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Imagen de Renée Lafont, publicada en el proyecto Renée Lafont-Quest

Maïtena Biraben Una periodista de Canal Plus Francia llega a España para identificar los restos de Lafont, la reportera asesinada en la Guerra Civil

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Su futura exhumación en las fosas de Córdoba ha llevado a los colectivos memorialistas a buscar las huellas de unos de sus familiares. Una exitosa reportera francesa ha resultado ser familia de la corresponsal, asesinada en 1936.

Sociedad

La periodista francesa Maïtena Biraben no sale del asombro. En una entrevista con Público habla de una figura clave, mujer, traductora, corresponsal, humanista y familia de ella por parte de padre. Renée Lafont fue cruelmente asesinada en la madrugada del 1 de septiembre de 1936. "Nuestro parentesco viene de Suzanne Biraben, madre de Charles Lafont, padre de Renée". Tenía 58 años de edad cuando se encontraba en el frente de guerra de Córdoba. Había sido enviada por el periódico francés Le Populaire para documentar las vivencias en el frente.

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Las catas que ya se están realizando en el cementerio de La Salud de Córdoba se han iniciado en el cuadro de San Ramón, zona donde se cree que fue enterrada Lafont. Biraben es una periodista de Canal Plus noticias y el éxito del hallazgo se debe a la asociación francesa Caminar y a la constancia de la asociación AREMEHISA, así como su presidente Rafael Espino Navarro.

"Es un momento clave para que familiares de víctimas como Lanfont puedan ayudarnos a continuar con esta exhumación"

"Es un momento clave para que familiares de víctimas como Renée Lafont puedan ayudarnos a continuar con esta exhumación y con el legado de una mujer clave que ha sido tan despreciada en la historia reciente”. Florentina Rodríguez es familiar de una de las víctimas del franquismo en Córdoba y promueve actualmente el proyecto Renée Lanfont Quest junto a Bruno Rascão para difundir su legado. Su abuela, Ana Ricarda Corbacho, era maestra. A día de hoy se encuentra en paradero desconocido, después de tener una muerte violenta, en una aldea cordobesa conocida como Jauja. Rodríguez lucha, de forma incansable, junto a los colectivos de memoria de Córdoba para que las administraciones, tanto española como francesa, reclamen los restos de quien se considera la primera corresponsal fallecida durante la Guerra Civil.

Desde 2004 se busca la identificación de un familiar de Lafont. Biraben señala a Público que su primera intención es realizar las pruebas de ADN para cotejar los perfiles que podrían dar con su paradero. Lamenta también que su padre, de un grado más cercano de consanguinidad, no conociera la historia. “Renée Lafont era más que ella misma, su historia es la de otros. Lamento profundamente que mi padre no lo supiera. Era un apasionado por la genealogía, y voy a encontrar en sus obras si hay un rastro de Renée. Su coraje es una gran herencia que acepto con agrado”, aclara.

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Una petición que llegó al presidente francés Macron

Una campaña popular, con más de 550 firmas, exigía el pasado mes de enero la repatriación de los restos de la periodista francesa en el momento del inicio de la exhumación de las fosas del cementerio de Córdoba, con más de 4.000 represaliados.

La iniciativa fue lanzada por el profesor Jean Ortiz y la asociación Caminar que ha dado finalmente con el paradero de un familiar de Lafont. La petición fue también dirigida al presidente de la república francesa, Emmanuel Macron, a quién le fue solicitada la reclamación de los restos.

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Miraben señala a Público que la realidad vivida en Córdoba y el genocidio (con más de 11.000 víctimas en toda la provincia) es totalmente desconocido para las generaciones más jóvenes de Francia. “Se ha perdido esta conciencia. Yo lo descubrí mientras hablaba con Jean Ortiz. No lo sabía”. Añade que “el valor y la conciencia desaparecen cuando las cosas son fáciles y el clima tranquilo. Lo necesitaremos de nuevo. Sigamos siendo nosotros mismos, curiosos, libres y comprometidos, como esta mujer que murió en Córdoba bajo las balas de los golpistas”, concluye a Público.

En torno a la fecha de su muerte de Lafont pesan demasiadas incógnitas. Dos meses tardaron las autoridades militares en inscribirla en el registro civil. No podían dejar que una periodista extranjera fuera otra desaparecida más. En el parte de defunción, Lafont consta como fallecida a consecuencia de una "anemia aguda debida a una hemorragia".

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Artículo publicado en Francia sobre Renèe Lafont

“Mujer, de unos 50 años, vestida de hombre”

Pablo Pérez Espino, periodista y autor de la futura publicación de su biografía El eco de su voz. La historia de mademoiselle Renée Lafont, destaca que la periodista tenía un cometido en 1936, trasladarse al frente en calidad de corresponsal para Le Populaire, órgano central del partido socialista (S.F.I.O).

La biografía rescata también las últimas horas de Lafont y cómo el Teniente del bando nacional Sánchez Ramírez, consiguió llegar hasta la periodista que conducía cerca del frente un “coche ligero”. Se ha conservado la descripción del militar sobre Renée: “Resulta ser mujer, de más de 50 años, y vestida de hombre”. Lafont es detenida por las tropas rebeldes a la altura de Alcolea. Tras ser herida en el frente es incomunicada, y trasladada a Córdoba.

Como consecuencia directa de su detención por parte del bando franquista en la mañana del 29 de agosto en el frente de Las Cumbres, "Lafont falleció a los 58 años de edad”. Así consta en su certificado de defunción, en el Registro Civil de Córdoba.

Existe “una transcripción literal del certificado de defunción de Lafont con fecha del 12 de diciembre de 1936"

Pablo Pérez señala que falleció en esta capital, desconociéndose en qué lugar. “No se dice a qué hora, a consecuencia de anemia aguda por hemorragia consecutiva a heridas recibidas”, según resulta del certificado expedido por el capitán médico de Sanidad militar Antonio Manzanares Bonilla.

Este joven periodista se encuentra inmerso en la primera fase de las catas en las fosas del cementerio de la Salud (Córdoba). Desde allí cuenta a Público cómo en su registro de defunción “no se hace mención al origen de las heridas, ni al lugar de óbito. Tampoco se conoce el lugar del cementerio donde se inhumaron los restos”.

Más allá del eco que los periódicos cordobeses dieron como partidarios del bando golpista, la prensa francesa tardaría más de un mes en publicar la noticia. Lafont sería olvidada, aunque Pablo Pérez rescata que actualmente existe “una transcripción literal del certificado de defunción de Lafont con fecha del 12 de diciembre de 1936”, justo un mes después de su inscripción en Córdoba. “Esto parece señalar que el país galo sí formuló algún tipo de petición de rendición de cuentas”, aunque no tuvo un gran resultado.

Un testimonio que reveló el fusilamiento de Lafont

La dudosa versión de su muerte que se conserva en el registro cambió radicalmente cuando Patricio Hidalgo Luque, Coronel farmacéutico del Cuerpo Militar de Sanidad de la Defensa e investigador aficionado, se entrevistó en el año 2004 con Luis de la Fuente Román, militar en aquellos días en Córdoba. “Este testimonio corroboró cómo vio pasar un camión con detenidos el último día de agosto. Cuando los presos vieron que enfilaban hacia el cementerio de la Salud comprendieron lo que les aguardaba y comenzaron a gritar. Entonces, una mujer francesa se tiró del camión, pero el vehículo paró. La volvieron a subir y continuó la marcha. Poco después oyeron las descargas”.

Hidalgo Luque reveló que el fusilamiento había tenido lugar en la zona conocida como Arroyo del Moro, que se corresponde con la tapia norte del cementerio de la Salud, donde también yace posiblemente su cuerpo.

Sin escrito oficial que de ubicación exacta de sus restos, el ADN de Maïtena Biraben puede ser la última esperanza para lograr dar con ellos. “Con mi ADN, contando la historia, dándole visibilidad haremos mucho por Renée Lafont, y cuando el ADN haya hablado, me dirigiré de nuevo al presidente de la República francesa” destaca la presentadora.

La única obviedad es que en la relación de víctimas correspondiente al mes de septiembre, concretamente en la reseña del día uno, se anotó la muerte de siete hombres y una mujer. Ella podría ser la corresponsal de guerra Renée Lafont.

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