Cargando...

Secciones

Publicidad

Captura de pantalla de las imágenes del programa de A-3 'Espejo Público', captadas en el momento en que Tolo Cursach sale del juzgado rumbo a prisión.

EXCLUSIVA | Las cloacas de Baleares Las amenazas y sobornos del capo mallorquín Cursach pusieron a periodistas a su servicio

Publicidad

'Publico' ha tenido acceso a grabaciones de conversaciones telefónicas del 'rey de la noche' de Palma que demuestran sus presiones, coacciones y pagos a periodistas para conseguir que la prensa mallorquina le apoyase durante la instrucción de la macro-causa judicial sobre la trama mafiosa que controlaba la Policía Local y acosaba a los empresarios rivales de 'Tolo'.

Política

Bartolomé Tolo Cursach levantó su imperio empresarial en el potentísimo negocio de los clubes nocturnos mallorquines, hundiendo presuntamente con técnicas mafiosas a los rivales, a los que obligaba a venderle sus locales a precio reventado o ser víctimas de acoso policial y acciones de sicarios que los arruinaban. Pero también doblegó a  medios de comunicación, a los que logró poner a su servicio mediante presiones, coacciones o comprando a periodistas, según ha podido comprobar este diario de numerosas fuentes coincidentes.

Publicidad

La práctica del soborno para contar con una prensa favorable la confiesa el propio Cursach en una conversación telefónica con Fernando Crespí, expresidente del Atlético Baleares, a quien recomienda que ponga a periodistas a sueldo para obtener los permisos y las recalificaciones de terrenos que le interesan. La llamada, de Crespí a Tolo, se produjo en enero de 2016, fue grabada por los investigadores del caso Cursach y Público ha tenido acceso al audio:

Tu navegador o dispositivo no soporta HTML5 audio

"Lo que tienes que hacer es coger dos o tres periodistas y darles 1.000 o 1.500 o 2.000 euros cada mes..."

TOLO CURSACH: Ahh, perdona, también ha habido una cosa: le he dicho, le he dicho, mira si tú crees que tienes que forzar la situación para que a lo de Fernando le den el permiso, lo que tienes que hacer es coger dos o tres periodistas y darles 1.000 o 1.500 o 2.000 euros cada mes y que hablen que si el Mallorca le recalificaron, que si al Baleares no...
FERNANDO CRESPÍ: Ajá
T.C.: ...que si el Mallorca es el equipo y el Baleares... Dice: nosotros ya lo habíamos pensado, lo habíamos pensado. Digo: mira, coincidimos...
F.C.: Ajam
T.C.: Estamos en las mismas. Bueno, en fin, escucha, le costará 2 millones cada año y no sacará aguja.
F.C.: ¡Qué va!
T.C.: Es imposible.
F.C.: Es imposible.
T.C.: Este equipo para subir es imposible.

Si se escucha la conversación íntegra (más de 17 minutos) queda claro que Cursach no está improvisando un idea nueva, sino aconsejando sobre algo que él ya tiene comprobado.

Además, Cursach interviene personalmente para poner freno a las declaraciones que se hacen en los periódicos, si es preciso incluso amenazando al padre del entrevistado con tomar represalias contra su hijo en el futuro si no hace que esté callado sobre la mafia de la Policía Local de Palma. Eso es exactamente lo que ocurre en julio de ese año, después de que el empresario Juan Miguel Ferrer, impulsor de la marca privada Palma Beach, diera una entrevista a Diario de Mallorca defendiendo un cambio de modelo de explotación turística de la zona, dominada por los locales de borrachera y los prostíbulos, disfrazados de "table dance".

Publicidad

El empresario turístico de Palma Beach: "Hace tres años teníamos más miedo a la policía que a algunos delincuentes"

Uno de los titulares de la entrevista es demoledor: "Hace tres años teníamos más miedo a la policía que a algunos delincuentes", titula un recuadro adjunto. Se refiere, claro está, a que la Playa de Palma es un destino turístico que "sale en toda Europa asociado a una mafia policial, supuestamente orquestada por el PP y al servicio de empresarios turísticos como Cursach y Miguel Pascual", según explica el periodista en el curso de su pregunta.

Y Ferrer reconoce al periodista: "Alberto, aquí hubo años muy difíciles, muy complicados, en los que algunos policías actuaban más como armas de represión que para salvaguardar los intereses de la gente honesta. Hace tres años, teníamos más miedo a la policía que a algunos delincuentes".

Publicidad

Pues bien, al día siguiente de la publicación de esa entrevista –el 18 de julio de 2016–, el propio Tolo Cursach llamó al padre de Juan Miguel Ferrer, a quien conoce personalmente porque este último empezó a invertir en la Playa de Palma en 1955, doce años antes de que naciera su hijo. La conversación fue igualmente grabada durante las escuchas telefónicas de la investigación y Público ha tenido también acceso a este audio:

Tu navegador o dispositivo no soporta HTML5 audio

"Te aviso de tu hijo porque estas cosas no se olvidan: ahora es muy joven y alguna vez nos encontraremos"

TONI FERRER: ¿Sí?
TOLO CURSACH: Hola Toni, como va soy Tolo, Tolo CURSACH.
T.F.: Hombre Don Tolo CURSACH, ¿cómo estás?
T.C.: Va bien
T.F.: Bien. ¿Y tú?
T.C.: Bueno, te quería llamar por una cosa, porque tú y yo siempre hemos tenido una amistad y siempre nos hemos llevado muy bien y me han molestado muchísimo las declaraciones que ha hecho tu hijo. Me parece que son muy desafortunadas, en el Diario de Mallorca de ayer
T.F.: ¿Ah, sí?
T.C.: Hablando de mí, y hablando muy mal. Aquí me parece que se ha pasado tres pueblos. Ahora es muy joven y alguna vez nos encontraremos, Toni, y estas cosas no se olvidan. ¿No lo has leído?
T.F.: Si, lo leí. el artículo.
T.C.: ¿No has visto lo que ponía en el lado, lo de la trama policial, lo de Tolo Cursach y demás, eh?
T.F.: No, pero eso...
T.C.: Bueno, léelas, léelas y luego ya volveremos a hablar
T.F.: Las leeré.
T.C.: Bueno, Toni, gracias.
T.F.: Pero, escucha, tú sabes que los periodistas dan mucha labia...

Publicidad

"...tu hijo sí que lo ha dicho. Por tanto, son cosas gratuitas, que no hacen ningún bien, y alguna cornada se le puede dar con el tiempo"...

T.C.: ¡Periodistas! Si tú sabes estar callado... de mí ningún periodista me ha oído decir que si Toni Ferrer, con Jose María o con el otro alcalde socialista de Palma, Ramón Aguiló, o tal. Eso a mí no me ha oído ningún periodista decir esto. Por lo tanto, nadie puede decir que yo lo he dicho; por lo tanto, en cambio lo de tu hijo sí que lo ha dicho. Por tanto, son cosas que yo creo que son gratuitas, que no hacen ningún bien, y alguna cornada se le puede dar con el tiempo. O sea, te he querido avisar porque siempre te he tenido una amistad y nos hemos llevado bien. Hemos hecho algún negocio juntos y las cosas han ido siempre bien, y no hemos tenido discusiones grandes nunca; siempre si hemos tenido alguna cosita, nos lo hemos dicho y lo hemos arreglado. Y él creo que ha se ha pasado tres pueblos. Pero, vaya, léetelo antes, ¿eh Toni?
T.F.: Me lo leeré, de acuerdo, Tolo. Adiós.

La realidad es que, en la entrevista, Juan Miguel Ferrer no menciona a Cursach en ningún momento, sólo se queja de la mafia policial local sin dar nombres, y es el periodista, Alberto Magro, quien cita específicamente al "rey de la noche" de Palma. Pero al que Cursach amenaza es al empresario rival, a través de su padre.

Público ha podido verificar que después de la publicación de esa entrevista el lugarteniente de Cursach, Tolo Sbert, se puso en contacto con el periodista –quien ya no trabaja en ese diario– para asegurarle que el Grupo Cursach era intachable y sus comentarios estaban fuera de lugar. En aquella ocasión no hubo amenazas directas, pero otros periodistas, que no desean ser identificados, reconocen en privado haber sufrido presiones de los Tolos.

Tolo Sbert y Tolo Cursach (esposados bajo la chaqueta que tapa sus manos), a la salida del juzgado de Palma camino de prisión, en el programa Espejo Público de A-3.

Y esas presiones han tenido resultados llamativos, como en el caso de la cobertura del diario Última Hora, el más leído de Baleares. En abril de ese mismo año 2016 –en el que los medios de comunicación ya informaban de las investigaciones sobre la mafia policial de Palma– Cursach se puso en contacto con el entonces heredero del Grupo Serra y director, desde dos años antes, de Última Hora (UH), Miquel Serra, para protestar duramente sobre lo que publicaba allí el redactor de sucesos del diario, Julio Bastida.

De hecho, el capo de la trama mafiosa hace que le llame el director de UH, a través del consejero delegado del Grupo Serra, Jesús Boyero, aparentemente para quejarse de una información del diario sobre la sentencia del Supremo que impidió la recalificación de los terrenos colindantes con el hospital de Son Espases, con los que Cursach habría dado un pelotazo si hubieran sido declarados urbanizables. Pero lo que en realidad quiere Tolo es exigir que Bastida (quien no firmó aquella información) deje de "dar por culo" relacionándole con la corrupción policial.

El audio de esa llamada telefónica, grabada por los investigadores, está en poder de Público y es el siguiente:

Tu navegador o dispositivo no soporta HTML5 audio

"Después de dos años de aguantar a este tío, Bastida, que cada día nos da por culo con la corrupción policial"...

TOLO CURSACH: ¿Sí?
JESÚS BOYERO: Hola Jesús, ¿qué tal? Espera un segundo; estoy aquí con Miquel, te lo pasaré, ¿eh?
T.C.: Sí.
J.B.: Un segundo.
T.C.: Hola, Miquel, ¿cómo estás?
MIQUEL SERRA: Bien, ahora Jesús me ha contado… Bien, me ha explicado esto y me sabe mal, porque esta noticia la vi y no le di importancia que saliera tu nombre.
T.C.: No es ésta, es que hace dos años... Esta noticia que dices… ¿la de ayer?
M.S.: “El Supremo tumba el último intento de”...
T.C.: Yo, me parece que mi nombre sobra aquí. A mí me parece, a mí me parece que el nombre de la sociedad basta. Y sobre si es noticia, si es noticia eso, porque esto es una… es una putada del anterior pacto de Gobierno. Pero es igual.
M.S.: Ya.
T.C.: Es igual, eso yo lo veo así y otro lo verá cojonudo. O sea, hay mucha gente que lo de los otros se quede persona paisajística, pero lo mío no, lo mío que se quede en torres en su beneficio. Pero, vamos, no es eso, es que yo creo que aquí sobra poner mi nombre. Y después yo se lo he dicho: después de dos años de aguantar a este tío, el
[Julio] Bastida este, que cada día, cada día, nos da por culo con el tema de la corrupción policial… Porque, nombrándonos, nos deja cada día que todo el mundo que nos conoce sabe que habla de nosotros, y yo ya creo que… Claro, si esto lo hiciera El Mundo, pues yo lo entendería, pero que lo haga el Última Hora no lo entiendo y claro… Y Tolo Sbert me dijo: "Mira yo no haré nada hasta que no se levante el secreto de sumario y lo pueda hacer así de pequeño". Y yo le digo: “No. Está creando una opinión y tal”. Pero así llevamos dos años y medio hablando de este tema, hasta que hoy, después de salir esta noticia con mi nombre, escucha, llamé a Jesús porque ya llamar a tu padre… Y tu padre ya está mayor, ya no… no… este…
M.S.: Sí.
T.C.: Y se lo contaré. Escucha, si... que al menos sepan mis sentimientos. Después vosotros haréis o no haréis lo que tengáis que hacer, cada uno tiene que hacer lo que quiera.
M.S.: Ya.
T.C.: ¿Eh?
M.S.: Yo te quiero decir, Tolo, que esta noticia yo la leí, y vi que era una noticia… Bueno, que es una putada muy grande para ti. Además que tú...
T.C.: De ocho millones de euros exactamente, ¿eh?
M.S.: Es una auténtica putada. Es verdad que siempre se había asociado que estos terrenos eran tuyos; de Son Espases.
T.C.: Sí.
M.S.: No me vino de nuevo, ¿me entiendes?
T.C.: Si yo eso lo compré tres años antes; o sea que dos años antes de que Matas ganara las elecciones. Tres años antes de que se decidiera hacer Son Espases. O sea que cuando todos, Grande y Mateu Sastre, todo el mundo, compraba terrenos en sitios que eran de crecimiento y con eso se ganaban lo que se tenían que ganar; o si sale mal pierdes lo que sea, que es lo que me ha pasado a mí.
M.S.: Ya.
T.C.: Me ha salido mal, pues a casa de la puta. Pero que no creo que sea para sacar mi nombre en el diario; no lo creo. Pero, vaya, es mi opinión.
M.S.: Eso… vamos, te quiero decir que me sabe mal, porque lo podríamos haber quitado. Yo pensaba que siempre se había asociado este terreno a ti, y no pensé que te podría molestar el hecho de que salieras publicado.
T.C.: Bueno.
M.S.: No, te lo digo en serio, Tolo, que no…
T.C.: Sí, Miquel, pero esto es una forma de pensar muy de periodista. Porque una persona normal… a nadie le gusta salir por una cosa que ha perdido, ahora, en un Tribunal Supremo o un tribunal que sea. No me parece que sea… pero bueno, Miquel, cada uno....
M.S.: Yo creo que se ve perfectamente la putada que te hicieron cuando se declaró esto que no se podía hacer nada. Es decir…
T.C.: Pero, escucha, lo que sale de aquí es que el Tribunal Supremo le ha dado la razón a esos que me hicieron la putada, y sale mi nombre. Pero, en fin Miquelet, yo de veras que no quiero entrar en discusiones de ningún tipo. Yo no soy una persona que tenga facilidad diplomática, que diga tal, y al final acabo.... ¿me entiendes? Bueno, Miquel…
M.S.: Entonces, y lo otro que me has dicho, ya hablaré con Bastida, para saber si hay alguna cosa que sea… que se escape, me sabe mal, ya...
T.C.: Bueno.
M.S.: Ya hablaré con él.
T.C.: Muchas gracias, Miquel
M.S.: Gracias a ti. Adiós.
T.C.: Adiós.

Desde hace tres años, todos los temas de Bastida favorecen los intereses de Cursach

Sin embargo, una búsqueda por Internet de las informaciones de Bastida sobre Cursach no muestra absolutamente ningún artículo contra Tolo o relacionándolo con la mafia policial, más bien todo lo contrario: Última Hora lleva ahora tres años dando noticias y entrevistas siempre favorables a los imputados del caso Cursach, y desautorizando a los investigadores. Y muchas de estas últimas piezas las firma, precisamente, Bastida. Así que Público se ha puesto en contacto con Miquel Serra para contrastar el tema.

El director de Última Hora argumenta que no se encuentran en Internet los anteriores artículos de Bastida porque estaban en la sección Ley y Orden, que en aquella época no se subía a la web, y niega cualquier favoritismo hacia Cursach, con el que asegura haber hablado por teléfono una sola vez:

"Todo lo que teníamos que publicar lo hemos publicado. A favor y en contra de Cursach. Nosotros lo que hacemos es informar de las cosas que suceden. Las cosas que suceden y objetivamente la verdad. Es decir, hasta ahora no hemos hecho ni una sola línea de Opinión con referencia a todo este tema".

UH: "El ‘caso Cursach’ da un vuelco de 180 grados"

Curiosamente, exactamente al día siguiente de esta conversación Última Hora publicó un editorial demoledor contra el juez, el fiscal y los investigadores del caso Cursach a raíz del escándalo de los mensajes del grupo privado de WhatsApps que mantenían durante la instrucción, titulado "El ‘caso Cursach’ da un vuelco de 180 grados", que empieza así:

"El informe de la Policía Nacional que el juez Florit remitirá al Tribunal Superior apunta en la dirección que Ultima Hora viene denunciando desde hace tres años en relación a los investigadores del ‘caso Cursach’. La suya ha sido una instrucción plagada de errores, sostenida por acusaciones peregrinas, sin pruebas y con notables dosis de fantasía. El procedimiento que inició con solidez la magistrada Carmen González fue desfigurado por su sucesor, Manuel Penalva, hasta extremos grotescos y ahora vemos que presuntamente criminales. Nos encontramos ante una ristra de delitos de extrema gravedad atribuidos, de momento, a un juez, un fiscal y cuatro agentes de la Policía Nacional, convertidos en una «organización criminal», según el informe".

Ese informe policial fue enviado al TSJ de Baleares, pero el alto tribunal se lo devolvió al juez Florit, recriminándole que no había formulado la exposición razonada imprescindible para abrir causa contra magistrados aforados. Sin embargo, el editorial de UH asevera –en base a ese informe elaborado por dos policías nacionales de Palma, sin la requerida investigación de Asuntos Internos del CNP– que "todos estos funcionarios no sólo propiciaron la destrucción de un centenar largo de reputaciones y se regodearon ante el dolor injusto que infligían a los investigados y a sus familias, sino que incluso humillaron y enviaron a la cárcel sin fundamento a decenas de personas a la espera de conseguir confesiones imposibles".

Según el editorial de UH: "Los instructores del ‘caso Cursach’ filtraron noticias de manera interesada a ciertos medios de comunicación para instaurar el «terror» entre los investigados. Sarcásticamente, Penalva y Subirán, jefes de esta presunta banda criminal, decían que las víctimas de las amenazas eran ellos mismos, y que temían por su integridad física. Nunca llegaron a demostrar nada".

Resulta bastante inverosímil que un juez y un fiscal formasen una "organización criminal" –como sostiene el informe de los dos policías nacionales, conocidos como 'Los Juanes'– integrada por un inspector y varios agentes del Grupo de Blanqueo, con el único móvil e intención de perseguir arbitraria e injustamente a decenas de inocentes ciudadanos. Además, antes de que se pueda elevar semejante informe al Tribunal Superior de Justicia de Baleares, hay que incluir las alegaciones de los letrados y los policías ahora encausados.

Alegaciones que al parecer desmontan esa peregrina teoría de que los verdaderos mafiosos son los magistrados y funcionarios de la Justicia que investigaron a la presunta mafia de Cursach, cuyos integrantes son íntegros e inocentes. Pero explicarlo requiere de otro artículo.

...CONTINUARÁ

Publicidad

Publicidad