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Reparto de escaños en el Congreso tras unas elecciones generales, según las estimaciones de Key Data en marzo.

Análisis de sondeos Sánchez recupera un millón de votos para el PSOE mientras Vox desangra al PP y frena a Cs

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El auge de la ultraderecha está alejando a Casado y Rivera de La Moncloa, puesto que la amenaza extremista de Vox está generando un voto útil socialista masivo de la izquierda, al tiempo que la inédita fragmentación conservadora en tres partidos reduce su número total de diputados y otorga mayoría absoluta a la suma de escaños izquierdistas y nacionalistas, según las estimaciones de Key Data para 'Público'. Al mismo tiempo, la movilización feminista del 8-M revierte el ascenso de Abascal.

Política

Por mucho que Pablo Casado trate de rivalizar con el extremismo de Santiago Abascal, por ejemplo retirándose de la convocatoria general feminista de este 8-M, el Partido Popular ya no levanta cabeza, desangrado por la fuga masiva hacia Vox de sus votantes más reaccionarios. En cambio, Pedro Sánchez está capitalizando esa deriva ultraderechista y ya ha recuperado un millón de los votos que el PSOE había perdido con el ascenso de Podemos, a medida que las izquierdas y las mujeres se movilizan para hacer frente a la ofensiva de la triple derecha.

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Esta es la tendencia electoral que está detectando el gabinete demoscópico Key Data en las últimas estimaciones para Público de su Observatorio Continuo –un desk research ponderado de todos los sondeos electorales efectuados tras la convocatoria–, que también confirma el desastre que está suponiendo para Albert Rivera su triple alianza en Andalucía con PP y Vox: por primera vez en los últimos dos años, Ciudadanos queda por debajo de los cuatro millones de votos en las encuestas.

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La evolución de ese desk research en sólo dos semanas es muy reveladora: Cs pierde otros 330.000 votantes –y ya van tres cuartos de millón que han cambiado su intención de votar naranja en el último mes y medio–, a pesar de que todavía siga superando su marca de las pasadas generales. En esas seis semanas, la suma de PP+Ciudadanos+Vox se ha reducido en 690.000 votantes, al tiempo que crecía en más de un millón de electores la del PSOE más Unidos Podemos (UP).

Y eso a pesar de que la formación de Pablo Iglesias está sufriendo un gran retroceso en intención de voto a causa de las divisiones internas, la escisión de Errejón en Madrid y el retiro paternal del líder de Unidos Podemos (UP), que retrocedería 28 escaños si hoy se celebrasen elecciones generales, tal como se puede ver en la siguiente tabla comparativa de las estimaciones de Key Data frente a los resultados de 2016:

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Tabla comparativa de las estimaciones de Key Data para Público en marzo, frente a los resultados registrados en 2016.

Izquierdas y nacionalistas sumarían 179 diputados

De estos datos se calcula que Sánchez podría revalidar su investidura con la fórmula PSOE+UP+ERC+PDeCat+PNV, que sumaría 179 diputados –tres más que la mayoría absoluta– y 11,3 millones de votantes; prácticamente empatada en votos válidos con el triunvirato derechista PP+Cs+Vox (11,5 millones) por primera vez desde la debacle de Zapatero en 2011. Mientras que la triple derecha se quedaría a nueve escaños de los que necesita para expulsar al líder socialista de La Moncloa.

En cualquier caso, el hemiciclo que encabeza este artículo muestra muy gráficamente la división por mitad del Congreso en dos bandos irreconciliables que harán muy difícil la gobernabilidad. Un pacto entre el PSOE y Cs no alcanzaría la mayoría –se quedaría en 169–, en el caso de que Rivera diera marcha atrás a su veto contra Sánchez. Asimismo, la suma de socialistas y podemitas tampoco variaría casi de lo que sumaron en 2016 en escaños (155 ahora, uno menos que antes) y en votos (alrededor de diez millones), por lo que dependerían del apoyo de los independentistas, cada día más difícil a la vista del desarrollo del juicio en el Supremo contra los líderes soberanistas.

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Lo que sí parece empezar a revertirse, con la movilización feminista para el 8M y la concienciación general del ideario machista, racista y autoritario de Abascal, es el ascenso electoral de Vox, ya que por primera vez desde su tremendo despegue andaluz retrocede en las estimaciones del número total de votos (pierde unos 100.000) a pesar de que gane un escaño más (en Valencia) como consecuencia del reparto de restos de votos que establece la Ley d'Hondt.

El fenómeno de Vox se apoya en unos pocos bastiones

De hecho, el fenómeno electoral de Vox se apoya en unos pocos bastiones: Madrid, Andalucía y Valencia, que sumarían 15 de sus 22 escaños, como se puede observar en el siguiente gráfico interactivo (pasando el cursor sobre las barras aparecen los datos concretos de cada partido):

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En esta distribución de escaños por autonomías también se aprecian los territorios en los que el PP va encaminado a perder la hegemonía que le aseguró durante décadas su poderío en el Congreso y el Senado: perdería 11 diputados en Andalucía, seis en cada una de las comunidades de Madrid, Valencia y Castilla y León, otros cinco en Castilla-La Mancha, dos en Galicia, en Aragón, en Murcia y en Extremadura; además de uno en Canarias, Asturias, Baleares, Cantabria y La Rioja.

Las ganancias del PSOE también están muy repartidas por la geografía española, aparte del salto de 7 escaños más que daría en Andalucía (ganando de calle el primer puesto allí), como reacción de la izquierda a la victoria de la triple alianza derechista en las última autonómicas: los socialistas ganarían tres diputados en Catalunya y dos en cada de las comunidades de Madrid, Valencia, Castilla y León, Galicia, Castilla-La Mancha y Canarias. Además de sacar un parlamentario más en Euskadi, Aragón, Extremadura, Baleares, Cantabria y La Rioja.

Todo ello como consecuencia de grandes transferencias de votos desde el PP hacia Vox y Cs; y desde UP hacia el PSOE, que recupera más de 800.000 votantes desde la formación morada y otros 400.000 desde la abstención, sin duda como movilización masiva del voto útil ante el avance de la ultraderecha.

3,6 millones de indecisos pueden dar la vuelta a la tortilla

Por su parte, un millón de electores del extremo derecho del PP se pasan a las filas de Vox, y otros tantos votantes populares desertan hacia Ciudadanos, que así ve suavizadas sus pérdidas hacia el partido de Abascal: 270.000 seguidores de Rivera que demuestran ser mucho más extremistas de lo que Cs pretende. Los 2,5 millones de votos del partido ultra se completarían con otros 765.000 procedentes de la abstención, pero que originalmente habían abandonado al PP de Rajoy.

En definitiva, un panorama electoral cada día más polarizado en España, igual que lo está en Catalunya. Curiosamente, los tres partidos derechistas que intentan alcanzar la mayoría absoluta en el Congreso suman un 48% de los votos válidos, cifra idéntica a la que suman los tres partidos independentistas que ostentan la mayoría absoluta en el Parlament de Catalunya.

Pero quizá lo más importante es el elevadísimo número de indecisos: 3,6 millones de votantes acudirán a las urnas sin tener claro a quién votar hasta el último momento. Y ellos pueden dar la vuelta a la tortilla.

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