en el año 2009. 

Unos días antes de que salieran las grabaciones a Corinna, Olivera fue destituido como director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) lo que parecía suponer un punto y aparte en las actividades de Las cloacas de Interior... como así ha sido. 

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