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El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. /EUROPA PRESS

Eutanasia Los obispos rechazan la "muerte provocada" porque "no soluciona los problemas"

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El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, asegura que no desea la "cárcel para nadie" pero sí defiende cualquier decisión que evite "que la muerte sea la solución de los problemas".

Sociedad

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha mostrado la oposición de la Iglesia Católica a la "muerte provocada" al ser preguntado por el caso de Ángel Hérnandez, que ayudó este miércoles a su mujer María José Carrasco a morir tras años de sufrimiento por una esclerosis múltiple. 

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"Nosotros pensamos que la muerte provocada nunca es la solución a los conflictos, ni en caso de aborto ni en el caso de la eutanasia ni en otros casos más de la vida ordinaria en que la muerte es consentida, como tantas personas que mueren en el Mediterráneo", ha subrayado Argüello.

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"No pienso, Dios me libre, en la cárcel para nadie, pero sí en la necesidad, desde la radical defensa de la vida" de apoyar cualquier decisión que evite "que la muerte sea la solución de los problemas", ha argumentado el obispo auxiliar de Valladolid.

En cualquier caso, ha transmitido el "duelo y pésame a una familia que vive una situación tan dramática a la vez que excepcional". Ángel Hernández fue arrestado este jueves y horas después fue puesto en libertad sin medidas cautelares. Sin embargo, podría enfrentarse a penas de hasta diez años de prisión.

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Además, Argüello ha recordado que el código deontológico de los médicos prohíbe que se provoque la muerte a un paciente aunque éste se lo pida expresamente.

Los obispos han reclamado a los políticos que a la hora de articular una ley -sobre eutanasia- "ayuden a las personas en los cuidados paliativos, a los cuidadores para sobrellevar este momento tan singular como es la situación de una persona sufriente, sin posibilidad de sanación".

Y también ofrecer el consuelo del acompañamiento. No obstante, Argüello ha subrayado que la Iglesia "no está a favor del ensañamiento terapéutico".

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