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Opinión · Cartas de los lectores

27 de enero

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Indignado ante el veredicto

El jurado popular ha dictaminado que Camps y Costa son “no culpables” del delito de los trajes. Ante esto conviene aclarar dos cosas: primero, “no culpable” no es lo mismo que inocente; segundo, la sentencia no fue por unanimidad, sino por un escaso margen. Puede que esto deje muy satisfechos a los que consideran que ya queda todo zanjado, y que así está justificado el apoyo incondicional de Rajoy. Sin embargo, los que todavía valoramos la verdad, los que sentimos vergüenza, no podemos olvidar expresiones como “amiguito mío”, “te quiero un huevo”, o la petición de intercesión de Costa a los mafiosos para conseguir un puesto en la Generalitat. ¿Todo esto queda zanjado? ¿Tenemos que olvidar la gestión nefasta que ha hecho Camps? Sólo falta que lo reivindiquen con todos los honores para que abra otro agujero de más de 2.000 millones de euros en obras faraónicas mientras despiden a empleados públicos porque no hay dinero para pagarles.

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Ramón Ariño

Madrid

Luchar contra el sistema

“Ha valido la pena ponerse frente al sistema”, manifestó Francisco Camps después del veredicto en el que se le absuelve por el caso de los trajes. Es el momento oportuno para que las cabezas visibles del Movimiento 15-M se planteen la idea de incorporar a sus filas a un luchador contra el sistema tan relevante como el expresident valenciano, al que acompañaría, claro está, Ricardo Costa. Como gancho, se les podría ofrecer la coordinación de los grupos de trabajo sobre Transparencia y Administración Pública. De cara al futuro inmediato, y tal y como están sucediendo las cosas, tampoco estaría mal que el Bigotes, otro reconocido guerrero antisistema, fuera invitado ya a alguna asamblea de barrio.

Enrique Chicote Serna

Arganda del Rey (Madrid)

Avergonzado de mi país

Siento vergüenza de pertenecer a un país que le da la vuelta a las cosas con orgullo, que impunemente exculpa a los más corruptos –con jurados populares o sin ellos da lo mismo, porque cuanto más roban más votos reciben y más honorables

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son o pretenden ser–. Vergüenza e indignación porque ha sentado en el banquillo a un juez digno de su cargo y valiente que se ha topado con las fuerzas que actúan como rémoras para que el pasado se olvide y evitar que se haga justicia con los que nunca la tuvieron. ¿Cómo entender esto? ¿Cómo vivir con esto?

María Dolores González Rodríguez

Salamanca

La justicia olvidada

El tupido velo que cubría nuestra visión de esta mal llamada transición modélica, al presenciar las descarnadas razones que sientan en el banquillo al juez que ha luchado por revelar las atrocidades del franquismo, ha caído para desvelarnos de este onírico y dantesco paisaje que nos ofrecía la ejemplar conversión a la democracia que nos venden numerosos medios desde hace ya tiempo. La consternación se hace mayúscula cuando advertimos las loas que con tan efusivo encomio se han brindado por la extraordinaria labor del ya fallecido Manuel Fraga Iribarne. Resulta bochornosa la persecución a Garzón que no ha hecho sino indagar crímenes de lesa humanidad. ¿Podría alguien dudar de la paternidad de Fraga Iribarne y el resto de sus correligionarios de esta asombrosa edificación democrática? Tras su muerte, empiezan a atisbarse los primeros brotes de su semillita. Las miles de víctimas desaparecidas por el franquismo seguirán agitándose en sus olvidados nichos de barro e indolencia, mientras el inmaculado nombre de Fraga escribe su nombre entre elegías, al son de las gaitas que toca esta justicia olvidada. Se nota que lleva sus genes, que se fue dejándolo todo “atado y bien atado”.

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Álvaro Romero Alonso

Córdoba

Recuperar la esperanza

Todo hacía prever que, en este mundo cada vez más globalizado que nos toca vivir, a la UE se le presentaba un brillante porvenir. Pero nadie podía adivinar la presencia de esta prolongada y feroz crisis que nos viene persiguiendo como si fuera nuestra propia sombra. La ingeniería financiera cargada de humo, sin relación apenas con la economía productiva real, ha tenido que ver mucho en la actual recesión. Y es que, haciendo de la necesidad virtud, se hace preciso remontar el vuelo más pronto que tarde, pues siempre hay motivos para la esperanza.

Mar Sánchez Ramos

Zaragoza

El milagro del Mirandés

Parece mentira que un conjunto de personas humildes y trabajadoras, con ganas e ilusión hayan sacudido la badana a otros equipos de primera, de los que pagan bien a sus jugadores pero que carecen de ilusión. A los ciudadanos europeos nos hacen falta las ganas y el espíritu del Mirandés, pues todos juntos podríamos empezar a sacudirnos los políticos que nos gobiernan, obedeciendo a toque de corneta las instrucciones de sus amigos y amos de “los mercados”. Mientras no despertemos, seguiremos dominados por el tándem capital-conservadores. Los otros políticos, los progresistas, están dormitando perplejos lo que ante su consentimiento y pasividad está ocurriendo. Los ciudadanos con nuestras protestas debemos empujarles y contagiarles la ilusión del cambio. Se hace necesario el coraje del Mirandés.

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Jose María Martinez Cava

Madrid

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