Cargando...

Secciones

Publicidad

El juez Miguel Florit a su llegada al Tribunal Superior de Justicia de Baleares. | Europa Press

caso Cursach El juez del 'caso Cursach' asegura que no vulneró el secreto profesional con el rastreo de móviles de periodistas

Publicidad

El magistrado Miguel Florit ha declarado este lunes como investigado ante el Tribunal Superior de Justicia para explicar por qué tomó esta decisión tras ser acusado de una presunta vulneración del secreto profesional.

Política

El juez que instruye el 'caso Cursach', Miguel Florit, que ha declarado este lunes como investigado ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJIB), ha señalado que no vulneró el secreto profesional al ordenar la incautación y el rastreo de móviles de periodistas que cubrían la macrocausa de corrupción policial.

Publicidad

El magistrado ha entrado a declarar sobre las 10.30 horas y su intervención se ha prolongado durante más de una hora. Tras él, ha entrado a declarar -sobre las 12.00 horas- el fiscal Anticorrupción, Juan Carrau, como testigo. Durante su declaración, que se ha prolongado durante más de dos horas, ha mantenido que sus actuaciones dentro de esta causa, conocida como 'caso Móviles', fueron correctas.

Durante su declaración ha mantenido que sus actuaciones dentro de esta causa fueron correctas

Inicialmente Carrau fue llamado como investigado, pero recientemente la Sala del TSJIB estimó de forma parcial un recurso del fiscal jefe de Baleares, Bartolomé Barceló, y revocó la admisión de la querella respecto a Carrau. Para este martes, el TSJIB ha citado a declarar a los periodistas afectados, Blanca Pou, de Europa Press, y Kiko Mestre, de Diario de Mallorca, llamados como testigos.

Publicidad

Tras ellos, también comparecerá como testigo el inspector jefe de la Policía Judicial encargado de la investigación en el Juzgado. Se trata del agente que solicitó las medidas adoptadas por el juez, y que participó presencialmente en la incautación de los equipos. Además, elaboró un informe a petición de Florit, en el que defendía que los listados de llamadas de los periodistas eran "vitales" para investigar la revelación de secretos en las noticias publicadas sobre el 'caso Cursach'.

Publicidad

Publicidad

Publicidad