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El líder del PP, Pablo Casado, junto al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, en un encuentro sobre el 40 aniversario de la Constitución. EUROPA PRESS

Elecciones 26-M Casado se juega su futuro este 26-M y Rivera confía en sorpasar al PP en plazas clave

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Conservar la primera plaza en los feudos del PP como Madrid y Castilla y León y obtener el gobierno de estos territorios es especialmente relevante para los 'populares', que han gobernado en estas Comunidades durante décadas.

Política

Con tres campañas electorales a sus espaldas en medio año, los líderes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado se juega en estas elecciones autonómicas, municipales y europeas afianzar su posición en territorios como Madrid, Castilla y León, Murcia o Logroño. Conservar la primera plaza y obtener el gobierno de estos territorios es especialmente relevante para los 'populares', que han gobernado en estas Comunidades durante décadas. 

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Con un PP debilitado tras la meditada decisión de Albert Rivera de abandonar su imagen de líder centrista para escorarse a la derecha y la irrupción de Vox en el plano nacional, Casado trata de salvar los muebles con un discurso centrado en el peligro de la fragmentación del voto —citando como ejemplo el resultado de las pasadas elecciones generales—,y el 'popular' pone el foco en que el bloque de la derecha —PP, Cs y Vox— obtuvo una cantidad de votos similar a la izquierda —PSOE y Unidas Podemos— y éstos le sacan una ventajosa mayoría en escaños. 

Además, el líder del PP presume de una implantación territorial que no tienen el resto de partidos, tampoco el PSOE. De hecho, los 'populares' ha ganado ya en 500 alcaldías sin necesidad de pasar por las urnas, localidades en las que no se ha presentado otro partido y el PP tiene asegurada la primera plaza. Pero estas victorias en pequeños territorios no servirán de nada si Casado no es capaz de conservar Madrid —si no es Comunidad, ha de ser Ayuntamiento— o Castilla y León, donde Ciudadanos tendrá la clave del Gobierno y, por tanto, tendrá que tomar una decisión: sacar al PP de la Junta y devolver al PSOE a la presidencia más de 30 años después o gobernar conjuntamente con los 'populares'.

Los 'populares' también confían en que vuelva a sus filas el voto de Vox, cuyas expectativas se complican en estos comicios

Casado está, precisamente, jugando esa carta para afianzar su posición en el centro derecha del tablero, denostar a Rivera por un posible pacto con los socialistas —a pesar de que la formación naranja decidió vetar a Pedro Sánchez de los pactos postelectorales, y solo están dispuestos a pactar con los socialistas críticos con Sánchez— y aglutinar más voto en su candidatura. Los 'populares' también confían en que vuelva a sus filas el voto de Vox, cuyas expectativas se complican en estos comicios, ya que los dos millones y medio de votos que recibieron en las generales no han conseguido que Sánchez se vaya de La Moncloa, sino todo lo contrario, lo han legitimado para cuatro años más.

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En lo que tanto Casado como Rivera coinciden es en que en las Comunidades debe haber un "contrapeso" a las políticas del Gobierno central ante un acuerdo —más que probable— entre los socialistas y Unidas Podemos, la formación de Pablo Iglesias, ya sea en forma de coalición de gobierno o de apoyo desde fuera. En el PP creen que solo adquiriendo poder territorial, Casado tiene asegurado el liderazgo del partido durante esta legislatura. De lo contrario, el líder del PP podría caer en un Congreso Extraordinario similar al que le aupó hace apenas 10 meses.

Los territorios que Rivera lucha por arrebatar al PP

Ciudadanos ha puesto el foco en Madrid, tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento. En el caso de los resultados autonómicos, Ciudadanos ganó en al PP por 86.000 votos. Por lo que respecta a la capital, el PP se impuso a Ciudadanos por menos de 20.000 votos.  La estrategia los naranjas esta campaña ha sido situar a Rivera en Madrid para que éste adquiera más visibilidad en la capital y pueda autoproclamarse como líder de la oposición -un cargo que reinvindica desde el 28 de abril- y tratando de decantar la balanza en su favor.

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Isabel Díaz Ayuso (PP), Rocío Monasterio (Vox), Ignacio Aguado (Cs), Isabel Serra (Podemos) y Ángel Gabilondo (PSOE). / EFE

La ciudad de València es otro de los territorios en los Rivera quiere 'sorpasar' al PP, en el que sacaron 1.000 votos más que los 'populares' en las elecciones generales. Atentiendo al último CIS publicado, la alianza entre el PP, Ciudadanos y Vox sumaría 16 concejales, obteniendo tanto PP como Cs 6-7 escaños, si se suma las cifras más altas de la horquilla y 13 en el caso del más bajo, pero sin la mayoría suficiente para arrebatarle al candidato de Compromís, Joan Ribó, la alcaldía.

Aragón, un territorio en el que la derecha ha superado a la izquierda en votos en las elecciones generales, Ciudadanos se impuso al PP con aproximadamente 12.000 votos de ventaja. El candidato de Cs, Daniel Pérez Calvo, se presenta ante los aragoneses como la "única alternativa" al socialista Javier Lambán. La llave del gobierno, según la mayoría encuestas, podría tenerla el PAR, el partido regionalista aragonés, afín a los 'populares'.

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Una izquierda desmovilizada salvaría a Casado

La baza con la que juegan ambas formaciones es que el votante que optó por opciones de izquierdas en las pasadas elecciones generales se desmovilice tras los resultados del 28 de abril. Este es el mayor temor de Pablo Iglesias, ya que su estrategia de cara a este 26-M es lograr ser decisivo en los acuerdos de gobierno con el PSOE en muchas autonomías y alcaldías para, de ese modo, forzar a Pedro Sánchez a incluir a la formación morada en el Gobierno.

"El efecto de caballo ganador puede hacer sentir al votantes de izquierdas más que confiado"

De acuerdo con Enrique Cocero, consultor político, fundador de 7-50 Strategy, al PSOE le pesará el "efecto de caballo ganador" que "puede hacer sentir al votante de izquierdas más que confiado, con el riesgo que ello entraña", lo cual podría ser beneficioso para PP, Ciudadanos y Vox, porque su electorado, al estar "enfadado" tras lo ocurrido hace apenas un mes, querrá revalidar su postura todavía más.

La principal incógnita es qué va a hacer Ciudadanos en Comunidades como Castilla-La Mancha o Extremadura si de ellos depende sacar adelante el gobierno. Rivera ha expresado en varias ocasiones que su formación valorará apoyar a los candidatos socialistas en estas autonomías, Guillermo Fernández Vara y Emiliano García Page, porque, a su juicio, el discurso de ambos difiere del de Sánchez.

Además, el hecho de ir en 'pack' junto a Vox incomoda a cierto sector del partido que preside Albert Rivera, que de momento permanece callado tras los buenos resultados del 28 de abril, pero que llegado el momento intentarían forzar un cambio de rumbo si su formación prefiere a la extrema derecha antes que a los socialistas. Esta misma semana los diputados de Vox aplaudían a el líder de Ciudadanos su intervención en la Sesión Constitutiva del Congreso y hay voces que apuntan a que el partido se ha radicalizado, en exceso, hacia la derecha.

Este 26 de mayo, a partir de las 23 horas, se conocerán los resultados de unas elecciones decisivas también para Europa, la gran olvidada de esta campaña. Estos comicios se han entendido como una segunda vuelta de las generales, que pueden llevar a que el PP pierda su hegemonía en la derecha ante una legislatura que se prevé larga —especialmente para Casado— y sin apenas citas electorales a la vista (Galicia y Catalunya), con Ciudadanos queriendo arrebatarles ese puesto a toda costa.

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