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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (i), se reúne con el líder del PP, Pablo Casado, en su primer contacto oficial cara al próximo debate de investidura. /EFE

Cargos UE Casado se muestra a favor de que haya cargos del PSOE en las instituciones de la UE

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El líder del PP ha asegurado también que su formación no va apoyar la investidura de Pedro Sánchez ni se va a abstener en segunda votación. Fuentes 'populares' destacan que Sánchez ni se lo ha pedido ni ha insistido en ese particular.

Política

En la reunión de Pablo Casado y Pedro Sánchez se ha hablado más de política europea que de española. Así lo apuntan fuentes 'populares' conocedoras de lo que se ha abordado en la misma. El propio líder del PP ha asegurado en la rueda de prensa posterior al encuentro que el presidente del gobierno en funciones y él han debatido sobre política europea, ya que ambos afrontan en los próximos días reuniones con sus respectivos grupos europeos. 

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"Hemos coincidido en que España tiene que tener una posición fuerte en Bruselas tal como veníamos reclamando y que este tipo de interinidades —con la negociación de gobierno— no puede debilitar nuestra postura", ha asegurado Casado en el Congreso. En la formación conservadora destacan el buen clima de la reunión, una sintonía que se ha recuperado después de los duros calificativos que Casado le dedicó a Sánchez durante la campaña electoral y los últimos meses de legislatura.

El líder del PP ha asegurado, a su vez, que su formación no va apoyar la investidura de Pedro Sánchez ni se va a abstener en segunda votación. Fuentes 'populares' destacan que Sánchez ni se lo ha pedido ni ha insistido en ese particular, por lo que asumen que el pacto del presidente en funciones con Unidas Podemos y los partidos regionalistas dará sus frutos.

"Nosotros esperamos es que ese acuerdo se complete no con los independentistas sino con los partidos regionalistas", ha dicho Casado. El PP —que es parte de la coalición Navarra Suma— se ha mostrado a favor de la abstención de esta formación y de la de Coalición Canaria a cambio de "algún tipo de acuerdo".

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Eurodiputados españoles en las quinielas de la UE

Por lo que respecta al PSOE, los objetivos de Sánchez con sus parlamentarios son varios. El primero es que la eurodiputada del PSOE, Iratxe García, sea la portavoz del grupo socialdemócrata en el Parlamento Europeo. El líder socialista quiere hacer valer que, por primera vez en la historia, la delegación socialista española es la que tiene más representantes de todos los partidos socialdemócrata europeos.

Similar es el caso de los 'populares' con Esteban González Pons, al que tratarán de situar al frente de la delegación del PPE. Pons fue reelegido como vicepresidente del principal grupo en Estrasburgo hace apenas una semana, lo que le sitúa en una  posición aventajada, ya que será el primer recambio en caso de que el alemán Manfred Weber pase a ocupar la presidencia de la Comisión o del PE.

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La gran apuesta del PSOE en Europa tiene un nombre propio: Josep Borrell, que suena con fuerza para asumir la vicepresidencia de la Comisión Europea. Aunque los socialistas tampoco descartan que sea la actual ministra de Economía, Nadia Calviño, la que ostente esta posición. Sea quien sea, a lo que no está dispuesto inicialmente Sánchez es a dejarse quitar este puesto.

Desde la dirección del PP se muestran partidarios de que haya alta presencia de cargos españoles en los gobiernos de las instituciones europeas. No obstante, remarcan que ni en el caso del exministro de Exteriores, Miguel Arias Cañete, ahora comisario de Energía, ni en el de Luis de Guindos, exministro de Economía y ahora vicepresidente del Banco Central Europeo, los socialistas españoles mostraron su apoyo. Todo lo contrario —deslizan en el PP— que recuerdan que en el PSOE fueron contrarios a estos nombramientos.

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No obstante, la nueva dirección 'popular' está dispuesta a hacer "borrón y cuenta nueva" para que los políticos españoles adquieran visibilidad en la UE —aunque sean los del rival—, lo cual situaría al bipartidismo español, aún lastrado por el actual sistema multipartidista, como un ejemplo a seguir para el resto de los países de la eurozona.

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