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Morante de la Puebla habla de su gran triunfo en la Feria de Abril y de su futuro

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Con esos faroles para iniciar la faena estaba claro que esta tarde brillaría para siempre en los cánones de la tauromaquia. "Lo único que pasó aquella tarde es que tuve una gran suerte de que me saliera un toro tan bravo y tan noble como el de Domingo Hernández y, bueno, eso no sale todos los días". Y con esa humildad que hace todavía más grande la figura de Morante de la Puebla. Más triunfos y más responsabilidad. "Se ha hecho historia y el público, seguramente, va a querer que yo sea mucho mejor cuando eso es muy difícil. Tengo muchos aficionados que me siguen como una religión y eso a veces me pesa". El morantismo que nació, precisamente, en esta Real Maestranza sevillana. "Las primeras faenas las vi aquí realizar y estoy ligado aquí totalmente. Muchas sensaciones. La primera es la de la felicidad. Y después te vas acordando de muchas personas. Venían con la cara tan emocionada, con lágrimas, porque ya mis seguidores esperaban un triunfo de esta envergadura y no llegaba". 52 años llevaban sin ver cortar un rabo en esta plaza, a la que además de su arte ha querido donar, para su museo, este traje ya mítico, inspirado en uno de sus ídolos, Joselito 'el Gallo'. "Me gusta mucho la edad de oro, la de Belmonte y Joselito. Soy un apasionado de la historia de Joselito 'el Gallo', aunque murió joven, con 25 años apenas. Me gusta la historia, me gustan las cosas difíciles. Y me gusta ser yo". Una historia que si le tenía entre los mejores de todos los tiempos, definitivamente le encumbra... A sus 43 años. Torero maduro y consciente... TOTAL NO CREO QUE DURE YA MUCHO TIEMPO.  "No creo que dure ya mucho tiempo. Ponerte delante de un toro pesa mucho. El toro sale siempre con la misma edad y yo tengo cada vez un año más. Siempre buscas motivaciones, pero hay un momento que llegará más pronto que tarde que tendré que decir adiós". Con los pies bien pegados a tierra, como literalmente en cada pase, pero que, mientras tanto, el tiempo que le quede en los cosos, seguirán alzándose a hombros muchas veces más.

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