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Sonia Vivas ha tenido que abandonar la Policía Local de Palma de Mallorca por el acoso que ha padecido tras denunciar a la mafia policial que trabajaba para el PP balear. CEB

El caso Cursach "La mafia policial de Palma me amenazó por denunciar al actual cabeza de lista de Casado"

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Sonia Vivas fue la primera mujer que entró en la Motorizada Pesada de la Unidad Nocturna de la Policía de Palma de Mallorca. Allí la sometieron a un brutal acoso homófobo por ser lesbiana, pero cuando realmente la amenazaron de muerte y trataron de llevarla a la cárcel con una denuncia falsa fue tras desenmascarar a los más altos dirigentes del PP balear, empezando por el exalcalde Mateu Isern, como cómplices de la mafia de Cursach. Ahora, el líder del PP quiere que Isern recobre la Alcaldía.

Política

"Al final, el precio personal y profesional que he tenido que pagar por tirar de la manta de la corrupción policial en Palma ha sido altísimo, porque he tenido que irme de la Policía con una excedencia, tras 14 años en el cuerpo, ya que había topado con mi techo profesional sólo por denunciar los delitos que se cometían internamente", explica Sonia Vivas, quien logró poner en marcha un servicio pionero para atender casos de discriminación: la única Unidad de Delitos de Odio que ha habido en Baleares.

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Hoy, esa unidad está cerrada –pese a que "triplicó en seis meses todo el trabajo de tres años de la Policía Nacional"–, desde que ella pidió la baja para prepararse el juicio por acoso homófobo que ganó ante el Tribunal Superior de Justicia de Baleares: una sentencia que sienta jurisprudencia porque nunca habían ido dos policías a prisión por un caso de homofobia (y que casualmente se dictó el Día del Orgullo Gay).

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Hoy, el mismo dirigente del PP al que ella desenmascaró como cómplice de la mafia policial local cuando era candidato a la Alcaldía de Palma de Mallorca, Mateu Isern, vuelve a ser cabeza de lista del Partido Popular, por decisión personal de Pablo Casado, a las elecciones municipales en la capital balear.

Un testimonio –el de Vivas ante el fiscal Anticorrupción Miguel Ángel Subirán que ha investigado la trama mafiosa del "rey de la noche" Tolo Cursach– que desencadenó una persecución mucho más atroz por parte de los policías que ahora se sientan en el banquillo acusados de formar parte de una organización criminal dedicada a prevaricación, cohecho, amenazas, extorsión, coacciones, narcotráfico y hasta trata de mujeres para prostituirlas. En el caso de Cursach, entre los 15 delitos que se le imputan figura también el de corrupción de menores.

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Isern readmitió a un policía expulsado por agresiones

Vivas era agente de la Policía Local cuando decidió comparecer en la Fiscalía Anticorrupción y contar lo que había visto dentro del cuerpo y que llevaba mucho tiempo pareciéndole muy sospechoso. Tanto, que había ido apuntándolo en una agenda y "lo que iba a ser una declaración de una hora, al final fueron cuatro horas y media" de testimonio ante el fiscal Subirán.

"En aquella declaración, vinculé con la trama mafiosa a un compañero de la Policía Local que tenía la Casa Asturiana donde el PP celebraba fiestas de partido. Él, muy vinculado al PP, le había dado una paliza a un vendedor ambulante, un negro, en la playa de Pal, y fue juzgado en el Tribunal Superior de Baleares. Salió con una condena firme por agresión porque casi mata a ese hombre, y luego, de manera sorpresiva y sin que se explicase nunca por qué, Isern [cuando ya era alcalde de Palma] hizo un acta para readmitirlo", explica Vivas a Público.

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"O sea que, gracias a Isern, hemos estado pagando el sueldo a un policía que ya lo habían expulsado del cuerpo por agresión, cuando no había ninguna necesidad y podíamos haberlo sustituido por cualquier candidato nuevo. Este agente ya había dicho que él lo arreglaría y la verdad es que el alcalde Isern acabó readmitiéndolo".

"Este policía estaba tan vinculado al PP que presuntamente obtenía contratos municipales para una constructora suya que levantó un edificio donde Urdangarin tenía dos pisos"

"Y este policía estaba tan vinculado al PP que obtenía presuntamente contratos municipales para una empresa de construcción que poseía y que construyó un edificio en la Plaza del Mediterráneo, donde él se quedó un piso y donde, al parecer, Urdangarin poseía dos pisos que fueron intervenidos por Hacienda. Yo esto se lo cuento a la Fiscalía porque allí podría haber un nexo de Urdangarin con la Policía Local de Palma y con [Jaume] Matas [expresidente del Gobierno balear]… y con toda la corrupción que ha habido en Baleares, que no es baladí", continúa la expolicía.

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"Todo esto se lo voy contando al fiscal Subirán y de pronto éste se levanta en medio de mi declaración y empieza a pedir a voces que el coronel de la Guardia Civil sea informado de mis declaraciones para que me den protección durante el fin de semana, hasta que él mismo pueda aplicar medidas".

Y lo cierto es que iba a necesitar protección... porque también reveló al fiscal que el propio Isern, cuando era aún candidato a la Alcaldía de Palma, presidió una reunión secreta en el sótano del Pub Orange –propiedad de Daniel Montesinos, que es uno de los policías locales que más tiempo ha estado en prisión y que más causas abiertas tiene– con todos los mandos y agentes policiales cabecillas de la trama corrupta, y que hoy están destituidos e imputados. Reunión a la que también asistieron los políticos del PP que están implicados en la trama, como el diputado autonómico y regidor Álvaro Gijón o el presidente del Partido Popular de Palma, José María Rodríguez.

Ambos han sido delatados por la madame de un puticlub, testigo protegida en la causa, quien ratificó ante el juez que Cursach pagaba orgías con prostitutas tanto a Rodríguez como a Gijón (luego obligados a dimitir por el PP). Sobre todo "el señor Rodríguez, que era un cliente habitual; el mejor cliente de la casa por horas y servicios... y nunca nos puso ningún problema tanto si le decíamos que eran 12.000 como si le decíamos 36.000" euros la juerga, según el testimonio de la madame.

"Isern se había reunido con la mafia policial más absoluta para montar el organigrama de la Policía Local, antes de ganar las elecciones"

"Es decir, según he podido comprender después, Isern se había reunido con la mafia policial más absoluta para montar el organigrama de la Policía Local", subraya Vivas, "incluso antes de ganar las municipales y convertirse en alcalde. Además, una Policía que funcionaba con una estructura homófoba y machista, y que ya apuntaba todos los indicios de ser corrupta". Porque Montesinos era el número uno de toda esa trama y actualmente es al que la Fiscalía pide más años de condena (11 años y medio). Y fue el que organizó la reunión secreta con Isern en los bajos de su pub.

"En cuanto testifiqué ante el fiscal, empecé a padecer daños en mis propiedades: me robaron la moto, me pinchaban las ruedas, me envíaron un anónimo amenazándome de muerte, señalaron mi vivienda con spray negro… hasta que las amenazas eran ya tan heavies que al final tuvo que venir a Palma la Policía Nacional desde Madrid para ponerme cámaras de perímetro en el balcón, porque empezaron a temer que me iba a pasar algo grave".

"Y los que yo denuncié por homofobia, que están también en la causa grande, imputados por otros delitos, se fueron a buscar a una expareja mía que tiene un cargo de relevancia institucional y con la que tuve una relación que no acabó muy bien… De eso hace ya quince años, fíjate hasta dónde se remontaron, y trataron de que se conchabase con ellos para sacar información mía para ver cómo me podían hacer daño", prosigue Vivas su relato.

"Pero lo más llamativo de todo esto es que no le hablaron en ningún momento de que yo les había puesto una denuncia por homofobia, sin que le dijeron a ella que yo estaba colaborando con la Fiscalía para perjudicar políticamente a Gijón y a Rodríguez. O sea, que los homófobos no se movieron para defenderse de la causa en la que estaban denunciados, sino que fueron enviados por otros".

"Lo que les preocupaba no era mi denuncia contra ellos, sino que yo había desenmascarado a Isern"

"Porque el discurso que emplearon con esta mujer para coaccionarla –algo que ya está acreditado mediante sentencia judicial, que la coaccionaron– no se refirió en ningún momento a mi denuncia contra ellos por homofobia; eso no les preocupaba. Lo que les preocupaba es que yo había desenmascarado a Isern", sostiene Vivas.

"Y uno de ellos se fue al juzgado a ponerme una denuncia falsa por haber supuestamente agredido a un detenido en el calabozo. Denuncia falsa que también ha sido ya juzgada. Porque la presentó con tan mala suerte –para él, y buena para mí– que resulta que ese día no estaba de servicio porque por motivos médicos no trabajé en tres días, de viernes a domingo, y el supuesto hecho me lo atribuyeron un sábado en el que no fui a pesar de que figuraba en la lista de guardia. Una lista que sin duda consultaron y que no había sido corregida".

"Todo con la intención de imputarme un delito para que no sólo me tuviera que ir del cuerpo sino que incluso acabase en prisión, porque me acusaron de un delito que conlleva penas de cuatro años de cárcel. Esto ya es un hecho juzgado y sentenciado. Y este hombre, Rafael Puiggrós, se ha comido el delito de denuncia falsa y el de coacciones", explica Vivas. "Pero sin esa feliz casualidad, yo habría dado con mis huesos en la cárcel por denunciar los estrechísimos nexos de los policías locales corruptos con altos cargos del PP".

"Un abogado del PP, de Álvaro Gijón, intentó personarse como acusación en la denuncia falsa contra mí"

"Porque lo más curioso es que cuando Puiggrós fue a poner la denuncia contra mí en el juzgado acudió acompañado de un abogado que es letrado del PP: José Ramón Horta –abogado de Álvaro Gijón, quien fue cargo electo del PP durante dos legislaturas–, y que además dijo que se quería personar –él, Horta, individualmente– como acusación particular en una denuncia falsa. Y vuelvo a entender que los tentáculos del Partido Popular son los que están detrás de toda esta maniobra contra mí".

"Esto consta en el cuerpo de la denuncia: que él se intentó personar y el juez se lo denegó. En resumen: los homófobos que me acosaban se fueron a ver a esta expareja mía para decirle que querían “hundirme y enterrarme” (y así figura en la causa) por haber denunciado a Gijón, y después me pusieron una denuncia falsa y el abogado de Álvaro Gijón se intentó personar como acusación particular. Creo que no es difícil deducir que hay toda una estructura política detrás, que es la del PP, y que es la que está intentando hacerme daño, a través de gente de la Policía Local".

Negro sobre blanco. ¿Y Casado pretende vendernos regeneración, cuando quiere volver a colocar como alcalde al que amparó desde el Ayuntamiento de Palma ese imperio de corrupción policial?

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