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La portavoz de Cs en el Congreso, Inés Arrimadas (2d), junto a la jefa de filas en Europa por el PP, Dolors Montserrat (2i), y el presidente de SCC, José Rosiñol (c), durante la movilización con motivo del 12 de octubre, a favor de la unidad de España. EFE/Quique García

España Suma Ciudadanos se resiste a la alianza con el PP para evitar desaparecer por completo

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Desde el entorno de Inés Arrimadas destacan que una de sus principales preocupaciones si se hace con el liderazgo del partido son las elecciones autonómicas que se celebrarán en 2020 en Euskadi y Galicia, donde Cs es residual en votos.

Política

La dirección del Partido Popular, con Pablo Casado a la cabeza, quiere aprovechar la debilidad de Ciudadanos en el Congreso para presionar en favor de una alianza conjunta, ya sea mediante una coalición o una refundición bajo el nombre de 'España Suma'. Los 'naranjas' atraviesan su peor crisis tras perder más de 2,5 millones de votos en la repetición electoral del pasado 10 de noviembre, donde han pasado de ser tercera a sexta fuerza política,obteniendo únicamente 10 diputados de los 57 que obtuvieron apenas seis meses antes.

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Dirigentes con peso orgánico en Cs aseguran que los 'populares' ya les están haciendo ofertas en privado para que "cambien de chaqueta" y se unan a sus filas, pero niegan que esta transferencia se vaya a dar. "Nosotros tenemos un proyecto distinto al del PP, somos liberales, no conservadores. Y ellos solo quieren que nos quitemos de en medio, absorbernos por completo. Fagocitarnos. Sería ponérselo en bandeja", aseguran fuentes del partido en conversación con Público.

Desde Ciudadanos siempre se han mostrado contrarios a confluir en una candidatura con el con el PP salvo en el caso de Navarra, donde presentaron una lista conjunta para las elecciones generales y para las autonómicas bajo la marca 'Navarra Suma'. Los 'naranjas' accedieron porque en esta alianza también está presente UPN, el partido regionalista que ha tejido puentes entre ambos en la comunidad foral. El exlíder de la organización, Albert Rivera, se negaba en redondo a expandir esta fórmula en otras regiones como Euskadi o Galicia, a pesar ser residuales en votos. También rechazaba una candidatura conjunta el Senado: "España suma pero la corrupción resta", repetía a modo de mantra.

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Se prevé que sea Inés Arrimadas quien tome el testigo de Rivera. La exjefa de filas en el Parlament y actual portavoz de la formación en el Congreso cuenta con el apoyo mayoritario de los dirigentes que quedan en Cs. Según señalan fuentes de su entorno, la posición de la jerezana es la misma que la de su antecesor: un 'no' rotundo a 'España Suma'. De hecho, una de las principales incógnitas que debe resolver el partido es si los 'populares' seguirán siendo sus socios preferentes en las negociaciones de Gobierno o si se abren, de igual modo, a pactar con el PSOE.

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En la formación tachan de "debacle absoluta" el resultado de las urnas, pero no lo atribuyen a un único motivo. De hecho, no ha habido una autocrítica más allá de las dimisiones de Rivera y su núcleo cercanoJosé Manuel Villegas, Fernando de Páramo y Fran Hervías— que se haya trasladado a los medios públicamente, aunque sí en privado: "Nosotros revivimos al PP con los pactos a nivel autonómico y local, les dimos todo el poder que Casado necesitaba tras perder 71 diputados", señalan, y creen que eso fue "un error".

Otra de las discusiones que hay a nivel interno es si les hizo perder más votos el hecho de no pactar con Pedro Sánchez cuando ambas formaciones tenían 180 diputados —aunque Rivera se había comprometido en campaña a no investir al presidente en funciones— o el hecho de levantar el cordón sanitario al socialista apenas 6 días antes de la repetición electoral, ofreciendo una abstención a cambio de tres peticiones que Sánchez desdeñó rápidamente, al decir que ya se cumplían: "No hay una respuesta correcta. Pueden ser ambas cosas", consideran.

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"El PP y Vox han recogido parte de nuestro voto y eso se debe a que en una sociedad polarizada un partido 'centrista' como Ciudadanos no es considerado voto útil. Además, el hecho de que las encuestas nos dieran tan mal y que prácticamente todo lo que decía y hacía Albert se convertía automáticamente en objeto de crítica en los medios o de parodia en las redes también nos perjudicó, claro está. No se merecía este final", afirman fuentes cercanas al exdirigente de Cs.

Las elecciones en 2020 en Galicia y Euskadi

Tanto Euskadi como Galicia adquieren especial relevancia de cara al año 2020, ya que está previsto que se celebren elecciones autonómicas. El Partido Popular ya se está moviendo para intenta una alianza entre ambos partidos de cara estos comicios. En el caso de Galicia, el 'popular'' Alberto Nuñez Feijóo gobierna con mayoría absoluta — Vox y Ciudadanos apenas tienen implantación a nivel territorial— pero en estas nuevas elecciones se juega su reelección y los votos que se vayan a Ciudadanos pueden ser decisivos. A pesar de haber sido uno de los barones que más ha cuestionado el proyecto de 'España Suma', recientemente señalaba en Cadena Cope: "En mi opinión, parto de la convicción de que Ciudadanos cabe dentro del PP y sería bueno buscar fórmulas de entendimiento".

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En Cs no quieren trazar una alianza con el gallego, conscientes de que conllevaría su "completa desaparición" en la región ya que el PP es mucho más fuerte —el 10-N obtuvieron 10.000 votos más que los socialistas—y la correlación de fuerzas estaría totalmente descompensada. Sin embargo, en el partido hay preocupación con respecto a estos comicios, los primeros (o segundos, en el caso de que se celebren antes en Euskadi) a los que, previsiblemente, se enfrente Inés Arrimadas como líder del partido: "Que haya elecciones precisamente en estas dos comunidades no nos beneficia en nada. Lo mejor sería que antes se celebren unas generales para que nos podamos consolidar primero a nivel nacional y no donde somos más bien residuales en votos. Eso no queda bien de cara a la galería".

En el País Vasco el escenario es similar, aunque con matices. Allí el PP no tiene grandes resultados —en las autonómicas de 2016 los 'populares' obtuvieron 107.357 votos, superando mínimamente la barrera del 10 %, con 9 diputados y siendo quinta fuerza— por que hay algunas voces en Cs que defienden que la alianza allí tiene "más sentido" y que, incluso, apuestan por realizarla. No obstante, su principal escollo es que no existe como UPN para facilitar el entendimiento y creen que caerían en contradicciones respecto a lo dicho en el pasado: "Además le daríamos un motivo de peso más al PP para que nos presionara en otros lugares".

Hubo un intento en crear una candidatura de 'Vascos Suman' entre 'populares' y 'naranjas' de cara al 10-N. El pasado 28 de abril ni PP ni Cs obtuvieron representación en Euskadi y en estas últimas elecciones generales el PP lo consiguió —por la provincia de Bizkaia— a duras penas, tras el recuento de los votantes residentes en el exterior, en favor del PNV. Hubo un avance en las negociaciones de las que Pablo Casado era consciente, pero Rivera se encargó de paralizarla por completo, y destituyó a su secretario de organización, Javier Gómez.

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