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Opinión · Otras miradas

Las mentiras que usarán contra Jenni Hermoso tras su denuncia

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Cuando Rubiales dijo lo del "falso feminismo", el "piquito" y el consentimiento, advertí que todo estaba muy calculado. Mencionar palabras claves de la ley no era gratuito. Las seleccionó pensando en un futuro juicio. Llamó al negacionismo para que lanzara una campaña de defensa en redes ante la opinión pública. Si juicios como el de La Manada fueron un despropósito de desinformación, promovida por la defensa, este no va a ser menos. Aunque una buena parte de la sociedad vio todo con sus propios ojos; otra parte se ha conformado con mentiras. ¿Cómo? 

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Porque Rubiales fue el primero en hablar, el primero en ser aplaudido, el primero en querer dominar el relato. Fue un discurso verbal y simbólico que caló. Y una vez lanzada la mentira, ahí queda. Aunque luego se demuestre que no lo fuera. La mentira perdura y la verdad llega tarde.  Por eso, antes de que todo esto siga, conviene estar advertidas de sus estrategias de defensa para ir al objetivo: dañar la credibilidad de Jennifer Hermoso.

1. "Él es la víctima, no ella". Dirá que ha asumido sus errores y que pidió perdón. Que todo se ha exagerado, que es un "pico consentido", que es una campaña del falso feminismo que criminaliza a los hombres inocentes, que todo es un ataque político y mediático. Mientras, las hordas negacionistas harán campaña, subirán imágenes y memes de Hermoso para desautorizar, hablarán de denuncias falsas, atacarán a la ley del sí es sí y pondrán la sospecha sobre todas las mujeres con casos similares. No nos extrañe que haya pancartas de Stop Feminazis delante del juzgado. (Nota: recuerdo que ya el Tribunal Supremo dijo con La Manada que la "presión mediática" no influyó en el fallo). 

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2. "Es sospechoso que haya tardado tanto en denunciar". Desde el minuto uno fue lo más repetido. Aunque este caso se tratará como violencia sexual, recuerdo que en el ámbito de la violencia de género, jurisprudencia del Tribunal Supremo (2018) incide en que el retraso en denunciar no supone una merma en la credibilidad de la víctima. Es el proceso habitual cuando hay una normalización de la violencia hacia la mujer, presión laboral, dependencias o miedos.

3. "Ella inició todo, ella fue la que me abrazó y levantó". Una de las estrategias típicas en estas situaciones es esconder la responsabilidad tras una persona. Lo hizo él mismo. Tocarse los genitales fue porque Vilda le miró. El pico, porque Hermoso lo levantó del suelo en su abrazo. El problema es que poco ha circulado el vídeo en el que se ve que ella, en ningún momento, levanta a Rubiales. Y lo que sí se ve es cómo él la abraza y la rodea no por la cintura, sino por la espalda alta y cuello, impidiendo cualquier otra movilización por parte de la jugadora. Tampoco se ve a ella decir "vale" en el vídeo.

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4. "En el vestuario ella estaba feliz y no se quejó". ¿No nos asombra cuando un tipo puede cometer un abuso de poder, una agresión o incluso un asesinato y seguir celebrando o viviendo como si nada? Porque de esos casos hemos visto a decenas. A mí me pueden robar, y si después me dicen que he conseguido el mayor ascenso laboral del mundo, puedo celebrarlo con mi equipo sin que eso elimine que se haya cometido un robo. Ser víctima no es hacer penitencia. Lo que vemos en el vestuario es que ella dice: “no me ha gustado” y “pero qué hago”. Es más. El “vale” de ese vídeo (que no sabemos a qué responde) junto a las otras dos reflexiones llevaría al debate del consentimiento viciado, cuando una víctima no opone resistencia por presión ambiental o por supervivencia. Ojo que luego ella se comporta condicionada por la presencia de él en vestuarios y en el bus.

5. "Un pico no es una agresión". Rebajar una palabra no rebaja el tipo. Antes de este caso y de la nueva ley, ha habido varias sentencias a favor de las víctimas en casos de besos forzados. Recordemos: es agresión sexual “los actos de contenido sexual que se realicen empleando violencia, intimidación o abuso de una situación de superioridad o de vulnerabilidad de la víctima…”. Por otro lado: “Sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente, mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona”. Que diga que es un “pico” no resta que se atente contra la libertad sexual. Rubiales no solo se apropia de su consentimiento y habla por ella en la rueda de prensa. Es que luego la presiona para tener su consentimiento y grabar un vídeo que salve su posición de poder. Como ella lo niega, emprende a través de la Federación una campaña con declaraciones que ella no da, y se lanzan comunicados que cuestionan su testimonio. El escrito de la teniente fiscal recordaba al TS para aclarar que son "merecedores de reproche penal" los "tocamientos sorpresivos o fugaces sobre zonas erógenas" o "los besos en la boca, aunque no los denominados ósculos".

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6. “En la radio no dijo lo mismo, y en la fiesta no llora, está efusiva y riendo”. Las dos circunstancias acreditan lo que ella dijo en el comunicado. “La situación me provocó un shock por el contexto de celebración, y con el paso del tiempo y tras profundizar un poco más en esas primeras sensaciones (...) me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista, fuera de lugar y sin ningún tipo de consentimiento por mi parte. Sencillamente, no fui respetada”. Sí, es el proceso normal de muchas víctimas, asumir la realidad más tarde. Sí, en una celebración por un logro profesional lo habitual es bailar, beber o reír si estás rodeada de tus amigas. Igual que aunque todo el mundo haya pasado por momentos duros, hemos participado de eventos festivos. Y sí, el cuerpo no siempre reacciona conforme a lo que siente. Igual que algunas personas (como me pasó a mí dos veces) rompemos a reír ante una muerte traumática. Y no, eso no es estar feliz. Eso es que la situación te desborda emocionalmente. Cada persona es un mundo.

Pienso en la salud de Hermoso. En que está arriesgando una carrera profesional de oro ante esto. Y pienso en la cantidad de mujeres que se sienten ahora representadas por ella, en su misma situación. Y que de, lo que aquí ocurra, darán un paso o callarán. Nos conviene estar preparadas ante lo que vendrá. Estemos cargadas de argumentos frente al negacionismo. Nos sobran razones. La historia no se acabó, esto acaba de empezar.

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