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Jose Antonio Nieto, portavoz parlamentario del PP en Andalucía. EUROPA PRESS

Sanidad pública El PP se aviene a negociar con los sindicatos el futuro de la Escuela Andaluza de Salud Pública

El PSOE cree que el Gobierno de PP y Ciudadanos quiere “desmantelar” un emblema de la sanidad pública en Andalucía.

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Política

Una proposición de ley presentada por el PP –que gobierna la Junta en coalición con Ciudadanos– en el Parlamento de Andalucía la víspera de Nochevieja disparó las alarmas en la izquierda sobre el futuro de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP).

La EASP es una empresa pública dependiente de la Junta de Andalucía, con sede en Granada, que desde su creación en 1985 se ha convertido, de la mano de la Universidad, en un referente en formación, consultoría e investigación, siempre con la perspectiva de la gestión pública de la sanidad.

Los planes del PP, según sus portavoces, son integrar la Escuela –todo un emblema de la gestión socialista de la sanidad– en un “ambicioso” Instituto Andaluz de Salud de nueva creación junto a otras fundaciones y entidades para, según afirman, potenciar las iniciativas médicas y la investigación. “[Queremos] romper una mala práctica y una atomización de nuestra capacidad de investigación y formación”, manifestó el portavoz parlamentario del PP, José Antonio Nieto, sobre el planteamiento que quieren formalizar.

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Por el contrario, el PSOE y Adelante Andalucía, después de conocer el contenido de la ley, creen que las verdaderas intenciones del PP son “desmantelar” la Escuela. “¿Qué pasaría con los casi 200 profesionales –son 177– que prestan sus servicios en la EASP? ¿Dónde se va a instalar el nuevo Instituto? ¿Le van a quitar esta referencia de investigación y formación a Granada? ¿Hay garantía de continuidad de los proyectos que actualmente están en marcha?”, se preguntó esta semana la hoy diputada y exconsejera de Salud María José Sánchez Rubio (PSOE), recoge Europa Press.

Lo cierto es que el texto de la proposición recoge textualmente la “extinción y disolución” de esta institución en la disposición final primera y establece que la sede social del nuevo instituto estará en Sevilla, sin reflejar de manera expresa el mantenimiento de la sede de Granada.

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El ruido y la inquietud que generó la presentación y lectura de esa proposición llevó a Nieto a Granada este martes. Allí, mantuvo una reunión con la directora de la Escuela, Blanca Fernández Capel, con los sindicatos y con el comité de empresa de la Escuela, en la que trató de calmar las aguas. Nieto dijo, según recoge Europa Press, que la proposición aún no está calificada por la Mesa del Parlamento y agregó que habrá un número importante de enmiendas y correcciones a lo largo de su tramitación.

Nieto reclamó hablar “con serenidad, sin dejarse utilizar por formaciones políticas que no buscan el interés general sino el de su partido” y recalcó que la propuesta “en ningún caso a va a afectar a los trabajadores”.

Tras el encuentro, el comité de empresa, formado por CCOO y UGT, lanzó un comunicado en el que alaba la disposición negociadora del PP: “Queremos reconocer el compromiso [de] mantener abierto el proceso de tramitación de la proposición de ley hasta dos años, si fuera necesario, para poder incorporar las enmiendas que mejoren la proposición inicial teniendo en cuenta los aspectos que les hagamos llegar desde el personal de la EASP y Progreso y Salud”.

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Sin embargo, las centrales también expresan sus cautelas sobre el resultado final de la iniciativa lanzada por el partido de Juanma Moreno, el presidente de la Junta. “La Asamblea de trabajadores/as, continúa muy preocupada por el contenido de la proposición de ley. En una proposición de ley lo importante es lo que queda por escrito, y el texto publicado no recoge muchos aspectos importantísimos”, se dice en el texto.

La labor de la EASP y el personal

A las centrales sindicales les preocupan varios aspectos que se recogen en el documento en una doble vertiente. Por un lado, sobre la labor de la Escuela, y por otro, sobre las personas que hoy trabajan allí. Al respecto de la labor a desarrollar en el futuro, CCOO y UGT recuerdan que la proposición del PP no recoge, entre las funciones citadas para el nuevo Instituto Andaluz de Salud, “las líneas de trabajo que lleva desarrollando la EASP en docencia, consultoría y cooperación en salud pública y gestión sanitaria”.

“El documento establece que el nuevo Instituto estará centrado en la mejora de la investigación biomédica, sin reflejar líneas de trabajo prioritarias de investigación en salud pública y gestión sanitaria (promoción de la salud, escuela de pacientes, economía de la salud, evaluación y mejora en servicios de salud, desigualdades en salud, entre otras)”, agregan los sindicatos.

Además, las centrales creen que de mantenerse la proposición de ley tal cual está ahora, quedaría comprometida “la autonomía que la EASP ha tenido para poder establecer proyectos y alianzas que han costado años de trabajo, y que van desde lo local (planes de acción local en salud con municipios), hasta lo internacional”. Los sindicatos mencionan a modo de ejemplo a la Organización Mundial de la Salud, a la Organización Panamericana de la Salud y el Máster Europeo en Salud Pública, “desarrollado con ocho universidades europeas de renombre, todas reconocidas como centros de excelencia en educación superior en salud pública”.

Al respecto del personal de la Escuela, CCOO y UGT creen que no está garantizada su continuidad una vez que se produzca la fusión de entidades en el Instituto de Salud Pública, en especial la de "las personas con situaciones más vulnerables”. “No ofrece garantías sindicales más allá de la subrogación garantizada por la ley para el momento de la fusiones de entidades, preocupando especialmente lo que pueda suceder tras la finalización del mandato de la actual representación sindical”, remachan los sindicatos.

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